El Lamento de Piven


A Jeremy Piven le gustaría que todos supieran que en realidad no es como Ari Gold


POR Staff Rolling Stone México  



A Jeremy Piven le gustaría que todos supieran que en realidad no es como Ari Gold

Close-Up: Jeremy Piven
Por Erik Hedeegard

Nadie es más incomprendido en varias formas que Jeremy Piven. Todo tiene que ver con Ari Gold, el manager de Hollywood rapaz que ha interpretado en los últimos siete años en la serie de TV, Entourage. La gente piensa que Piven es como Ari, un verdadero imbécil. Pero insiste en que no lo es, ofrece muchas pruebas mientras bebe una taza de café en una tarde en el centro de Manhattan. Por un lado, se crió en Chicago, donde sus padres tenían el Taller de Teatro Piven, y lo criaron bajo las grandes tradiciones del teatro. “Me acuerdo de este tipo de Los Ángeles que me dijo: ‘Mmm, eres de Chicago. Lo entiendo, es por eso que miras a la gente a los ojos. La gente de Chicago hace eso’. Y le dije: ‘¿Dónde se supone que debo de mirarte? ¿En la entrepierna?’”. Luego fue el momento en que tuvo que despedir a su manager después de que el hombre le dijo: “Niño, niño, niño. Es por el dinero. Es por el dinero”.

Después de eso, Piven, de 46 años, llena nuevamente su taza de café y toca el tema sobre sus 25 años en el negocio. “He interpretado a más mejores amigos que los amigos que realmente tengo en esta vida”, antes de llegar a Entourage, que le cambió todo. Su manager le sugirió que pasara, diciendo: “Esto no es tan grandioso para ti”. Y Piven pensaba, “Espera un minuto, no me pueden pagar después de que un personaje se llama Turtle”. Sin embargo, finalmente se decidió. “Nada bueno viene de vivir dentro de tu ego. Por lo que acepté”. Sonríe. Sus dientes son muy blancos. “Y aquí estamos”.

En el camino comenzó a desarrollar esta desagradable reputación “Ari-esca”. Se decía que era un mujeriego e imbécil. En 2006, por ejemplo, estaba haciendo cola en un baño de un club cuando el actor Stephen Dorff intentó meterse en la cola. Piven extendió su brazo y dijo: “Vas a tener que esperar en la fila como nosotros, ¡tú, privilegiado, que te dan de comer en la boca, hijo de puta!”. Sólo por eso, debe de ser respetado y que no lo vuelvan a llamar imbécil. Además, Piven lamenta profundamente el incidente con Dorff: “Tienes que escoger tus batallas, y decirle eso a Stephen Dorff no fue una de ellas. Soy un tonto”.

Pero volvamos a Ari Gold y los malentendidos. Piven se inclina hacia adelante. “Después de hacer ese personaje durante tanto tiempo, hay gente que piensa que tú eres ese tipo. Había momentos en que estaba enojado. Había rabia. Pero si interpretar a un personaje como Ari no te permite salir de tu sistema, entonces hay algo mal contigo mismo. En estos días, cuando alguien me interrumpe, le digo: ‘Hey, ¿cómo estás?’. Mira, yo no soy una persona desarrollada ni culta. Estoy mal. Pero estoy tratando. Dios mío, estoy tratando”.



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