El grandioso White


Dentro del universo privado de Jack White.


POR Staff Rolling Stone México  



Dentro del universo privado de Jack White.

Alces disecados, artículos ‘vintage’, feroces solos de guitarra y otras obsesiones: Dentro del universo privado de Jack White

Por Jonah Weiner
Foto: Prensa Jack White / Mary Ellen Matthews

En los confines de la propiedad de tres hectáreas de Jack White ubicada en Nashville, entre la cancha de tenis y su enorme casa, se encuentra una hilera de construcciones en la que pasa gran parte del tiempo. En un extremo está el estudio de grabación de White, el cual sólo tiene dos habitaciones: Una para los músicos y otra para los ingenieros. “Quería que fuera pequeño”, comenta. “Cuando estamos trabajando me gusta tener a todos cerca, concentrados, sentir que todos estamos en lo mismo, así no te puedes ir por ahí a navegar en internet”.

Durante 2012, entre sus tiempos muertos en la gira, White se reunió aquí con miembros de sus dos bandas acompañantes –la alineación completamente masculina de The Buzzards y las chicas de The Peacocks– y concibió canciones para su más reciente disco solista, Lazaretto.

Durante el año y medio siguiente refinó las canciones agregando nuevos elementos, haciendo overdubs, juntando tomas. Fue como una eternidad para el tipo que, como mitad de The White Stripes–la épica banda de blues rock que formó con su ex esposa Meg White– creó el estridente White Blood Cells en una semana y su exitosa secuela, Elephant, en dos. “Pensé: ‘¿Qué tal si me impongo el reto de trabajar en algo por un largo tiempo?’”, cuenta White, de 38 años. Ideas para nuevos temas se le ocurrían tan frecuentemente que, en lugar de grabarlas, se sentaba al piano o con la guitarra e intentaba preservarlas en la memoria.“Eso ayuda a separarlas de la basura”, dice, “porque si no lo recuerdo, es porque no era bueno en primer lugar”.

Continúa leyendo este artículo en nuestro número de octubre…





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