Una señal de cambio


Jim Gleenie, bajista de James, nos cuenta acerca de las historias detrás de ‘La Petite Mort’, su más reciente álbum.


POR Staff Rolling Stone México  



Jim Gleenie, bajista de James, nos cuenta acerca de las historias detrás de ‘La Petite Mort’, su más reciente álbum.

Por Adriana Oñate
Foto: Cortesía de Casete

Gleenie dice que comenzaron a escribir las canciones hace aproximadamente dos o tres años, mientras se encontraban de gira. “Cada vez que tocamos en algún lugar reservamos un cuarto de ensayo o un estudio pequeño y tratamos de escribir”, relata. Definitivamente, después de todos los años juntos la composición de temas sigue siendo un trabajo en equipo, ya que cada uno de los integrantes colaboran escribiendo para después improvisar y grabar todo ese material en potencia.

“Es algo muy espontáneo. Entramos al cuarto con nada y algo aparece. Es una parte fantástica del proceso y que disfrutamos mucho, pues es satisfactoria y gratificante”, señala.

El bajista explica cómo es pura creatividad la que surge de esas sesiones iniciales, y que después se convierte en algo difícil al tratar de convertir las improvisaciones en canciones que la gente quiera escuchar. Eso lleva a un debate entre el grupo para decidir qué temas se quedarán. “Somos muy apasionados de lo que hacemos. En este disco, ese debate fue bastante tranquilo y libre de problemas, creo que el productor tuvo un gran impacto en ello”, cuenta. Max Dingel es un veterano productor que ha trabajado con grupos como The Killers o White Lies y que, en palabras de Gleenie, fue un buen líder y bastante diplomático, porque fue capaz de conducir todo sin complicaciones. “Nunca es un trabajo fácil con nosotros. Somos lo suficientemente grandes y experimentados y creemos que sabemos de lo que hablamos, pero encontrar a alguien que pueda supervisartodo eso y evitar colisiones es un trabajo difícil, no es algo que yo querría hacer. No podría hacerlo”, confiesa.





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