Un día en su vida


Un encuentro contrastante con Lenny Kravitz.


POR Staff Rolling Stone México  



Un encuentro contrastante con Lenny Kravitz.

Por David Browne
Foto: Mathieu Bitton vía Facebook oficial de Lenny Kravitz

Lenny Kravitz toma una muestra de tela y la inspecciona con sus enormes manos. “Hay tantas paletas”, dice. “Creo que necesita un poco más de gris”. Es temprano por la tarde en Manhattan, donde se encuentran las oficinas de Kravitz Design. Desde su fundación en 2003, la compañía ha diseñado casas de lujo, un hotel en las Bahamas e incluso el set de The Queen Latifah Show. Uno de los muros de la sala de conferencias en donde se encuentra Kravitz está tapizado con fotografías de varios estilos de muebles con etiquetas que rezan cosas como “chic industrial” y “cómodamente rico”.

Kravitz ha vuelto de una sesión fotográfica para su nuevo disco, Strut, y ahora quiere examinar algunos bocetos para el escenario de su próxima gira, así como algunas ideas para su hogar en París. Dos empleados despliegan el plano para el segundo piso cuando una idea toma a Kravitz por sorpresa: Equipar cada habitación de la casa con una televisión vieja que sólo reproduzca episodios de Soul Train o Don Kirshner’s Rock Concert o sus películas ochenteras favoritas, como The Hunger. “Es toda una vibra”, dice a sus asociados, quienes asienten y toman notas. “Quiero una instalación en cada cuarto”.

Kravitz cumplió 50 años en mayo, pero difícilmente se ve de su edad. Con 25 años de trayectoria, Kravitz es un respetado veterano: Además de su carrera como diseñador, también es actor de medio tiempo (interpretó el papel de Cinna en The Hunger Games: Catching Fire). Pero su ocupación principal sigue siendo la de rockstar. Kravitz grabó Strut en un estudio al lado de la playa en su otro hogar, en las Bahamas.





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