El intenso maestro del funk


Nile Rodgers vence a las adicciones y al cáncer para regresar como la máxima inspiración del EDM.


POR Staff Rolling Stone México  



Nile Rodgers vence a las adicciones y al cáncer para regresar como la máxima inspiración del EDM.

Por David Browne

Nile Rodgers debería estar en su vestidor. Son las últimas horas de la tarde en un viñedo no muy lejos de los Hamptons, y su banda, Chic, está lista para darlo todo en un show de beneficencia. Para calentar al público, el dueto canadiense Chromeo hace sonar algunas notas y en el escenario acompañándolos –mucho antes de la hora de su presentación– está Rodgers. Vestido con una playera blanca, jeans y sus características rastas escapando de la gorra, Rodgers se mueve de un lado a otro, levantando su puño en aprobación a las mezclas. “¿Se supone que salga hasta dentro de una hora?”, dice Rodgers. “¡Me estoy divirtiendo demasiado!”.

Para Rodgers, uno de los pioneros de la música dance, la noche apenas empieza, al igual que su regreso cargado de EDM (Electronic Dance Music). Después de haber luchado contra adicciones a las drogas y a el alcohol y haberse retirado de las listas de popularidad por un cuarto de siglo; los himnos elegantes, alegres y llenos de guitarras del Estudio 54 que él creó, se han infiltrado una vez más en el pop. El inconfundible compás de las vibraciones de su guitarra a lo largo de “Get Lucky” de Daft Punk; “Lay Me Down”, la colaboración con Avicii y Adam Lambert que lo catapultó; así como el sencillo más reciente de Daft Punk, “Lose Yourself to Dance” que muestra aún más la guitarra y composición de Rodgers. “He sido amigo de los DJs desde el comienzo”, dice Rodgers. “Ellos son los que hicieron grande a Chic, así que es bastante reconfortante para mí”.

Dentro del mundo de la música dance, el sentimiento es más que mutuo. “Siempre hemos amado todo sobre la música de Nile. Lo increíble de sus grooves, la elegancia de sus armonías, lo impecable de sus producciones”, comenta Thomas Bangalter de Daft Punk. “Nunca olvidaremos el momento en el que sacó su guitarra frente a nosotros en los Estudios Electric Lady… Fue mágico”.

Detrás del escenario del concierto de beneficencia, Avicii llega para tocar su set después de Chic. “Él es de mente abierta y yo también lo soy”, dice el DJ de Suecia mientras se fuma un cigarro. “Podemos bromear acerca de cualquier cosa”.

A los 61 años, Rodgers ha visto su carrera elevarse y caer tantas veces, como para tener un cándido y ridículamente entretenido recuerdo (Le Freak de 2011). Tiene una fotografía de la alineación original de Chic que muestra a cinco hombres… Cuatro de los cuales ya murieron. “El hecho de ser yo el que queda con vida, siendo el que se inclinaba más a los excesos”, comenta. “Solamente demuestra que mi vida no tiene lógica”.

Una semana después de la fiesta, Rodgers está de regreso en casa en su amplio departamento en el Upper West Side. Sentado en la mesa del comedor, saca el video de “Lose Yourself to Dance”, en el que Rodgers rockea al lado del dueto y Pharrell Williams. “Eso fue divertidísimo”, dice Rodgers emocionado antes de pasar fotos que tomó en el estudio; Pharrell revisando su teléfono; Bangalter y Guy-Manuel de Homen-Christo sin los cascos. Pregunto a Rodgers si alguna vez prestaría esas fotografías, y su icónica sonrisa se desvanece por un momento: “Jamás le daré esas fotos a nadie”, responde sombríamente.



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