Un forajido contempla los 50


Johnny Depp: Soltero, sobrio y preguntándose todavía de qué demonios se trata todo esto


POR Staff Rolling Stone México  



Johnny Depp: Soltero, sobrio y preguntándose todavía de qué demonios se trata todo esto

Por Brian Hiatt

En ocasiones, en lo más profundo de la noche durante alguna filmación, luego de colocar su guitarra de vuelta en el estuche o cerrar uno de los cuatro o cinco libros que siempre carga consigo, a Johnny Depp le da por cuestionarse muchas cosas. Adora su trabajo, ha tenido peores, y el dinero que gana suele ser cada vez más decente; la clase de dinero con la que puedes comprar una isla, construir un estudio de grabación en tu propia casa o ahorrarles las preocupaciones existenciales a tus hijos y nietos. Pero, ¿hay algo más que a uno se le antoje hacer?

Hoy, de vuelta en su oficina, ubicada en Los Ángeles, tomándose un descanso de su participación en el rodaje de Transcendance –una cinta de ciencia ficción que se está filmando en Albuquerque–, luciendo fresco luego de haber celebrado el cumpleaños 14 de su hija la noche anterior, con su más reciente actuación, mitad artística, mitad locura (interpretando a Tonto maquillado para la guerra, en El llanero solitario), Depp pondera el asunto y concluye con un “quizá”.

“Le estoy dando una patada en el culo a mis 50 años”, dice unos días después de abandonar sus cuarentas para siempre y dando una calada a esos cigarrillos gordos y cafés que él mismo forja con destreza. “No estoy seguro de querer pasar otros 10 años haciendo lo mismo”.

Las fantasías en torno a su posible retiro le rondan la cabeza “todos los días”, comenta. Pero nada es inminente. “Creo que mientras conserve la oportunidad, el deseo y la chispa creativa que me permiten hacer esto, mi deber es continuar”, nos dice Depp, en su barítono tabaquero y un tanto hipnótico tono. “Y más tarde, llegando a un cierto punto, reducir todo a lo mínimo a fin de concentrarme, supongo, en la vida. En vivir una vida auténtica. Ir a algún sitio en el que no tenga que sentir esta presión, al que no tenga que acceder por la cocina o por el laberinto subterráneo de un hotel. En cierto momento, cuando envejeces o cuando algunas de tus neuronas reviven, caes en la cuenta de que, de alguna manera, siempre has vivido como un fugitivo”.

Claro que el paso del tiempo también abre puertas, detrás de las cuales uno puede hallar ciertos papeles interesantes; basta con fijarnos en gente como su amigo de farra, Marlon Brando. Y Depp no sabe cómo descansar. “No sé si pueda relajarme”, dice. “Para mí eso es imposible. Mi cerebro, cuando está flojeando, es una cosa mala. Me pongo raro. Bueno, no exactamente raro, pero sí ansioso”.

Cuando Depp deja correr los contenidos mentales, esto es lo que ocurre: “Algo en mí se preocupa excesivamente por el mundo, tal y como ocurre con el resto de los humanos. Si eres sensible a este tipo de asuntos y no dejas de enterarte y enterarte, poco a poco podrías volverte loco. Comienzas a fijar tu atención en ciertas cosas, por ejemplo, el hecho de que la gente pelea porque alguien dice que su Dios es mejor que los dioses de el tipo de al lado. Y por esto mueren trillones de personas. Salvajemente. Horriblemente. Gente inocente. Y vamos, no hay manera. No puedes captar esto como si fueses una máquina que pudiera más tarde arrojar toda esta información en forma de datos coherentes. No es posible. Así que tienes que proteger algo. Protegerte de algún modo, como si…”.

Hace una pausa, mira a través de sus lentes de aviador con cristales color azul y ríe, aceptando que se acaba de meter en un callejón mental sin salida. “¿De qué estamos hablando, Alfie?”, dice. “O, mejor dicho, ¡Alf! Alf es preferible, para serte honesto. ¿De qué va todo esto, Alf?”.

Me atrevo a comentarle que Alf podría ser un buen papel para él. “Debería interpretar a Alf”, dice, feliz. “Sí. Claro, una película a la que deberíamos llamar Alf: Las escenas inéditas”.

Johnny Depp es amable, no cabe duda. No es difícil descubrir la razón por la cual sus héroes –Brando, Keith Richards, Hunter S. Thompson, Bob Dylan– suelen convertirse en sus amigos. “Johnny puede ser tan interesante como Dylan o Brando… Tan interesante como yo”, dice Richards, quien le ha concedido al actor horas y horas de entrevistas para un documental acerca de la vida y la música del guitarrista de The Rolling Stones y que, asimismo, interpretó al padre de Depp en las secuelas de Los piratas del caribe. “Se interesa por una gran cantidad de cosas y su sentido del humor es maravilloso. Esa clase de personas son como un imán. En general él es como yo: Un chico tímido del que puedes esperar grandes cosas. Además, ambos sabemos que tenemos algo que hacer… Aunque no sepamos qué diablos es ese ‘algo’”.

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