La guerra de Wall Street


El Congreso parecía hablar en serio de una reforma financiera, hasta que los bancos más grandes de Estados Unidos soltaron 2 mil miembros pagados de grupos de presión…


POR Staff Rolling Stone México  



El Congreso parecía hablar en serio de una reforma financiera, hasta que los bancos más grandes de Estados Unidos soltaron 2 mil miembros pagados de grupos de presión...

El Congreso parecía hablar en serio de una reforma financiera, hasta que los bancos más grandes de Estados Unidos soltaron 2 mil miembros pagados de grupos de presión
Por Matt Taibbi

Es principio de mayo en Washington y hay algo raro en el aire. Mientras Chris Dodd, Harry Reid y los demás negociantes compulsivos en el Senado se abalanzan hacia la meta del “Decreto para restaurar la estabilidad financiera estadounidense”, se empieza a correr la voz de que alguien olvidó matar las reformas importantes del proyecto de ley. En la primera semana de mayo, la legislación todavía contenía medidas agresivas que antes les costaban miles de millones de dólares a gigantes indomables como Goldman Sachs y JP Morgan Chase. De alguna manera, el poyecto de ley escapó de la orgía de compromisos de letra chica y enormes huecos que arruinan la posibilidad de un cambio significativo.

wall-street-okeyLo impresionante es lo que se conoce en el Senado como “716”. Esta sección de enmienda serrucharía por la mitad uno de los centros más lucrativos de Wall Street: cinco de los mayores bancos de EE UU (Goldman, JP Morgan, Bank of America, Morgan Stanley y Citigroup) se hicieron de unos $30 mil millones en derivados de ventanilla el año pasado. Hay quienes estiman que más de la mitad de los ingresos de intercambio de JP Morgan entre 2006 y 2008 entraron en forma de tales derivados. Si pasa la 716, sería un auténtico Hiroshima para la era de la avaricia.

wall-street-300x350Las empresas que tienen más en juego están especialmente bien conectadas. Hay al menos 40 ex funcionarios del Comité Bancario del Senado –e incluso un ex senador, Trent Lott– en grupos de presión de parte de Wall Street. Sin embargo, en las últimas semanas del debate de la reforma, parecía que toda esta gente se enfrentaba con la posibilidad de una derrota, y no parecían muy felices. Un miembro de un grupo de presión incluso se quejó a The Washington Post, al decir que el proyecto de ley se estaba debatiendo abiertamente en el Senado, en vez de en algún cuartito oculto.

wall-streetMientras se acercaba a la meta, el Decreto para restaurar la estabilidad financiera estadounidense tenía un alcance sin precedentes, pasando incluso sobre el proyecto de ley de salud, en cuanto a tamaño e impacto social. La historia reciente del Congreso estadounidense sugiere que casi estaba asegurado que cagarían esta última oportunidad de matar al dragón de la corrupción, que ha devorado la economía estadounidense en los últimos 20 años. Aunque a pocas semanas del fin del proceso de creación de esta nueva ley, los malos seguían sueltos. Incluso los mismos senadores parecían estar sorprendidos de qué tan poco cabrones se comportaban ellos mismos. Este nuevo bebé, la reforma financiera, iba a ser el hijo que saliera de la mugre y el crimen del barrio para que todos estuvieran orgullosos de él.

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