La imparable ambición de Arcade Fire


Desde el primer día, los héroes indie de Montreal quisieron conquistar el mundo. Ahora, con el lanzamiento de su épico tercer álbum, está sucediendo…


POR Staff Rolling Stone México  



Desde el primer día, los héroes indie de Montreal quisieron conquistar el mundo. Ahora, con el lanzamiento de su épico tercer álbum, está sucediendo...

Desde el primer día, los héroes indie de Montreal quisieron conquistar el mundo. Ahora, con el lanzamiento de su épico tercer álbum, está sucediendo.

Por David Fricke

Arcade_fire_mg_7195Un día antes de que Arcade Fire toque uno de los shows más grandes de su carrera, para 45 mil personas en un parque de Quebec, Canadá, el líder de la banda, Win Butler, está sentado en el comedor de un hotel en la parte colonial de la ciudad, describiendo el momento exacto en que supo que estaba en una gran banda de rock, destinada al estrellato. Fue en 2003. Butler, quien creció en Texas, estaba en la Universidad McGill de Montreal, en la carrera de Estudios Religiosos, cuando formó Arcade Fire con la cantante de jazz local, Régine Chassagne. La pareja se casó un año después, y en una versión temprana del grupo sacaron el EP Arcade Fire. Un día, poco tiempo después de este lanzamiento, Butler manejaba hacia La Sala Rossa, un popular local en Montreal en donde Arcade Fire tenía un concierto.

Arcade Fire“Había una fila alrededor de la cuadra”, Butler de 30 años recuerda. “Eso fue un verdadero shock: ‘Hay gente que viene a escuchar nuestra música y a vernos. Hagámoslo’. Todo lo que ha pasado desde entonces es una extensión de esa escena y ese sentimiento”. Un hombre alto y de espalda ancha, Butler ve sus manos cruzadas como si estuviera rezando mientras habla. Hay una obvia gratitud en su voz profunda y resonante. También hay pasión, y una confianza formidable, como si nunca hubiera esperado algo menos que lo mejor. Siete años después de la revelación en Montreal, Arcade Fire es el más grande suceso que ha emergido del mundo del rock indie esta década, un equivalente norteamericano al respeto crítico y al poder comercial de Radiohead. Los primeros dos álbumes de Arcade Fire, Funeral del 2004 y Neon Bible del 2007, han vendido casi un millón de copias entre los dos en Estados Unidos. Han tenido aprobación pública de superestrellas: David Byrne y David Bowie han aparecido sobre el escenario con la banda. Bruce Springsteen tuvo a Butler y Chassagne como invitados especiales en el encore de un show del 2007 en Ottawa. Y U2 usó la canción “Wake Up” de Funeral como la música previa a sus conciertos del Vertigo Tour.

84_ArcadeFire_coache07_01“Siempre esperé ganarme la vida haciendo música”, dice Butler. “En mi familia, es como ser un contador: la carrera más normal que pude haber escogido”. El abuelo de Butler, Alvino Rey, era un popular guitarrista y líder de una banda; la esposa de Rey, Luise, era un miembro de la compañía cantante The King Sisters. Antes de eso, continúa Butler, su bisabuelo era un músico “pidiendo dinero en la Gran Depresión. Para mucha gente, es sobreponerse a la idea: ‘¿cómo puedes ser un músico?’. Yo no tuve eso”.

Pero con The Suburbs, Arcade Fire – Butler, Chassagne, el guitarrista Richard Parry, el bajista Tim Kingsbury, el baterista Jeremy Gara, la violinista Sarah Neufeld y el hermano menor de Butler en los teclados– ha hecho su mejor álbum, un definitivo adiós a la fusión indie de angustia creíble y una desenvoltura que atrae a las masas.

arcade-fireSu álbum The Suburbs es un gran salto que sobrepasa a Neon Bible en la fuerza del rock de estadios y claridad vocal. “Reconozco que hay algo en nuestro sonido que podrías describir como rock indie, algo destartalado, como hecho en casa”, reconoce Win. Chassagne, de 33 años, dice que cuando ella y Butler empezaron Arcade Fire, “ni siquiera sabía lo que el rock indie significaba”. Nunca antes había cantado en una banda de rock. Sus primeras pasiones fueron Billy Holiday, el compositor estonio Arvo Pärt y la música medieval (toca el organillo, así como la batería y los teclados en la banda). Al principio, admite, “hacíamos muchas cosas nosotros mismos”, el management, contrataciones, la contabilidad. Durante el tour de Funeral, Gara fungió un doble papel entre la banda y road manager, ganando dinero extra por sus labores. “Pero estar en una banda indie significa que te conviertes en una secretaria”, añade Chassagne. “Cuentas camisetas. No estás tan sólo en una banda. Yo quería ser un músico”.

“Pudimos hacer este disco exactamente del modo en que lo queríamos”, dice Win respecto a The Suburbs, el cual fue compuesto y grabado en dos años, mayoritariamente en su propio estudio: una iglesia transformada cerca de Montreal. “Ésa es la medida del éxito para mí. Apenas llegamos ahí, en términos monetarios, pero no había un compromiso. No teníamos que preguntarnos, ‘quizás no deberíamos usar este micrófono’ porque era muy caro”.

ARCADE-FIRE2Butler y Chassagne son una extraña pero perfectamente complementada pareja, opuestos que se unieron al instante. En su primera cita, en su departamento, escribieron “Headlights Look Like Diamonds”, una de las siete canciones que aparecerían en Arcade Fire. Recuerda con cariño su sorpresa: “Pensé, ‘es real, un verdadero compositor, no es sólo garabatear cosas y soñar que será un gran héroe de la guitarra’”.

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