La nueva revolución de The Cult


El vocalista de la legendaria banda The Cult, Ian Astbury, en una charla acerca del misterio de la muerte, su devoción por el budismo y el disco, ‘Choice of Weapon’


POR Staff Rolling Stone México  



El vocalista de la legendaria banda The Cult, Ian Astbury, en una charla acerca del misterio de la muerte, su devoción por el budismo y el disco, 'Choice of Weapon'

El vocalista de la legendaria banda The Cult, Ian Astbury, en una charla acerca del misterio de la muerte, su devoción por el budismo y el primer disco en cinco años, Choice of Weapon

Por Juan Carlos Villanueva

De aquel Ian Astbury esbelto, de cabellera larga y movimientos provocadores mientras se sacudía al son de “She Sell Sanctuary”, sólo quedan recuerdos y algunos videos en YouTube. El líder y vocalista de The Cult es ahora un barrigón de 50 años, desaliñado, barbado, pero que el suicidio de un amigo cercano y estar internado en un hospital psiquiátrico lo aleccionaron y lo hicieron un hombre “sabio y espiritual”.

Hace más de un año, The Cult ofreció un concierto en la ciudad de México; en ese entonces, Astbury prometió regresar con un disco más profundo que explicara su espiritualidad, fe y devoción. Choice of Weapon, el primer LP del grupo desde Born Into This de 2007 y producido por Bob Rock y Chris Goss, deja caer el tren de aterrizaje en las dunas de un mundo sensible, espiritual y reflexivo. “Es un disco que no puedo catalogar en un género, ni siquiera me atrevo a describirlo porque sería darle un concepto, intervenir con el juicio del escucha; para mí sólo es una manifestación de mi vida, de mis ideas y emociones; es la radiografía de mi espíritu”, explica en entrevista. “Mi devoción por el budismo me ha dado la posibilidad de un autoconocimiento e iluminación. El budismo se volvió mi salvación de los excesos, la salida del más bajo Samsara, ese mundo de dolor y tristeza, es el estado de la no-iluminación”. Astbury es un hombre espiritual, pero se manifiesta en contra de las poses y abusos que confieren al movimiento budista y en pro del Tíbet. “No me gustaría que me vieran como un rockero que pretende ser un iluminado”, dice. “Respeto a pensadores como Joseph Campbell, un individuo elocuente y con una sabiduría verdadera. Hay mucha mentira en esto y cada vez existen más artistas impostores. Recuerdo estar en un panel acerca de Concierto por la Libertad del Tíbet. Ahí estaban todos esos artistas juzgando a The Cult porque consideraban que no éramos dignos de estar entre ellos. Es curioso, porque muchos de esos músicos ni siquiera habían pisado antes el Tíbet. Sólo iban para tomarse la foto con el Dalai Lama. No me refiero a Adam Yauch (Beastie Boys), él fue una persona muy comprometida con el movimiento, digamos que eran los Eddie Vedders del mundo, eran gente rodeada de privilegios y contratos millonarios para estar ahí”.

The Cult se formó a principios de los años ochenta, de las cenizas de bandas que Astbury había formado. The Southern Death Cult se volvieron Death Cult cuando ingresaron el guitarrista Billy Duffy y el bajista Jamie Stewart en 1983; para luego cambiar al nombre sólo de The Cult. Ian Astbury se sentía identificado con Sex Pistols y Siouxsie and the Banshees, admiraba el rock gótico de Bauhaus y seguía patrones conductuales de los héroes de infancia: Jim Morrison y esa contagiante locura poética, y la parafernalia y pantomima de David Bowie; Astbury sabía que una de las mejores formas para provocar era a través de la sexualidad. “The Cult surge en un momento en el que el punk se había casi extinguido. Estaban bandas como Joy Division, que era evidente que Ian Curtis estaba inspirado por Jim Morrison. Nunca me sentí inspirado por Led Zeppelin porque me sentía más identificado con Bowie, era mi inspiración. De hecho, de Bowie tomé ese papel sexual sobre el escenario. Cuando estás ante el público dejas de ser tú mismo, te vuelves la proyección de las pulsiones más profundas de la audiencia. Puedo decirte que para entender a The Cult es necesario revisar a Hendrix, Jefferson Airplane, Bowie y The Doors”.

La vida y obra de The Cult ha sido tan exquisita como vacilante: Desde mediados de los años noventa, la banda se ha separado y reunido. Han lanzado unos siete discos en estudio desde su debut en 1984 con el álbum Dreamtime; recientemente, Astbury y Duffy editaron una serie de EPs llamados Capsule, los cuales fueron compilados en Choice of Weapon como bonus tracks.



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