Las locuras de Glee


En la televisión son un remolino de diversión. Cantan, bailan, adornan los panquecitos con mota y las chicas terminan embarazadas…


POR Staff Rolling Stone México  



En la televisión son un remolino de diversión. Cantan, bailan, adornan los panquecitos con mota y las chicas terminan embarazadas...

Bajo el exterior brillante y feliz del show late un oscuro corazón
Por Erik Hedegaard

9544_gleeLos chicos que actúan en Glee son entretenidos. En la televisión son un remolino de diversión. Cantan. Bailan. Adornan los panquecitos con mota. Se ven envueltos en intrigas que involucran calzones. Las chicas terminan embarazadas, aún cuando son presidentas del club del celibato. El show es loco y cursi. Se ha convertido en una especie de gallina de los huevos de oro mediática. Las canciones de las que han hecho versiones (entre ellas, “Bootylicious” de Destiny’s Child, “Imagine” de John Lennon y “Don’t Stop Believin’ ” de Journey) han tomado los primeros lugares en ventas de iTunes. Sus dos discos se convirtieron automáticamente en grandes vendedores.

glee-club-televisioNaturalmente, esto emociona a los involucrados de una manera indecible; aunque tal vez no tanto como al productor ejecutivo y co creador del programa, Ryan Murphy. Quizá hayas escuchado sobre Murphy. Él es el gran y prometedor sujeto gay de cabeza rapada, el genio detrás de la televisión extraña. La serie de 100 episodios de Nip/Tuck fue su primer gran negocio. Después, en 2008, llegó a manos de Murphy un oscuro guión sobre los clubes de canto en las preparatorias, vio en él el potencial para algo completamente distinto, se lo ofreció al canal Fox, le dieron luz verde, contrató a varios desconocidos para los papeles principales y después condujo con éxito a los confundidos ejecutivos de Fox que, tras haber visto el episodio piloto, sólo pudieron decir, de acuerdo con Murphy, “¿Qué demonios es esto? No sé qué cosa es esto”. Desde entonces, el show ha ganado los Globos de Oro y los premios Screen Actors Guild, se ha hecho de una enorme cantidad de fans en la red formada por los autonombrados “Gleeks” y ha hecho que Amy Winehouse opine: “¡Esta madre es bastante divertida!”.

glee-dianneagronQuiso la suerte que termináramos acompañados por Murphy otra noche, afuera del lujoso hotel Chateau Marmount en Hollywood. Al lado de una copa de vino y un bistec, el hombre de 44 años de edad prueba ser un tipo bastante entretenido y vivaz. Resulta ser que durante la escuela primaria no había nada que quisiera con más desesperación que convertirse en Papa. Para cuando cumplió los 14 años, Murphy había abandonado su fijación por el Papa para aficionarse a beber, drogarse y acostarse con tipos que eran mucho más grandes que él. No obstante, su primera experiencia sexual había ocurrido seis años antes: “Cuando tenía ocho años, fui abusado por un jugador de futbol americano de 16. Él era popular y yo era muy inocente. Me sentí como Lolita de algún modo, como si lo quisiera. No fue terrible. Siempre he sabido que soy gay. En la preparatoria, me sentí amado. Era extraño. Era un petardo. Pero fui feliz”. Realmente es un tipo entretenido. Y, por añadidura, pensamos que podríamos obtener lo mismo del trío principal de adolescentes de Glee –Lea Michele, como la ambiciosa Rachel Berry; Cory Monteith, el simplón atleta Finn Hudson; y Dianna Agron, la porrista embarazada Quinn Fabray–.

glee-season-2Lea Michele nos cuenta acerca de cómo obtuvo su papel en Glee. Estaba de visita en California y terminó cenando con Murphy. Mientras tanto, no habla de lo que viste para dormir (“¡Eso es privado!”), o si le gusta usar tanga (“Uso boxers, ¿ok?”). Lo que sí revela es que le da miedo la oscuridad, duerme con las luces y la tele prendidas (en E!), y que se quitó su apellido real, Sarfati, porque los niños se burlaban de ella. Y un poco después, dice: “Tengo una vida bastante calmada. Voy a trabajar, hago ejercicio. La gente podría pensar que soy aburrida, pero realmente no me interesa, porque no lo soy, porque están aquí conmigo y saben que no lo soy.”

CONTENIDO 2 MAYO



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