Los custodios del rock & roll británico


Luke Pritchard, vocalista de The Kooks, está muy emocionado por volver a México para presentar su más reciente producción, ‘Let’s Go Sunshine’.


POR Jonathan Matamoros  



Foto: cortesía The Kooks

La mayoría de nosotros –si no es que todos– fuimos sorprendidos en algún momento de nuestra infancia con la intimidante y emocionante pregunta que buscaba saber a qué queríamos dedicarnos una vez que llegáramos a ser adultos. En cualquier caso, las respuestas a esta interrogante suelen ser por lo general muy parecidas, ser una estrella de rock es de las más populares. Y es que estar frente a un montón de gente que grita tu nombre y se apasiona con tu música es algo muy atractivo. La idea de ser un rockstar parece fascinante, pero eso no era lo que tenía en mente Luke Pritchard, vocalista de The Kooks. “Siempre quise ser un compositor, siempre fue lo mío. Me interesaba más escribir canciones que ser el mejor tocando la guitarra o la batería. Comencé a escribir canciones desde muy joven, alrededor de los 10 u 11 años. Quería escribir canciones para otros, no ser el cantante de una banda. Me interesaba más estar detrás o fuera del escenario”, confiesa Luke.

Hay dos figuras que lo inspiraron a tomar el camino de la música, Bob Dylan y su padre. Bob Pritchard también era músico, murió cuando Luke tenía sólo tres años, pero siempre estuvo presente en su vida gracias a su madre. Ella conservó algunos casetes y vinilos de la gran colección que tenía su padre, así como algunos instrumentos y fotografías. A pesar de ser muy pequeño cuando s u padre falleció, Luke tiene gratos recuerdos de él, y asegura que le debe su gusto por el R&B. A Dylan lo describe como “su ídolo”, “me suelen decir que me parezco un poco a él [físicamente]. Dylan me hizo creer que podía ser una estrella de rock… o de folk”.

A finales de agosto, The Kooks lanzó su quinto álbum de estudio Let’s Go Sunshine. Su gran motivación fue imprimir la personalidad de The Kooks en los 15 temas que conforman el disco, y Pritchard está bastante seguro de haberlo logrado. Una gran motivación fue la falta de diversidad en la música actual, Luke considera que “todo suena igual y eso es muy aburrido, principalmente porque tienes a las mismas personas escribiendo todos los éxitos. Por eso es muy importante el ser individuales y tener tu propio estilo, ahora más que nunca”.

Let’s Go Sunshine tardó cuatro años en llegar, y el famoso bloqueo creativo es el culpable, aunque Luke dice no creer tanto en eso. “Es importante no apresurar a la creatividad”. Con su anterior LP, Listen (2014), The Kooks se aventuró a experimentar con elementos de R&B, hip hop y góspel. En retrospectiva, fue una producción que dejó a Pritchard con algunas dudas, pero fueron esas mismas las que inspiraron el nuevo álbum. “Hicimos la mayoría de Listen usando loops y sampleos en la computadora, así que no trabajamos en él realmente como una banda.



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