Murmullos del Honky Tonk: El ‘fiato’


El viento de José José que decidió quedarse con nosotros.


POR Staff Rolling Stone México  



El viento de José José que decidió quedarse con nosotros.

Por @Jordi Soler

Ilustración: Jesús Sánchez

José José estaba llamado a ser cantante de ópera, como su padre, que alguna vez cantó al lado de María Callas y Giuseppe Di Stefano, pero por razones que no viene al caso desgranar aquí, eligió la canción popular, a la que durante años aplicó a mansalva su tremendo fiato, que es el aire, más bien el viento, con que cuenta el cantante para lanzar a la estratósfera las palabras que pronuncia. El Diccionario Harvard de Música consigna, para redondear, la palabra fiate: Aliento.

El fiato que José José tenía que haber lanzado en la Scala, acabó lanzándolo en esas canciones que, durante décadas, han sembrado el inconsciente de los mexicanos con escenas de amores desgraciados, de borrachines que como consuelo abrazan a su almohada, de palomas que querían ser gavilán; ese dramatis personae que recorre sus canciones, escritas por otros pero inmortalizadas por él, nos ha acompañado durante años, en momentos muy puntuales o, para decirlo claramente, a la hora del derrumbe: Cuando ante la disyuntiva de pedir otra ronda o irse a casa, se opta por pedir cuatro rondas más.

José José, por el efecto que producen sus canciones, ha sido siempre el guardián de la puerta hacia lo desconocido, nuestro guía por las grietas y hendiduras de nosotros mismos; precisamente ahí, en lo que está uno abismándose y tratando de sobrevivir al horrendo panorama que nuestro guía nos ofrece, nos han ido golpeando, durante años, sus canciones y, poco a poco, a la manera de la gota malaya, han ido deformando nuestras costumbres y desestructurando nuestro léxico.

Descárgalo en:



comments powered by Disqus