Murmullos del Honky Tonk: Una alegoría salvaje del amor


Jordi Soler nos relata una alegoría salvaje del amor en ‘Murmullos del Honky Tonk’.


POR Staff Rolling Stone México  



En una película muda, supuestamente de 1924, vemos a una mujer científica que manipula sustancias en matraces humeantes, y a su pareja, no se sabe si también científico, pero, desde luego, es su novio o, quizá, su marido.

Por Jordi Soler

La mujer está a punto de llegar a la fórmula que lleva tiempo buscando, no hace falta más que probarla en un organismo vivo y su pareja, para demostrarle que la apoya incondicionalmente, que la ama, se ofrece a probarla. El hombre se bebe el contenido de un matraz y los efectos no se hacen esperar: El valeroso conejillo de Indias comienza a encogerse, a hacerse chiquito, a menguar. Por eso esta película se titula El amante menguante y, aunque es muda, no fue rodada en 1924, aunque así se indique, sino en el año 2002, y además estaba insertada dentro de otra película, muy famosa, Hable con ella, de Pedro Almodóvar, que es el autor de las dos.

Aunque se trata de una película falsa, la historia que cuenta es profunda y verdadera, y sospecho que el Óscar que ganó tuvo que ver con esta  inquietante obra de seis minutos.

Los actores son Paz Vega y Fele Martínez, y el pretexto para incrustar el cortometraje dentro de la película es que el protagonista, Javier Cámara, es aficionado al cine y una noche le toca verlo en la cineteca.

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