Red Hot Chili Peppers


Después de tres décadas y una docena de compañeros de banda, Anthony Kiedis y Flea apenas empiezan a pelear


POR Staff Rolling Stone México  



Después de tres décadas y una docena de compañeros de banda, Anthony Kiedis y Flea apenas empiezan a pelear

Después de tres décadas y una docena de compañeros de banda, Anthony Kiedis y Flea apenas empiezan a pelear
Por David Fricke

“Tenía miedo” confiesa Flea, el bajista de los Red Hot Chili Peppers, sobre el ruido del motor de un autobús en el que salen de gira. “No podía imaginarme salir con nadie más. Parecía terminado”. » Es la última semana de julio y Flea está sentado en la sala trasera mientras el autobús los saca de Los Ángeles hacia el norte hasta Big South para el primer concierto de los Chili Peppers en cuatro años. Va a ser su primer show en más de una década sin John Frusciante, el brillante y volátil guitarrista por 15 años y cinco discos de funk metalizado y pop psicodelizado, incluyendo el éxito de 1991, Blood Sugar Sex Magik, y el Stadium Arcadium de 2006. En 2009, Frusciante dejó la banda por segunda vez, definitivamente.

Con un cabello verde turquesa y un jersey de básquetbol que deja ver su galería de tatuajes, Flea explica cómo él y Frusciante escribían canciones: “John llegaba con una idea y yo enseguida la captaba. O a mí se me ocurría una idea y él la tocaba como debía ser”. Flea también describe su amistad como “agradable”, “tensa”, “fraternal” y “combativa”.

Red Hot Chili PeppersComo que en la banda “falta un miembro de la familia”, dice. Ahora tienen uno nuevo. Los Chili Peppers están por lanzar I’m With You, su primer disco con el amigo y sucesor de Frusciante, Josh Klinghoffer, de 31 años. Ayer Flea, Klinghoffer, el baterista Chad Smith y el vocalista Anthony Kiedis tuvieron su último ensayo antes de la gira, y repasaron más de 20 temas en un lugar de Santa Mónica.

De hecho, los integrantes de RHCP se han vuelto expertos en renacer desde que se formó la banda en 1983. Amigos desde la prepa y miembros perseverantes de la banda, Flea y Kiedis, ambos de 48 años, han sobrevivido al abuso de drogas, la muerte –la sobredosis en 1988 del guitarrista fundador Hillel Slovak– y una docena de cambios en el personal, incluyendo la primera resignación de Frusciante en 1992 y la breve estancia en la banda, a mediados de los años noventa, de Dave Navarro de Jane’s Addiction. Frusciante volvió en 1998.

Pero cuando volvió a dejar a los Chili Peppers en 2009, cerca del final de un descanso de dos años de grabaciones y presentaciones, “podía haber sido el final, sin duda”, dice Smith, de 49 años, al tomar su turno en la sala del autobús. “La hemos pasado mal con los cambios de guitarristas, y aquí estamos de nuevo”. El baterista reconoce haber esperado que Frusciante cambiara de parecer, “lo cual ha hecho antes. OK, esta haciendo otras cosas, pero un día voy a recibir esa llamada: ‘Hola soy John. ¿quieren tocar?’ ”, Smith imita afectuosamente la voz susurrante de Frusciante. “Nunca ha pasado”.

Para octubre de 2009 –dos meses antes de que Frusciante anunciara su retiro públicamente– Flea, Smith y Kiedis estaban escribiendo con Klinghoffer, un talentoso acompañante de Los Ángeles que ha trabajado con Beck, PJ Harvey y Gnarls Barkley y tocó los teclados y la guitarra extra en la gira del Stadium Arcadium. No hubo audiciones ni otros candidatos importantes. La nueva alineación hizo las pistas básicas para las 14 canciones de I’m With You en un mes.

“Nunca sentí que hubiéramos terminado”, insiste Kiedis. “La mayor preocupación de Flea, que compartimos, es que no quería seguir si no quedaba tan bien como siempre: ‘Hemos logrado demasiado como para hacer algo con torpeza’”.

Venice-anthony-kiedis-flea-5Pero, reconoce el cantante, “si Flea se retira, no hay más Red Hot Chili Peppers. Yo ni lo intentaría…”. Su voz se va apagando, como si pensara en lo peor. “Flea y yo estamos hechos para compartir esta vida. es justo lo que está pasando”. En el autobús, Flea habla acerca de esa unión: “Anthony y yo nos mudamos a Los Ángeles al mismo tiempo, a la misma edad” –en su adolescencia temprana; Flea de Melbourne, Australia, donde nació, Kiedis, desde su nativo Michigan. Ambos llegaron de familias separadas por el divorcio, según Flea, “de estratos sociales bajos. Sabíamos que nadie haría algo por nosotros si no lo hacíamos nosotros mismos. Vimos que juntos hacíamos magia. Nos llamábamos ‘el monstruo de dos cabezas’. Teníamos más poder juntos que separados. Podíamos hacer cosas”.

El monstruo ya es un par de papás, con vidas personales separadas y ocupadas. Flea, divorciado dos veces, tiene dos hijas. Kiedis tiene un hijo de tres años y medio, Everly, de una ex pareja, la modelo Heather Christie; se separaron en 2008. (Smith, quien se unió a los Chili Peppers en 1989, tiene dos hijos con su esposa, Nancy, y tres hijos de relaciones anteriores. Klinghoffer está soltero). “Nuestro sentido de todo, nuestros chistes y experiencias –no creo que Anthony y yo lo veamos todo el tiempo–”, continúa Flea. “La semana pasada, nos estuvimos llevando bastante mal. Tuvimos una discusión ridícula sobre alguna pendejada del video. Esa es la cosa, luego de que John se fuera, yo no quería perder; el sentido de familia, de trabajar en algo juntos por tanto tiempo”.

Red Hot Chili PeppersMientras cenaban carne y tomaban vino en un hotel en Big South, Klinghoffer –un tipo amable, alto y flaco– recuerda una llamada por teléfono reciente con Frusciante. Ambos se conocieron cuando Klinghoffer era adolescente, y tocaban con su propia intensidad fraternal en los discos de Frusciante como solista y otros proyectos. “Yo le hablaba de tocar con estos tipos”, dice Klinghoffer. “Dijo: ‘Hay algo maravilloso en despertarte por la mañana y tocar algo increíble con tus amigos’”.

“Es algo que he querido más que nada en mi vida: tener una banda de amigos que quieres y en quienes confías”, dice Klinghoffer, emocionado. “Flea y John tenían una relación especial; lo vi durante años. Que Flea, Chad y Anthony se pudieran abrir y dejar entrar a alguien más, alguien nuevo, me parece maravilloso”. Frusciante no estaba disponible para comentar. “Yo creo que sólo quiere ser libre de hacer lo que quiera”, comenta Flea, “sin el comercio que involucra estar en una gran banda.

Rolling Stone Septiembre



comments powered by Disqus