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Múltiple personalidad


‘Demente y alma’: un espacio íntimo para compartir paranoias




Foto: play.roswellfilms.com

Múltiple personalidad

@AlexCarranco

¿Locura? ¿Lucha interna? ¿Trastorno? ¿Genialidad? Las respuestas tú las das o tu otra personalidad te bofeteará para tomar la palabra. Seguramente has cruzado diálogos con alguien que vive en una realidad alterna que no llegas a comprender. Pero cuidado, tal vez eres tú el que ha fragmentado el entorno para escuchar lo que quisiste o lo que te convenía. Diálogos que no comunican pero que confunden y marcan prejuicios o mentiras.

Afortunadamente, nuevamente la música está para curarnos, para alejarnos de esa paranoia en la que diversos temperamentos caminan sin rumbo como zombies en busca de cerebros.

Así lo demuestra un músico que se ha dividido, su historia y experiencia seguramente la conoces. Sus siete personalidades entraron a un estudio para tomar sus instrumentos y, sin protagonismos, se acoplaron en un solo tema. Le dieron “Play” a la creatividad.

El inquietante ritmo de vida de Dave Grohl (sí, ya sabes, el de Nirvana y Foo Fighters) lo ha hecho estructurar exitosamente varios proyectos tanto musicales como cinematográficos. Es así que dirigió un mini documental titulado Play (en dos partes). En él muestra la forma de vivir a lado de la música, la estrecha relación que se adquiere con un cierto instrumento. Hay varios ejemplos a lo largo de la historia de la música donde los artistas se enamoran de ese objeto y que gracias a las composiciones cobran vida para besar a sus creadores. Una relación mágica, estrecha y eterna.

Esta múltiple personalidad musical de Grohl edifica una sólida composición instrumental en la que él toca cada uno de los instrumentos (tres guitarras, percusiones, batería, teclados y bajo); el resultado es un tema de 23 minutos que viaja a través de ambientes y texturas llenas de rock pasando por mareas bajas y otras progresivas.

Foto: play.roswellfilms.com

Lo interesante de “Play” es su exposición en una página web donde escucharás el tema de una forma única. En ella puedes seleccionar la personalidad de Dave con su respectivo instrumento para escucharla/verla de forma aislada o acompañada por el resto de sus caracteres. Un audiovisual que con su juego sonoro cautiva y aplaudimos cada minuto de esta filmación. Además, puedes bajar las partituras y conocer las organizaciones que apoyan la educación musical. Esa fragmentación realmente está unida, la música es el pegamento para encontrar una salida exitosa. Sólo hay que soltar la primera nota y contestar una sencilla pregunta: ¿Eres Dave o Grohl?


Una pausa


‘Demente y alma’: un espacio íntimo para compartir paranoias.




Foto: Pexels.com

Una pausa

@AlexCarranco

Hay espacios muy valiosos en los que respiramos tranquilamente para revolcarnos en nuestro mundo. Sí, aquel que construimos en unos segundos y que es tan cambiante como se nos antoje, un lugar en donde las leyes las imponemos y decidimos el destino de cada uno de los habitantes.

Este singular espacio es ideal para alejarse de la alarma mañanera con sus letras de snooze a punto de desaparecer, de que la chispa para prender el boiler no se vuelva en bomba molotov, del griterío de la vecina porque sus hijos han apretado más de dos veces ese botón de snooze, de que haya algo en el refri para poder desayunar y no dejar una fortuna en el Oporporo de la esquina, del clima que tiene una personalidad como la de James McAvoy en Fragmentado, de pagar algunas deudas sembrando otras para verlas crecer como una madre a su hijo, de que la combi tenga libre el lugar junto a la ventana ocupado por una persona de lentes oscuros comiendo una Guajolota, de las dos horas y media de trayecto para volver a saludar a la familia Godín, de esperar a que se desocupe el baño de la oficina soñando que el motivo de su tardanza es porque lo está lavando y aromatizando, de tener la junta de la junta para revisar el presupuesto en otra junta, de que hace una semana estás esperando el viernes olvidando de que el fin de semana trabajas, de opinar sobre las 12 iniciativas y reformas de que AMLO enviará al Congreso de la Unión cuando no sabes diferenciar el INE del IFE, de que estás esperando el último capítulo de la serie de Luis Miguel pero ni siquiera estabas enterado de que había lanzado sus Romances, de creer que México puede pasar al quinto partido mientras Inglaterra y Croacia te ven con cara de meme, de defender a Star Wars contra los Trekkies argumentando de que Han Solo sigue vivo porque desconoces el término spin off, de que la única preocupación de tu madre es si te pusiste el suéter de lana que te regaló cuando cumpliste 15 años (hace 23), de que estás esperando ansiosamente la nueva temporada de Game of Thrones cuando ya se te olvidó en qué se quedó, de esa deuda que para ahorita ya es adolescente y “debes” de comprar boletos para Roger Waters (si es que quedan), de que tienes que ir al bautizo de tu sobrino cuando la última “agua bendita” que tomaste la bautizaste como Tequila, de que debes dormir entre siete u ocho horas diarias cuando te ha costado mucho tiempo el fortalecer a tus grandes preocupaciones, de escribir una columna en una página web sin saber cómo terminarla…

Sí, esa pausa es necesaria. A ponerle play a nuestro espacio:


Sangre en las manos


‘Demente y alma’: un espacio íntimo para compartir paranoias.




Sangre en las manos

@AlexCarranco

En el momento en que el director de cine, Jordan Peele presentó una de las primeras escenas con sus personajes Chris Washington (Daniel Kaluuya) y Rose Armitage (Allison Williams) de la recomendable cinta, Get Out (¡Huye!, 2017) no supo que aquel tema musical que se escuchaba de fondo le cambiaría el futuro a Childish Gambino. La canción era “Redbone”, de su álbum “Awaken, My Love!” (2016).

Conocido como Donald Glover (de 34 años de edad), su rap y hip hop también han tenido buenos comentarios en el resto de sus producciones –Camp (2011) y Because the Internet (2013)– con rimas llenas de severas críticas de su entorno que alcanzaron nuestra atención. El también actor, director y productor ha ganado premios Grammy, Golden Globe y Emmy. Pero no cabe duda que el mainstream mexicano le abrió sus brazos gracias a Get Out. Actualmente, “Redbone” tiene más de 434 millones 720 mil reproducciones en Spotify.

¿Qué seguiría para Childish Gambino? Tendría que sorprender con una buena canción. Y lo hizo.

“This is America” es su más reciente lanzamiento y el tema se revuelca en un punto de vista sobre las crisis sociales que están atravesando nuestra sociedad, principalmente en la fácil adquisición de armas de fuego. El impacto musical ha sido un golpe contundente gracias al video que acompaña al sencillo.

El clip fue dirigido por Hiro Murai, talentoso cineasta japonés que ha trabajado con Chet Faker, David Guetta, St. Vincent, Flying Lotus, Death Cab for Cutie, Usher, The Shins, Massive Attack, Bloc Party, Spoon y Queens of the Stone Age, entre otros.

Sus planos secuencia acompañan al carismático Glover con gestos y movimientos para enfatizar una burla y confundir al espectador entre la inocencia y crueldad. El ritmo del tema se presta para analizar esa analogía entre el dicho político “Todo está bien, estamos mejor que antes” y la realidad cotidiana.

No te dejes engañar por la primera escena con unos melódicos coros (“Yeah, yeah, yeah, yeah, yeah, go, go away”) y las cuerdas de una guitarra acústica mientras que Childish mueve su torso desnudo… ¡Pum! ahí está el pan del despiadado.

Un video que se centra en la danza de Gambino pero que su entorno es caótico y violento; la distracción de ver al artista moverse (inspirados por esos acontecimientos malvadamente planeados para la sociedad) cuando el verdadero día a día está a su alrededor (es decir, esas omisiones de la gente que nos gobierna o de las actuales “propuestas” de los candidatos para resolver esos vacíos).
La gran sonrisa falsa del cantante brilla ante la alegría de un coro góspel para simplemente desvanecerlos con plomo. Ahí la verdadera respuesta ante la ilegalidad, corrupción, intolerancia y desconsideración de algunas esferas de poder.

Childish Gambino incluyó colaboraciones de SZA, Chance the Rapper, Offset, Problem, BlocBoy JB, Quavo, Young Thug, 21 Savage y Big Sean para este tema.
Y sí, nuevamente Donald Glover está en la mira pero no de una arma de fuego; sólo está corriendo con las manos ensangrentadas a través de la oscuridad para huir.

Aquí el video de “This is America”, pero cuidado, hay escenas fuertes. Se recomienda discreción:


Cuando hay pasión, hay sangre


‘Demente y alma’: un espacio íntimo para compartir paranoias.




Cuando hay pasión, hay sangre

@AlexCarranco

Si dejaste tu cocktail con frutas frescas, soda, granadina y alcohol a un lado o le dijiste “no” a la playa / alberca para leer esta humilde columna digital, te lo agradezco.

Las vacaciones apasionan y son necesarias para dejar enterrados —momentáneamente— conflictos, presiones, compañeros de oficina o la vida cotidiana que nos convierte en seres emocionalmente opacos, listos para protagonizar una cinta de Orson Welles, Lars von Trier o Darren Aronofsky.

En estos días hay una intensa actividad litúrgica y los cristianos de tiempo completo se envuelven en llanto, alegría y fe para conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Muy respetable —incluyo a mis tías— pero para miles de cristianos, no tan cristianos, poco cristianos o nada cristianos prefieren un cocktail como vino de consagrar en un destino diferente al dominical.

Los que no pudimos estar en un paraíso; la gula, pereza y lujuria despiertan para disfrutar una urbe sin tanto caos vial para llegar a las puertas de los miles de recintos culturales y de entretenimiento. Desde Caravaggio (Museo Nacional de Arte), Dalí (Atrio de San Francisco), Sgt. Pepper en fotos (Lunario), Our Body (Parque Naucalli) hasta El mundo de Tim Burton (Museo Franz Mayer) y
Starman (Foto Museo Cuatro Caminos), entre muchas otras opciones, serán las benditas vacaciones.

No importan las caídas que puedas tener, sigue caminando con todo el peso de tu alma para llegar a ese museo, sala de cine, auditorio, galería, bar o restaurante. Mientras tanto, con esa pasión que a veces nos hace sufrir y hasta sangrar, disfruta de estos videos que pueden musicalizar esta época tan esperada por muchos y recordada con nostalgia por otros. Solamente no te claves para que goces plenamente.

“Heaven on Their Minds”

Carl Anderson interpreta a Judas Iscariote en Jesus Christ Superstar (1973), ópera rock dirigida por Norman Jewison con música de Andrew Lloyd Webber y escrita por Tim Rice. Una gran cinta que revolucionó en aquella época.

“Passion”

Tema incluido en el soundtrack de The Last Temptation of Christ (1988), compuesto por Peter Gabriel. La cinta dirigida por Martin Scorsese hace una mancuerna impactante con cada armonía de Gabriel. Emociones alteradas que por un largo tiempo fueron censuradas.

“Personal Jesus”

Una de las canciones que destaca en el álbum Violator (1990), de Depeche Mode. Martin Gore la escribió y ha declarado que fue inspirado por el libro Elvis and Me (1985) de Priscilla Presley. Una admiración hacia una persona que finalmente es tu propio ser.

“Spirit in the Sky”

Un one hit wonder, del judío ortodoxo, Norman Greenbaum que se incluye en su LP homónimo de 1969. Años más tarde, en 1986, el grupo Doctor & The Medics realizó su versión con gran éxito, siendo de igual forma, su one hit wonder.

“Sympathy for the Devil”

Y para terminar, no todo es luz en el reino del señor. Para que se haga el bien, debe de existir un lado oscuro. Esta canción formó parte del disco Beggars Banquet (1968) de The Rolling Stones y aquí el testimonio en vivo por una gira en Estados Unidos (2006).


Un, tos, tres por ti


‘Demente y alma’: un espacio íntimo para compartir paranoias.




Un, tos, tres por ti

@AlexCarranco

Uno, dos, tres, varios ataques de tos fueron suficientes para estar encamado. Los 37º C de mi cuerpo no fueron suficientes para darle una cálida bienvenida a Doña Enfermedad. Con bombo y platillo se alojó en mí para no soltarme varios días. Seguramente la pasó increíble al cachetear y patear a Don Medicamento. Una relación inestable y que siempre, uno tendrá la razón.

“La doña” se ganó el respeto de un servidor. Digamos que hizo una pequeña explosión de advertencia corpórea. La sudoración, el inquietante latido de mi corazón (que bueno, esa es otra historia de un malestar más grave), cosquilleo en las extremidades y un sin fin de tos orquestado sucumbía cada dos o tres minutos en esa fiesta solitaria. Su ambición y poder era tal que difícilmente iba a dejar de poseerme.

Muchas veces he leído y escuchado que la música cura. Principios científicos, armonías, tonos a diferentes frecuencias, en fin, la Musicoterapia podría ser la heroína contra esta señora. Jubilé al bonachón de Medicamento y empecé con una buena dosis de música, pero no aquella que viene acompañada de meditación o relajamiento. Sino la que debía de escuchar, esa que probablemente haría desalojar a la “seño”.

Uno. Mi primer intento fue con lo más reciente de Stone Temple Pilots, “Roll Me Under”, el regreso de esta banda con nuevo vocalista, Jeff Gutt (extraído del reality show, X Factor), obviamente le lloverán críticas sobre su estilo y matices a lo Scott Weiland. Un disco homónimo que llegará el 16 de marzo. Doña Enfermedad se empezó a mover pero no para decir “adiós”.

Dos. Un cambio drástico podría liberarme. Recurrí a Justin Timberlake con “Say Something”, de su disco Man of the Woods. Este tema, acompañado por Chris Stapleton, cantante y compositor orientado al rock sureño. Desgraciadamente, ella no dijo ni una palabra y permanecía inmóvil.

Tres. Una opción cinematográfica: “Pray For Me”, con The Weeknd y Kendrick Lamar. Ritmo suficiente para edificar una limpia necesaria. La canción proviene de Black Panther, The Album Music From And Inspired By. Ni con hierbas ni huevo frotado (¡!), la lady pudo partir.

Tuve que disponer de mi última arma secreta, y funcionó muy bien. Ahora estoy mucho mejor; es real que la música cura porque Doña Enfermedad se fue “Despacito”…


Demente y alma


Un espacio íntimo para compartir paranoias




Demente y alma

@AlexCarranco

Ansiedad y un ritmo cardiaco acelerado.

La respiración se agita y algunas gotas de sudor enfrían la mente. Una caja de resonancia es abrazada por flujos y piel. Ese duro beat es como si Infected Mushroom apretara el pecho y justo cuando el conteo regresivo llegue a su fin, un par de comprimidos químicos son arrastrados por un río a lo largo de la garganta con destino al corazón. A tiempo para sobrevivir y alzar los brazos en esta montaña rusa diaria. Hay mucha música dentro de nosotros, tal vez thrash, metal, rock, electro o progre. Ojalá fuera un pop para no sentir dolor, pero a veces es necesario tener esas llamadas de atención para disfrutar cada momento. El dolor es otra de las fuentes de inspiración para componer o proyectar alguna obra artística, ¿quién está sano?… Te felicito. Sin embargo, hay muertes silenciosas que sin ser invitadas, tocan el timbre de tu casa y vienen acompañadas por el hermano de un primo. Ojalá haya la suficiente botana y tragos para esa fiesta inesperada para que esos “invitados” estén a gusto y no hagan desmanes. Esa reunión debe tener música diferente a lo que escuchan, una labor difícil para que quedes como un buen anfitrión.

Mientras sirves unos tequilas y mezcales para marear intenciones, Diluvia –desde Querétaro– suena con su producción Planet Swamp. Un viaje onírico que transporta esos dolores en armoniosos espacios llenos de ágiles guitarras, batería con latidos a lado de un resonante bajo, teclado que crea ambientes y la distinguida voz de Klang Rêverie rebotando en este mundo. Este álbum tiene cortes instrumentales, otros cantados en inglés y obviamente en español. En “Leech Therapy“, “Orbitar” o “Ensueños” hay sonidos alternativos que tocan el cielo del trip hop, post rock y alternativo con texturas mágicas.

Un par de botellas vacías, pan, jamón serrano y queso de cabra. Instante para que María Robot se presente con su disco homónimo. El dulce mareo inicia con “Schwarze Spiegel” y después de un minuto y nueve segundos, la velada continúa con “Fate Control“. Su estilo va de oscuros pasajes con escenas electrónicas a una encantadora voz con sombras eclécticas que se mueven sensualmente al ritmo de las programaciones. Hay recuerdos a lo industrial con ligeras guitarras rasposas en delicados temas en español e inglés. María Robot hace un equilibrio entre lo orgánico y el encantador sonido generado por sus instrumentos.

Ya en ese momento cuando los demonios abren la puerta del infierno hacia nuestro mundo, aparece Astrolab-iO para estabilizar el ambiente con un interesante experimento sonoro. Electrónica, noise y ejercicios de composición inusuales retumban las cuatro esquinas de la sala. Los responsables de este viaje son Álex Otaola y Javier Lara, que con su disco homónimo hacen repensar las armonías en un juego que explota en nuestra mente. Electrónica conceptual que enriquece el alma. Lo ideal es disfrutar “Ornitóptero“, “206 huesos“, “A Wilbur Wright/Polisílabos” o “Nautilus” aislado, es decir, con audífonos para percibir su estructura cuadrofónica a binaural. Hipnotiza a tus singulares visitantes con esta grabación que fascina.

La madrugada cae y los primeros rayos del sol se asoman. Los inesperados asistentes se despiden alegres y satisfechos. La presión desaparece y todo es tranquilidad hasta que uno de ellos, antes de irse, te dice: “¡Muchas gracias, pronto nos volveremos a ver!”.

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Demente y alma


Un espacio íntimo para compartir paranoias.




Demente y alma

@AlexCarranco

Desde el miércoles 9 de noviembre no me siento bien.

Los primeros minutos de ese día apuñalaron nuestro futuro económico, político y social. El sueño americano se volvió en pesadilla y mi insomnio se tomó una Coca-Cola; enseguida me dio un subidón de dólar muy fuerte y me encerré en un muro de dudas. Llovía y las gotas armaban un buen beat para fondear la noche. Me puse aquellos audífonos que aíslan la vida para subir el volumen de la música.

En ese momento me acompañó Daniel Zepeda, joven y talentoso baterista de jazz contemporáneo, que junto a sus Moscas bravas, diseñaron un estupendo álbum que abraza atmósferas y texturas en cada ejecución de piano, contrabajo, guitarra, saxofón o la misma batería. Entre ellos se logra una comunicación rítmica que seduce a nuestros oídos. Temas como “Nubecita“, “Maldita pubertad” y su versión de “Pachuco” sobresalen en su segundo álbum titulado Juanfeto. Se siente una libertad de experimentación, con tonos pop que rasgan el jazz actual. Este músico, junto con su grupo, hacen música para exportar; ojalá se ejerciten para brincar ideologías de nuestros vecinos del norte.

Daniel Zepeda

Daniel Zepeda

El cariño no falta cuando viajamos entre melodías; ese ambiente cálido que puede dar grupos como Timoneki. Una banda que supo conjuntar diferentes ritmos en temas con tintes latinos, bases electrónicas, instrumentos de aire, cuerdas, percusiones y voces estructuradas. Arreglos con instrumentos tradicionales con la innovación de su propuesta lírica. Su disco homónimo es ejemplo de perseverancia y talento, sólo hay que escuchar “Vaivén“, “Ritmo de la tierra” o “Así te conocí“, en ellos hay cantos en español, inglés y hasta portugués. Hace poco lanzaron su rítmico sencillo, “Ay mamá“. Timoneki significa “Nos queremos” en náhuatl y su autoestima motiva para seguir despiertos.

Timoneki

Timoneki

Al estar escuchando dulces voces, recordé el poderoso sello vocal de Mad Rapsodia de Matilde Band. Una joven banda mexicana que fusiona el jazz con tintes pop e influencia roquera. No Make Up es su primera producción discográfica y hay sorpresas como “Stay Cool“, “Recuerdos“, “La Recherche” y “Work it Out“; colorean estructuras alrededor de voces en español, inglés y francés. Matilde Band es democracia musical, se aventura a despertar pasiones con grandes intérpretes.

Mad Rapsodia

Mad Rapsodia

Un buen cóctel musical para dominar demonios, esclarecer el momento y entender que hay más vida en las partituras que en pensamientos misóginos, racistas y pobreza intelectual. Mi muro se ha derrumbado.

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