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Robert Plant desmiente rumores sobre una posible reunión de Led Zeppelin


Además de disipar dichas especulaciones, el músico habló sobre la muerte de Tom Petty.


POR Andrea Calderón  



Foto: Instagram Robert Plant

Robert Plant desmiente rumores sobre una posible reunión de Led Zeppelin

El viernes pasado, Robert Plant estrenó un nuevo disco de estudio titulado Carry Fire. Como parte de la promoción de dicho álbum, el cantante ofreció una entrevista a Daily Telegraph en la cual mencionó que duda seriamente sorbe algún tipo de reunión con sus excompañeros de Led Zeppelin. “Ya es suficientemente duro repetirte con algo que sacaste hace un año, imagínate con algo que tuvo lugar hace 49. Tengo que mirar hacia delante”, mencionó Plant.

Recordemos que ni los más optimistas pensaban en una posible reunión en 2007 y sin embargo tuvo lugar. Aquel mítico concierto en el O2 Arena de Londres donde los miembros fundadores John Paul Jones, Jimmy Page y Robert Plant fueron respaldados por Jason Bonham, el hijo del fallecido baterísta John Bonham, para interpretar 16 canciones de su catálogo.

Durante la entrevista, Plant también habló sobre otros temas, entre ellos el fallecimiento de los músicos David Bowie y Tom Petty. Robert Plant comentó que estas pérdidas le han hecho ser más consciente de su propia mortalidad y se ha preguntado si algunos de los que asisten a sus conciertos lo hacen pensando que pueda ser el último concierto que vean del cantante en vida.


Escucha “Bluebirds Over the Mountain”, la nueva canción de Robert Plant


Este tema cuenta con la colaboración de Chrissie Hynde de The Pretenders.


POR Julio Cruz Montoya  



Foto: Instagram Robert Plant

Escucha “Bluebirds Over the Mountain”, la nueva canción de Robert Plant

Robert Plant compartió la canción “Bluebirds Over the Mountain“, tercer sencillo de Carry Fire, su próximo álbum como solista que estará disponible a partir del 13 de octubre. Este track cuenta con la colaboración vocal de Chrissie Hynde de The Pretenders.

El siguiente LP del exvocalista de Led Zeppelin cuenta con la participación de los músicos John Baggott, Justin Adams, Dave Smith y Liam Tyson que integran la banda Sensational Space Shifters (agrupación que suele acompañar a Plant). El chelista albano Redi Hasa y el violinista Seth Lakeman también participan en tres temas.

Junto a este estreno, Robert Plant anunció una serie de conciertos por Norteamérica y Reino Unido.

Escucha a continuación “Bluebirds Over the Mountain


Escucha “Bones of Saints”, la nueva canción de Robert Plant


Se trata del segundo sencillo de su onceavo álbum de estudio como solista.


POR Julio Cruz Montoya  



Escucha “Bones of Saints”, la nueva canción de Robert Plant

Robert Plant compartió la canción “Bones of Saints“, segundo sencillo de Carry Fire, su nuevo álbum como solista que estará disponible a partir del próximo 13 de octubre.

Este nuevo material de once canciones cuenta con la participación de los músicos que integran la banda Sensational Space Shifters (agrupación que suele acompañar a Plant) como John Baggott, Justin Adams, Dave Smith y Liam Tyson. El chelista albano Redi Hasa y el violinista Seth Lakeman también participan en tres tracks.

Escucha a continuación la nueva canción de Robert Plant:


Mira a Slayer tocar canciones de Led Zeppelin y ZZ Top


Este video fue grabado durante una prueba de sonido para el más reciente concierto de la banda.


POR Julio Cruz Montoya  



Foto: Facebook Slayer

Mira a Slayer tocar canciones de Led Zeppelin y ZZ Top

Slayer se presentó el pasado martes en Carolina del Norte y durante el soundcheck del concierto la banda de metal tocó “Rock And Roll” de Led Zeppelin y “Tush” de ZZ Top.

Tom Araya, Gary Holt, Kerry King y Paul Bostaph se encuentran de gira por Estados Unidos y Canadá junto a Lamb of God y Behemoth.

Mira a Slayer tocar estos clásicos a continuación:


Robert Plant compartió nueva música


El exvocalista de Led Zeppelin lanzará un nuevo álbum próximamente.


POR Héctor Elí Murguía  



Foto: Facebook Robert Plant

Robert Plant compartió nueva música

Robert Plant compartió un extracto de una nueva canción a través de su cuenta de Twitter. Posiblemente, el track se titulará “A Way With Words” y formaría parte de su próximo álbum.

En 2014, el músico estrenó Lullaby And… The Ceaseless Roar, material con el que grabó por primera vez con su banda The Sensational Space Shifters. Hace poco el cantante confirmó que la agrupación también participará en su nuevo material.

Reportes indican que las sesiones de grabación del nuevo disco se han llevado a cabo en Gales; en los estudios Real World (propiedad de Peter Gabriel) y en Electric Lady Studios en Nueva York.

Escucha a continuación un fragmento de nueva música de Robert Plant:


“No hay nadie más exigente con uno que uno mismo”


En 2006, después de sufrir una trombosis, Cerati dejó de fumar –momentáneamente– y durante la gira de ‘Ahí Vamos’, su disco más rockero desde ‘Canción Animal’, nos concedió su última entrevista larga a solas. Éste es un outtake de esas conversaciones, en las que revisó como nunca antes su infancia, los años ochenta y las secuelas de una vida en la ruta. “Hace mucho que me considero un sobreviviente”, dijo.


POR Staff Rolling Stone México  



“No hay nadie más exigente con uno que uno mismo”

Por Óscar Jalil

Cuando Óscar Jalil y Ernesto Martelli entrevistaron a Gustavo Cerati en 2006, el exlíder de Soda Stereo venía de recibir una alarma sobre su salud —una fibrotrombosis le había impedido caminar, dejándolo en terapia intensiva—, el primer indicio de que algo no estaba bien. “Fue un susto suficiente como para decir: ‘¿Quiero que la próxima sea directamente el fin?’”, le dijo Cerati a Rolling Stone en una combi camino a Ezeiza, en el inicio de una serie de entrevistas on the road durante la gira de Ahí vamos, que continuó en Nueva York y el DF.

Después de 25 años de vida en la ruta, de giras interminables al frente de la banda más importante del rock latino, el cuerpo finalmente le había dado una señal y hasta había dejado de fumar. “Pero él no parecía asustado”, recuerda Jalil hoy. “Era como si tuviera una confianza inconsciente de que nada le podía pasar”. En el plano musical, estaba en el mejor momento de su carrera solista, experimentando el éxito individual justo antes de reunir a Soda. Además, se había dado el gusto de armar un grupo sumando antiguos colaboradores (Richard Coleman, Fernando Samalea, Tweety González) a los músicos de su etapa solista (Fernando Nalé, Leandro Fresco) y tenía en Ahí Vamos su respuesta individual a Canción animal. Este outtake es parte de las primeras tres horas de entrevista. “Justo, justo en ese momento”, dice Jalil, “él sabía que tenía algo grande entre manos”.

La etapa pre-Soda Stereo no es algo de lo que se hable generalmente, y antes de Soda tenías un grupo, Vozarrón. Era así, ¿cierto?
Sí, pero no fue precisamente la primera banda. Ni siquiera era una banda mía, era de Marcelo Kaplan, y por ahí desfilaron varios músicos, sobre todo músicos de un extracto más de fusión, de jazz, porque de eso era la banda.

¿Eso era lo que tú escuchabas en ese momento?
Sí. En realidad yo en esa época estaba escuchando mucho reggae, de una manera casual, si bien estaban empezando a sonar las primeras cosas post punk y new wave.

Hablamos de 1979, más o menos…
Sí, lo que vino después del punk, o lo que salía del punk mismo con gente como The Clash, que empezaban a incorporar el reggae. Pero, casualmente, en esa época mi madre estaba estudiando en la Facultad de Filosofía y Letras, una época un poco complicada para estar en eso. Una amiga suya había estado viviendo en Jamaica y le dio una colección enorme de discos, sabiendo que yo era músico y que por ahí me interesaba. Yo recién empezaba a entender de qué cuernos se trataba el reggae, así que me cayeron en las manos un montón de discos de Toots & The Maytals, discos que sacaba una compañía de aviación, por ejemplo; muchos sencillos con sus versiones dub del otro lado. Y en ese momento preciso yo estaba con esa música.

¿Viste el show de The Police en 1980, en Obras?
Sí. Los vi en realidad en el New York City, que estaba a la vuelta de mi casa. Ahí fuimos con Zeta (Bosio). La cuestión es que en ese momento yo estaba tocando con Vozarrón, cantaba un tema que se llamaba “Marítimo”. Yo mentía, decía que tocaba muy rápido, pero en realidad tenía una banda de música disco. Estaba como trabajando de la música. Estudiaba Publicidad, hacía un año que había terminado de hacer el servicio militar, así que había empezado recién. Y lo que pasaba era que yo trataba de meterles ritmos reggae a cuecas, a músicas que hacía Marcelo. Tocamos en La Trastienda. Una vez también tocamos en un Obras chiquito que se hizo, con toda una movida que tenía que ver con la música de jazz, de fusión y folclórica. Eran épocas en donde yo, al mismo tiempo que estaba escuchando los primeros discos de The Police, escuchaba Return to Forever, y que venía toda la locura Mahavishnu. Yo era un absoluto fan de Genesis, de King Crimson, de Yes, y ya en ese momento era como una especie de actualización lo que pasaba con el jazz rock, desde ese disco de Billy Cobham, Spectrum.

¿Y Steely Dan?
Steely Dan, claro. Y bueno, ya después… la locura Jan Hammer. Y todo eso empezaba a mezclarse con el rock, Jeff Beck, mi guitarrista favorito de esa época, tocando con Jan Hammer. Todo se me mezclaba, parecía que todos los héroes estaban juntos. Superhéroes juntos. Todos tocaban a mucha velocidad y, como todas las cosas, la excitación.

¿Y cómo crees que se pasa de todo eso a la simplificación que proponía The Police?
Claro, cuando aparecen grupos como The Police, especialmente The Police, que me llegó de una manera muy… Yo tenía muchas bandas, muchas bandas. Antes de formar Soda Stereo y dedicarme concretamente a una, tenía muchas novias musicales. Vozarrón era una, tenía mi grupo de música disco con dos inglesas, ya desde los 15,16 años me gustaban mucho Commodores, Earth, Wind & Fire, Parliament Funkadelic… Tenía también toda esa parte.

¿Esa era la música que pasaban en las fiestas donde ibas a bailar?
Escuchabas esa música, te la ponían con Led Zeppelin y aparecía Kraftwerk también. Me empecé a hacer como un poco especialista en esa parte negra pop, soulerofunkera de mediados de los años setenta que convivía con el heavy metal. Eso es una cosa que, vista desde hoy, parece una deformidad, porque después esas cosas se pusieron más tribales. Pero en esa época yo tenía una banda que se llamaba Koala y hacíamos música afro. Tenía un trío en Flores con el que tocaba blues, con el baterista de La Máquina, que tocaba con un palo de escoba, y por ahí pasaba de golpe a improvisar Pappo con unas bestias del blues y del rock.

¿Dónde empezó tu gusto por tocar la guitarra rítmica?
Bueno, en el grupo este de música disco tenía que ir sacando temas todos los días y se los pasaba a las chicas que cantaban en inglés. Yo también cantaba y hacíamos versiones. Y a veces se iban mezclando: De golpe, al tecladista que tocaba en Vozarrón lo llamaba Marcelo para que viniera a tocar el teclado en estas fiestas que hacíamos. Porque hacíamos muchas fiestas judías, eran los que hacían las fiestas que podías… ¿Cobrar? Son los que pagaban. De ahí salieron bandas como Nomady Soul, La Torre, nos cruzábamos. En uno de esos shows, me acuerdo de haberme encontrado con Pipo Cipolatti, que tenía una banda que se llamaba Tito y sus Espátulas. Cosas así. Eran trabajos, trabajo de músico. Tenía esa banda, Vozarrón… Con diferencias de tiempo empecé a trabajar con Zeta, con (Andrés) Calamaro, en lo que después —mucho después— iba a ser Soda Stereo. Pero era una banda que también intentaba hacer covers, tocar en fiestas.

Ellos estaban mejor posicionados, la banda de Zeta tocaba en Punta del Este. Morgan, se llamaba. El cantante se fue para hacer un proyecto discográfico y entré yo, y Calamaro también estaba. Venía de Raíces y después se fue a Los Abuelos, directamente. Un Calamaro new wave.

¿Qué te pasó cuando viste a The Police?
Nos volvimos locos. Con Zeta éramos absolutamente fans de The Police, y no podía creer que tocaran a media cuadra de casa, así que desde temprano estábamos ahí. Incluso llegamos a ir hasta el Sheraton. Yo me hice firmar un póster que tenía, que había salido en la revista Pelo; que era terrible, una de las fotos más feas que le pudieron haber sacado a los tipos. Era tan fea que me pusieron como: “¡¿Qué es esto?!”, una cosa así.

¿Los tres te lo firmaron?
Los tres. Los encontramos a los tres, no pudimos ni hablar, yo estaba re… incluso tengo una foto muy ridícula que me sacó Zeta al lado de Sting, pero es imposible. No reconoces a nadie, salió todo movido. Y en realidad, era uno de los tantos que estaban ahí. Era muy, muy fan.

Muchos años después, cuando los conociste, ¿les hablaste de eso?
Sí, les comentaba lo que había pasado aquella vez, nos reíamos. Dos de los The Police terminaron ofreciéndote tocar con ellos.

¿Fue un sueño de infancia hecho realidad para ti?
De alguna manera sí, lo que pasa es que es un sueño a destiempo, en un lugar en donde no parecía corresponder. Un día yo estaba en Chile y sonó el teléfono. Contesté y era una persona, no recuerdo ahora su nombre, pero que hablaba en nombre de Miles Copeland (manager de la banda). Yo no entendía muy bien, era por un disco tributo a The Police. No lo tomé muy en serio, me pareció medio raro todo. Después, directamente el que habló fue Miles Copeland, entonces me cuenta un poco la cosa, me pide que elija un tema, que lo iba a hacer con los dos (Andy Summers y Stewart Copeland), porque Sting no participaba en el proyecto (Outlandos D’Americas, un disco de rock en español tributo a The Police, de 2000); en ese momento, Sting era muy popular y estaba tocando un montón, así que era una cosa que iba a involucrar a Andy Summers y a Stewart Copeland. Yo no lo podía creer, dije: “¡Qué increíble!”. Me puse a buscar: “Carajo, ¿qué tema hago?”. Di mil vueltas, llegué a “Bring on the Night”, sobre todo porque siempre admiré mucho la estructura armónica y melódica, y la onda de guitarra que tenía. Me producía mucho placer, así que me fui por ese tema. Cuando llego allá, me entero de que Stewart Copeland, con el cual había tenido una cena la noche anterior, decidía no participar en la misma grabación con Andy Summers, entonces Stewart Copeland terminó con Jaguares, y yo con Andy. No nos conocíamos y fue genial. Andy Summers y el baterista Vinnie Colaiuta, un animal. Yo fui con la versión y la idea mía. Decía: “Mira, lo que quiero es grabarla como si fuera The Police”. Yo en esa época estaba trabajando más con electrónica y cosas así, pero realmente quería grabarlo como lo hacían ellos, con ese virtuosismo pero tocado con una energía primaria. Entonces me colgué el bajo. A mí me gusta mucho tocar el bajo, tengo como buen feeling para tocarlo. Y ahí estaba Vinnie Colaiuta y yo no lo podía creer. Estaba realmente en el paraíso tocando el tema. Una vez que supimos la estructura, fueron tres minutos y se grabó de una toma. Pero pobre Andy, le cambié la nota, la afinación del tema, el tono, entonces ese riff tan maravilloso de guitarra ya no le funcionaba tan bien desde el punto de vista mecánico, y tuvimos que hacerlo a cuatro manos. Tengo fotos increíbles. Hay una de los dos haciendo el riff.

¿Seguiste en contacto con Andy Summers?
Nos hicimos amigos y fue como una persona de consulta. Yo en esa época recién había terminado el tema Soda Stereo, y era toda una situación muy fuerte para mí, emocionalmente, cómo resolver todo ese tipo de cosas.

¿Cómo quedaban las relaciones así?
Fue alguien con quien charlé mucho de ese tema, además de mi natural admiración por lo que habían hecho ellos y por lo que eran como músicos. Y te invitaron a hacer gira con ese disco de versiones en español, también. Hice la versión, Miles la escuchó y me llenaron de elogios. Pero después la cosa no terminó ahí. Cuando yo vuelvo a Buenos Aires, me llama Miles y me dice: “Voy a ir a Buenos Aires porque quiero hablar contigo”. Y vino a Buenos Aires, específicamente para hablar conmigo, para convencerme de hacer una gira.

¿Y tú ibas a cantar?
Sí, sí. Me dice: “Ellos murieron contigo”. O sea, Stewart se agarró la cabeza, según lo que me contó Miles. Odió no haber podido tocar, le encantó la versión Andy estaba muy contento, así que estaban muy emocionados con esa idea. Una de estas ideas locas de Miles, otro personaje increíble. Para mí, él también era como un libro. Un tipo que venía con el padre de la CIA, toda esa historia, seguía manejando a Sting; tenía que manejar las relaciones con los otros.

Pusiste primero tu decisión artística que tu fanatismo adolescente. Aunque debe haber sido difícil para ti decidirte, ¿no?
Después de The Beatles, no hubo otro grupo en producirme la sensación de querer estar ahí como lo hizo The Police. Esa situación de querer vivir con eso, incluso de teñirte el pelo si es necesario. Después de tanto escuchar rock, y virtuosismo, y yo mismo caer en esa situación de ver qué tan rápido puedo tocar, fue encontrarme un grupo que naturalmente vino de Sex Pistols y cosas que dieron vuelta a la tortilla, pero que lograba tener una sensibilidad pop bastante profunda y conocedora. Porque The Police existe porque existieron The Beatles, está clarísimo eso. Y encontrarme de vuelta con esa sustancia pop y con esa energía, fue como único ese momento, y fue muy instructivo para salir a tocar. Cuando Soda Stereo sale a tocar, salimos tratando de emular esa energía. Esa fue la escuela.

El primer disco que tú te compraste, que fuiste a una tienda y dijiste “quiero éste”, ¿cuál fue?
Los éxitos (del programa) Modart en la noche. Le pedí a mi padre: “Cómpramelo”. Porque yo no recuerdo cuál fue el primero que compré con mi dinero o con el dinero que me dieron. Básicamente, le pedí que me lo comprara por un tema muy pedorro, que se llamaba “Señor Yamamoto”, que era un silbido (la canción, de Hervé Vilard, en realidad es medio tarareada). Un hit, muy pop. Pero en ese disco (se refiere específicamente al segundo volumen de los compilados Más de Modart en la noche) venía con un cargamento pesadísimo; venía “Purple Haze” de Jimi Hendrix; dos temas de Bee Gees, “El desastre minero…” y “To Love Somebody”; y un tema de The Who, “Pictures of Lily”. Y después un montón de otras cosas. Bueno, con esos cuatro temas ya puedes armar un pedazo de la historia del rock. Yo tenía uno de esos clásicos combinados, con la bocina grande al medio y los dos al costado. Si ves el video de “Ella usó mi cabeza como un revólver”, un poco de ahí salió la idea, porque mi placer era poner la oreja en el amplificador grave, escuchar los graves. Cuando escuché “Purple Haze” de Hendrix, sobre todo ese y “Pictures of Lily”, lo que pasaba con el equipo me volvía loco. Me acuerdo la excitación del rock.

¿Cuántos años tenías ahí?
1967, 1968. ¿“Purple Haze” de qué año será?

Es de 1967.
Así que tiene que haber sido ahí, 1967, 1968. Era chico.

¿Cuál fue el primer concierto al que fuiste?
El primer concierto al que fui fue Santana, en (la vieja cancha de) San Lorenzo. Y por mucho tiempo más no fui a ninguno. Fue lo único que vi, fue un flash totalmente increíble: Santana en su momento más glorioso.

¿Cómo fuiste? ¿Te llevaron?
Fui con unos amigos más grandes. Y yo ya estaba escuchando todo lo que había pasado después de Woodstock, y Santana venía con una formación así, matadora. Recuerdo lo último que dijo: “Vamos todos a culear”, o algo así. Pero me quedó marcadísimo (risas). Otro con el que terminé tocando en un concierto: Con Santana toqué en Colombia, prácticamente no hay registro de eso. Es curioso porque tocamos los dos: Soda Stereo y Santana juntos, en un tremendo estadio. Un flash. Después Santana me invitó a tocar con él, solos, imagínate. Charlando le pregunté por gente como Chepito Arias. Me acuerdo que Santana decía: “Ustedes manténganse juntos”. Lo decía como… Nosotros ya estábamos a punto de tronar, estaba todo medio mal.

Todo eso definió tu manera de entender la música.
Habíamos acumulado mucha información. En realidad con Soda Stereo, antes de empezar a tocar, acumulamos información. Música. Teníamos miles de nombres para un grupo, ideas. Pero con Zeta no podíamos hacer mucho nosotros dos, nos faltaba baterista, estábamos buscando cómo armar la cosa. Así que básicamente con los teclados de Calamaro hacíamos música electrónica con un aparato llamado 202: Unos teclados que había dejado Calamaro por ahí (y que después vino a buscar), y con eso grabábamos horas y horas mientras estudiábamos para la facultad. Pero escuchábamos música todo el tiempo. También, como estábamos un poco en el asunto de la publicidad, tratando de meter la nariz ahí, decidimos armar una agencia nosotros, con Zeta y un chico que se llama Ernesto Savaglio (que hoy tiene otra agencia). Entonces Alfredito Lois, Zeta, Savaglio y yo conformábamos nuestra agencia, que en realidad era un proyecto muy ridículo. Era una agencia de Prode que tenía el padre de Savaglio, y arriba nosotros funcionábamos y vendíamos como una especie de semanario para Villa Adelina, para la zona, para conseguirnos un par de cuentas. Una era (la funeraria) Cochería Paraná, imagínate, a ese nivel. En realidad estábamos tratando de ver si podíamos hacer algo con eso, porque a mí las experiencias que había tenido en agencias de publicidad no me habían gustado. En realidad hacíamos esto para escuchar música todo el día. Y estábamos enloquecidos: Desde Ramones a Skatalites, pasaban muchísimos discos, y yo me acuerdo que lo que hacíamos todo el día prácticamente era eso. Savaglio era un tipo que quería realmente meterse en publicidad, así que un día, caminando por la 9 de Julio, me acuerdo que hizo la pregunta que decidió nuestro destino: “¿Qué carajo quieren hacer, se quieren dedicar a la publicidad o quieren seguir escuchando música?”, porque estábamos ya planeando cómo iba a ser nuestro grupo antes de que tuviéramos el grupo en sí mismo. Y ahí tomamos la decisión, dijimos: “No, seguimos con la música”. Y Alfredito, Zeta y yo nos pusimos en campaña para encontrar un baterista para armar el grupo.

¿Cómo calibras tu ego? ¿Cómo manejas la diferencia entre lo que ven los demás de ti y lo que tú ves?
He tenido crisis de no poder enfrentarme con eso, de darme cuenta de que probablemente estoy tratando de manejar algo que es inmanejable. En un punto, hay una necesidad mía de controlar las cosas. Eso que quizás se muestra ante los ojos de los demás: Alguien que parece que está siempre en sus cabales y es verdad que yo hago fuerza en ese aspecto, necesito tener como ese control. Pero muchas veces no lo he conseguido y se me ha complicado la situación, y he perdido el control sobre mí mismo y me han tenido que reconstruir a pedacitos, directamente. Y esos son duros golpes para el ego.

¿Algún ejemplo, para entenderlo mejor?
Por ejemplo, recuerdo haber estado tres meses sin salir de mi casa, con paranoia de salir. Pero no porque me fuera a pasar algo, sino por no poder enfrentarlo. Prácticamente es un ataque de pánico, no del todo declarado; no es que me faltó el aire o algo así. Con la muerte de mi viejo las cosas cambiaron muchísimo. Ahí apareció la debilidad, la posibilidad de la muerte, el arrastre que lleva consigo eso y hubo muchos cambios en mi personalidad en ese aspecto, de creerme así un poco inmune, de caminar un poco en el éxito de las cosas y no darle importancia a los fracasos que están ahí y son patentes, y que tienen que ver con… Fracasos no, errores. Situaciones que no solucionas y que, en algún momento, explotan. La cuestión de las relaciones, el no tener tu casa, el vivir todo el tiempo en una especie de nube, porque realmente en una gira… Es tu vida, pero hasta que empiezas a entender que es tu vida, no
sabes bien si quieres que eso sea tu vida.

Hasta Soda Stereo no había un antecedente en el rock argentino de lo que les pasó a ustedes: Las giras, los hoteles, la histeria, la locura, y esas sensaciones. Sin embargo, es como si a ti no se te midiera con la misma vara que a Charly García o Andrés Calamaro.
Bueno, lo tomo.

¿Tú no lo ves así?
No sé, puede ser. Sí, evidentemente siempre he generado como una especie de cosa, gente que me pone como el anti-esto. He funcionado así. Quizás porque sí, se espera mucho de mí. A veces he tomado caminos que a lo mejor han dejado afuera a un montón de gente que le interesaba una parte de lo que yo podía desarrollar. No sé, digo, por ejemplo, cuando empecé a hacer más música electrónica.

Además, con Soda Stereo armaste el soundtrack de toda una generación. Muchos quieren volver a esa euforia adolescente.
Sí, eso también. Pienso que de alguna manera se transmite como una especie de soberbia mía que no es real, porque no tengo una actitud así. Sí, como todo el mundo, he sido de separar las aguas: “Me gusta esto, pero esto otro no tanto”. Por ahí yo me he animado o he dicho cosas que otros no han dicho, con respecto al panorama musical, o me he ubicado en algún lugar con cierta crítica que ha producido molestias. Pero a mí me pones un blues y te voy a tocar un blues.

Eso no lo sabe tanta gente.
Pero yo creo que la gente lo percibe, se da cuenta. Igual no hay nadie más exigente con uno que uno mismo. Cada vez me pesa me nos lo que dicen, y me parece una empresa imposible tratar de agradar. Porque así como ahora, qué sé yo, este disco (se refiere a Ahí Vamos)… Porque realmente es este disco, ma ñana qué sé yo… Mañana puedo hacer un disco acústico. Haré cualquier cosa que me resulte divertida en ese momento y en la que me parezca que tengo algo que puedo decir.

Federico Moura fue el productor del primer disco de Soda Stereo (Soda Stereo, de 1984) ¿Cómo fue tu relación con él? ¿Llegaron a tener una amistad?
Federico fue probablemente el músico con el que más cercanía y amistad tuve en toda esa época. Era una especie de hermano mayor, por decirlo de alguna manera, porque él ya era más grande y tenía más experiencia. Pero teníamos una sintonía de quedarnos a charlar muchísimo con Federico, y de ir a su casa y pasar mucho tiempo juntos. Sobre todo a partir de lo que pasó con Soda Stereo. En realidad él conoció a Soda Stereo por (el empresario Carlos Rodríguez) Ares, estábamos en la misma agencia, le gustó el grupo y quiso producirlo; pero no nos conocíamos mucho todavía. Y después de eso entablamos una relación, particularmente mía con Federico, aunque también con Julio, Marcelo, los chicos. Entre Soda Stereo y Virus fuimos como muy compinches. Daniel Melero me contó que, una vez, Tweety González le pegó una calcomanía en el teclado, mientras los dos tocaban con Soda, que decía: “De tocar ni hablemos”, y que él lo tomó como un halago porque a él no le interesaba tocar. Pero que en el grupo había como ese tipo de competencias. Sí. Daniel estaba, como te imaginas, adelantado a su tiempo, y además también hacía gala un poco de esa escuela Eno. Alguna vez definí a Daniel como “Sandreno”, una mezcla de Sandro con Eno. Él pregonaba la cosa del no-músico, pero nosotros ya desde ese aspecto vimos su capacidad. Daniel iba a ser uno de los integrantes de Soda Stereo, como fue Richard (Coleman), como fue Ulises Butrón en su momento, antes de que decidiéramos seguir como trío. Daniel también fue una de esas personas que venía y con sólo un dedito hacía maravillas. Se notaba claramente cuánta música tenía adentro. Era resistido dentro de Soda, había resistencia. Pero como una resistencia sarcástica, tampoco era una resistencia real.

¿Cuáles serían tus clichés?
Y… de golpe hay ciertos lugares por los que de alguna manera he pasado, y que me doy cuenta en las formas de las estructuras GUSTAVO CERATI 1959-2014 de las canciones, en algunos sonidos. Me relajé mucho no teniendo el prejuicio de repetirme cosas, aunque no hay repeticiones concretas, sino citas. Y no hay una cita, o sea… a este disco se lo ve como más cercano a Soda Stereo. Parecería como más “englobador” que el resto de mis discos so listas. Yo digo que sería como una especie de reconciliación con muchos momentos míos. Sin haber estado peleado y sin haber estado en otra postura. Cuando hice Bocanada, quería hacer electrónica. En realidad, Soda Stereo de alguna manera era una prisión artística para mí. Llegó a serlo porque además nuestras relaciones estaban estancadas y la cosa se endurece y se quiebra, por no tener la elasticidad del movimiento. La sensación que yo tuve después de Soda fue: “Ahora puedo hacer cualquier cosa, puedo tocar con quien yo quiera”. De hecho, Bocanada es una especie de collage de muchas músicas que me gustan, y de lo que se me iba ocurriendo, y de músicos que venían y desfilaban, y de mi casa, y de la cosa íntima. Y al mismo tiempo era el proyecto después de Soda Stereo. Siempre es hoy ya empieza a ser una búsqueda más de instantaneidad, una cosa más grupal, más social, que en Ahí vamos se expresa todavía más.

¿Cómo te hacen sentir los hitos de tu carrera, las 250 mil personas en el Obelisco? No muchos artistas de Latinoamérica han logrado algo así.
Por eso siento que uno va construyendo su propio camino, y es difícil mirar hacia los costados y pensar qué relación tiene esto con otra cosa. Sin duda tengo relaciones con muchos músicos, incluso con solistas, qué sé yo, con Charly (García), con gente así, que tengo mucha cercanía. Pero las experiencias son intransferibles, son caminos diferentes. Tanto Soda Stereo como yo, no he pertenecido a ninguna camarilla o grupito dentro del rock. Quizá por cierto prejuicio a ser encasillado, ¿no? Nunca pertenecí a una escena. Creo que una de las cosas que también funcionó, cuando yo siento que en la prensa se instala la idea del artista cool, parecía que era el dueño del midtempo yo acá. Ahí me asusto, digo: “Yo no soy así. Yo toco la guitarra”. Tampoco es que mi música sea una reacción, pero cuando se pone en el contexto del mundo alrededor, sí. Y también de lo que yo mismo espero de mí. Hubo una época en donde me puse en esa situación también, me sentí más afectado, sentí como que se estaba dibujando un perfil mío con el cual me parece que no tenía tanto que ver. Yo no creo que Spinetta sea inmune, debe tener un nivel de paranoia. Pero lo profesan de otra manera. Yo estoy más en el aquí y ahora, ¿eso es lo que dices? Eso puede ser, sí. No lo había pensado así.

¿Cómo hiciste para mantener tu personalidad a lo largo del tiempo?
No, la fui construyendo, no es que la mantuve. Hubo seguramente alguna línea más o menos coherente.

¿No hay una convicción inicial que mantienes?
Hay ciertas convicciones que son iniciales y que mantengo totalmente, desde el momento que yo decidí hacer la música que yo quería y nadie iba a proponerme. La intención de tener éxito la teníamos. Una banda necesita juntar su gente, tener discos y que todo eso funcione. Pero hay costos que yo no estaba dispuesto a pagar de ninguna manera. Y eso son convicciones. Eres chico, firmas contratos leoninos, pero jamás dejé que intervinieran en la parte artística. Tuve suerte.

Cuando miro hacia atrás, es verdad que he mantenido ciertas formas porque es mi característica personal. En realidad he descarrilado muchas veces y a lo mejor no han coincidido necesariamente con situaciones públicas. En el caso mío han sido más que situaciones así, realmente explosivas, acumulaciones, ¿no? Acumulaciones. Y no estoy hablando solamente de drogas.

Pero hay una especie de sabiduría pop que has construido a lo largo del tiempo, ¿no la percibes?
Hay una sabiduría pop, y sí, con el tiempo van cayendo fichas. Pienso que yo he ido mejorando la forma en la que puedo componer. Yo siento que eso ha mejorado. De qué manera te afectó esa doble vida, de tener como muchos antecedentes rock y al mismo tiempo manejar ese conocimiento pop, una combinación bastante inusual. La verdad es que no sé, supongo que te pasará igual: Vivimos la década de los años setenta y hablamos de qué era lo que bailábamos. Yo iba a los bailes, a las fiestas, y sonaba Led Zeppelin, sonaba Kraftwerk; y Led Zeppelin, más allá de un tema, nunca tuvo hits, y sin embargo era pop. Para mí, el pop es lo que logra el rock cuando se sensibiliza y adquiere esa especie de… yo le llamo “doradez”. Y en ese aspecto, todas esas grandes bandas con esos increíbles discos, eran pop. Y vinieron de la cultura del rock, que es donde yo me siento más cómodo. Yo participo mucho de esa cultura. A mí el rock sin el pop no me sirve mucho, no me interesa tanto. Es una demostración de energía, es un sonido. Se me cae. A mí me gusta el rock cuando tiene esa parte pop, cuando te sale de la radio, te explota en la cabeza. Y cuando se conjugan esas dos cosas, realmente se produce algo que ha sido lo que me ha motivado a mí para estar donde estoy.


El origen de James Hetfield


El músico se inspiró en lo que vivió durante su niñez y adolescencia para crear grandes himnos con Metallica.


POR Héctor Elí Murguía  



El origen de James Hetfield

Descendiente de una familia de científicos cristianos, James Alan Hetfield se refugió en la música de Aerosmith, Queen, Led Zeppelin y Black Sabbath para soportar el dolor de la muerte de su madre, quien falleció debido al cáncer y a la negligencia médica de la secta religiosa a la que pertenecían sus padres. A los nueve años, James comenzó a tocar el piano y la batería. Poco después aprendió a tocar la guitarra, instrumento con el que se convirtió en uno de los guitarristas más destacados de los últimos años gracias a éxitos como “Enter Sandman”, “Master Of Puppets” y “Nothing Else Matters”.

James siempre estuvo en conflicto con los dogmas y la religión conservadora. Las letras de canciones como “Dyers Eve“, “Mama Said“, “Until It Sleeps” y “The God That Failed” están inspiradas en ese repudio en contra de la religión que su familia profesaba.

El guitarrista formó parte de Obsession, banda con la que tocaba covers de The Beatles, UFO, Aerosmith, Motörhead, Queen y Thin Lizzy. Poco tiempo después, Hetfield formó el grupo Phantom Lord y comenzó a componer sus propios temas. El nombre de la agrupación cambió a Leather Charm y Hetfield comenzó a presentarse en fiestas y logró grabar un demo. Posteriormente, James vio publicado un anunció del baterista Lars Ulrich para crear Metallica con Dave Mustaine. El resto es historia…


The Rolling Stones lanzará la reedición de ‘Their Satanic Majesties Request’


Esta nueva edición celebra los 50 años de su estreno.


POR Héctor Elí Murguía  



The Rolling Stones lanzará la reedición de ‘Their Satanic Majesties Request’

The Rolling Stones lanzará la reedición de Their Satanic Majesties Request, disco con el que la legendaria banda británica incursionó en la psicodelia.

En un nuevo video que promociona este material, puede apreciarse una caja que contiene la versión remasterizada por Bob Ludwig en mono y estéreo. Estos dos formatos estarán disponibles en un vinilo de 180 gramos.

Además, el arte original del álbum creado por Michael Cooper, también fue restaurado cinco décadas después. Este nuevo material también incluirá fotografías de la sesión que Cooper tuvo con la banda.

Their Satanic Majesties Request incluye los destacados temas “2000 Light Years From Home” y “She’s a Rainbow”, esta última con la participación de John Paul Jones (bajista de Led Zeppelin) como arreglista.

Este disco es considerado por la crítica como una respuesta a Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de The Beatles.

Este es el tracklist de la reedición de Their Satanic Majesties Request:

1. “Sing This All Together”
2. “Citadel”
3. “In Another Land”
4. “2000 Man”
5. “Sing This All Together (See What Happens)”
6. “She’s a Rainbow”
7. “The Lantern”
8. “Gomper”
9. “2000 Light Years from Home”
10. “On With the Show”


5 canciones memorables de John Bonham con Led Zeppelin


Recordamos el legado del baterista en cinco piezas en las que se muestra su talento.


POR Héctor Elí Murguía  



5 canciones memorables de John Bonham con Led Zeppelin

Como sucedió con The Beatles, tan sólo bastaron 10 años para que Led Zeppelin llegara a su fin. La banda británica se separó después del fallecimiento inesperado de John Bonham, uno de los percusionistas más influyentes en la década de los setenta.

En 1968, John Henry Bonham se unió al nuevo proyecto que el guitarrista Jimmy Page formó tras el desmantelamiento de The Yarbirds. Después de algunas pruebas e improvisaciones en el estudio, el cuarteto británico sería la nueva revelación de finales de los sesenta con su álbum debut. El sonido explosivo de Led Zeppelin se convirtió en tendencia. Una nueva técnica se escucharía en las tarolas, bombos y timbales de John Bonham, quien se inspiró en el estilo libre del jazz y el enérgico sonido británico que expresaban bateristas como Keith Moon.

A continuación, presentamos 5 canciones de Led Zeppelin en las que John Bonham destaca como baterista:

5. “Good Times Bad Times” – Led Zeppelin

En 1968, una carga de dinamita se encontraba en la primera canción de Led Zeppelin: “Good Times Bad Times”. Un riff de guitarra contundente y un ritmo explosivo que juega con el bombo y la tarola, marcaron un antes y un después en la historia musical.

4. “In My Time Of Dying” – Physical Graffiti

Antes de separarse, Led Zeppelin dejó una reliquia en su quinto álbum de estudio, Physical Graffiti. Con un cover a la canción tradicional de gospel “In My Time Of Dying”, John Bonham firmó con su sello personal, un ritmo casi inimitable de la batería.

3. “When The Levee Breaks” – Led Zeppelin IV

En la cumbre de su popularidad, el track que cierra el cuarto álbum de la banda muestra la genialidad de Jimmy Page como productor y el talento inexcusable de uno de los bateristas más creativos de la escena musical. “When The Levee Breaks” fue grabada en la mansión que Page le compró a Aleister Crowley, debajo de la escalera principal. El eco sonoro de la grabación muestran el potencial de las percusiones.

2. “Kashmir” – Physical Graffiti

En una de las canciones más representativas de la banda, John Bonham descarga toda la energía posible y prueba una vez más una técnica peculiar de grabación al simular un sonido ambiental. Según los miembros de Led Zeppelin este es su track favorito.

1. “Moby Dick” – Led Zeppelin II

En 1969, cuando la banda estaba en concierto, Robert Plant presentaba a John Bonham con esta canción en la que el percusionista tocaba un solo de alrededor de 25 minutos de duración. Con un estilo libre que variaba entre ritmos suaves y potentes, John Bonham se convirtió en leyenda al retomar la clásica historia de la ballena Moby Dick y convertirla en pieza musical memorable.

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Mira a Brian Johnson de AC/DC cantar en vivo por primera vez desde que casi pierde la audición


El cantante subió al escenario junto a Robert Plant y Paul Rodgers para interpretar “Money (That’s What I Want)”.


POR Priscila Núñez  



Mira a Brian Johnson de AC/DC cantar en vivo por primera vez desde que casi pierde la audición

Catorce meses después de que Brian Johnson fuera prácticamente obligado a un retiro prematuro debido a un problema de audición, el vocalista de AC/DC regresó al escenario la noche del domingo.

Johnson se presentó en Inglaterra junto a Robert Plant y Paul Rodgers para interpretar “Money (That’s What I Want)“, original de Barret Strong.

Hace un año, los médicos le dijeron al músico que si continuaba cantando podría quedar completamente sordo, pero en junio Johnson compartió que gracias a un especialista en tecnología de la audición puede escuchar con normalidad.

Mira aquí su presentación junto a Plant y Rodgers:

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50 años de ‘Are You Experienced’ de The Jimi Hendrix Experience


El álbum debut de uno de los guitarristas más emblemáticos de la historia cumple cinco décadas.


POR Héctor Elí Murguía  



50 años de ‘Are You Experienced’ de The Jimi Hendrix Experience

El 12 de mayo de 1967 fue publicado un álbum que marcaría un antes y un después en la historia de la cultura popular: Are You Experienced de The Jimi Hendrix Experience, obra que funcionaría como antesala de la psicodelia.

Jimi Hendrix, Noel Redding y Mitch Mitchel fue el primer trío que impresionó al tocar con virtuosismo una fusión de blues, jazz y efectos de sonido que ambientaron la imaginación de los jóvenes anglosajones. Reverberaciones, ecos y voces que cantaban sobre una depresión maniática y una vida sexual descontrolada, se escucharon en este disco antes de la llegada del “amor y paz”.

Hendrix se mudó a Londres en 1966 y visitó algunos clubes de blues en donde encontraría la inspiración para revolucionar el rock: Eric Clapton. Unos meses después, el guitarrista y los dos miembros de su banda, fueron descubiertos por Chas Chandler (The Animals) y su mánager, Michael Jeffrey, quienes firmaron contrato con Track Records para grabar el álbum debut del power trio.

The Jimi Hendrix Experience estuvo en el estudio durante cuatro meses en los Olimpic Studios con el productor Eddie Kramer, quien posteriormente trabajaría con Led Zeppelin y KISS. “Purple Haze” y “Foxy Lady” fueron las principales composiciones en las que Hendrix creo icónicos riffs a través de la distorsión y una técnica dinámica en su Fender Stratocaster, que posteriormente inspiró a guitarristas como como Jimmy Page, David Gilmour y actualmente a guitarristas como John Mayer. Otras versiones psicodélicas de canciones clásicas de blues como “Hey Joe”, original de Billie Roberts de 1962 y “Manic Depression“, aumentaron las emociones que predominan en el disco: excitación, sensualidad y vitalidad.

Are You Experienced inspiró a las generaciones que basaron su sonido en el blues, rock e inclusive el funk como Sly and the Family Stone y al mismo Prince en sus inicios. La leyenda de Jimi Hendrix comenzó en este álbum, el primer retrato sonoro de uno de los guitarristas más innovadores de su época.

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Mira el nuevo tráiler de ‘Thor: Ragnarok’


El nuevo adelanto muestra al dios del trueno sin su arma y en un planeta alejado.


POR Priscila Núñez  



Mira el nuevo tráiler de ‘Thor: Ragnarok’

Este año se estrenará la tercer entrega de Thor presentada por Marvel y el día de hoy se ha estrenado un adelanto de lo que será Thor: Ragnarok.

En el tráiler de apenas dos minutos, se muestra cómo Thor pierde el Mjolnir ante la diosa de la muerte –interpretada por Cate Blanchett–, lo que lo obligará a enfrentarse a sus enemigos de otra manera.

También muestra al hijo de Odín en el planeta de Sakaar donde es obligado a pelear con un “compañero de trabajo” en una especie de circo romano.

Thor: Ragnarok es dirigida por Taika Waititi y además de ser protagonizada nuevamente por Chris Hemsworth, contará con las actuaciones de Tom Hiddleston, Anthony Hopkins y Benedict Cumberbatch, así como la primer aparición de Valkyrie, interpretada por Tessa Thompson.

Este nuevo adelanto está acompañado del tema “Immigrant Song” de Led Zeppelin. Míralo a continuación:

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Los archivos íntimos de Lou Reed


Una nueva colección funge como crónica de lo que ocurrió durante medio siglo de música y notoriedad.


POR David Fricke  



Los archivos íntimos de Lou Reed

El dos de marzo, Lou Reed –quien falleció en 2013– habría cumplido los 75 años. Su regalo de cumpleaños llegó hasta su ciudad natal. Ese día la viuda de Reed, Laurie Anderson, anunció la adquisición de la colección de archivos privada de Reed por parte de La Biblioteca Pública para las Artes Escénicas de Nueva York. Dicho archivo contiene memorabilia personal, papeles y material audiovisual que documenta la carrera de Reed tanto con The Velvet Underground como de su proyecto solista. Demos en casetes, recibos de giras y documentos de disqueras, son objetos que “apuntan al arte”, como lo describe el curador encargado, Jonathan Hiam. Anderson añade: “Lou era un gran aventurero. Se percibe en todo el archivo”.

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CUENTAS DE HOTELES Y BARES de su gira por Europa a mediados de los años setenta. “Me pareció inaudito que todo eso se conservara”, aseguró Don Fleming. “Ejemplifica muchísimo de su vida como artista”.

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UN CASETE de demos que fue grabado en 1971 en la casa de sus padres en Long Island, con temas que más tarde aparecerían en sus discos como solista (Lou Reed de 1972 y Berlin de 1973).

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SU PASAPORTE con su nombre completo, Lewis Reed.

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UNA CARTA escrita por el presidente checo, Václav Havel. En 2009, Reed ofreció una presentación en Praga para conmemorar los 20 años de Independencia de República Checa.

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UN WALKMAN de Sony. Edición limitada que se le entregó al músico por el décimo aniversario del reproductor. Aunque un poco dañada por los años, la caja fue hecha a la medida por Tiffany.

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LAS NOTAS que Reed hacía en sus sesiones. Su vasta documentación incluye hasta la configuración exacta de los amplificadores de aquel entonces. Existen más de 20 sobres únicamente del álbum Ecstasy.

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UN CALEIDOSCOPIO decorado con fotos de The Velvet Underground. Un ejemplo de los creativos regalos que Reed recibió por parte de sus fans.

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UN SENCILLO CLÁSICO de The Byrds que el guitarrista de Led Zeppelin, Jimmy Page, le hizo llegar a Reed. En una presentación de 1968, al lado de The Yardbirds, Page rindió tributo a “I’m Waiting for the Man”, de Reed.

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Escucha a Robert Plant interpretar “Kashmir” por primera vez desde la reunión de Led Zeppelin


El músico fue un invitado del violinista Nigel Kennedy durante su concierto en Londres.


POR Priscila Núñez  



Foto: Egghead06

Escucha a Robert Plant interpretar “Kashmir” por primera vez desde la reunión de Led Zeppelin

El día de ayer, Robert Plant subió al escenario del Royal Albert Hall durante el concierto del violinista Nigel Kennedy para interpretar “Kashmir” por primera vez desde la reunión de Led Zeppelin en 2007.

Antes de comenzar a cantar, Plant explicó que conoció a Kennedy cuando estaba trabajando en su álbum solista Fate of Nations de 1992 y que esta colaboración era una especie de retribución por la ayuda brindada en ese entonces.

Tras las palabras de Plant, la orquesta que acompañaba al violinista comenzó a tocar la sinfonía completa con los tradicionales patrones de sonido que recuerdan a la música de Marruecos y algunos nuevos arreglos.

Kashmir” pertenece al álbum Physical Graffiti de 1975 y la noche de ayer fue la primer ocasión en la que Plant interpretó el tema sin Jimmy Page:

Durante la velada, Robert Plant y Nigel Kennedy también versionaron “Hey Joe“, un tema clásico de los sesenta popularizado por The Leaves y Jimi Hendrix. Escúchalo a continuación:

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‘Master Of Puppets’: 31 años después


Revisamos el último trabajo en el que participó Cliff Burton.


POR Héctor Elí Murguía  



‘Master Of Puppets’: 31 años después

En 1986, un mundo postapocalíptico emergía de los sonidos que la radio anglosajona esparcía. La diversificación de los géneros musicales se gestaba desde el pop futurista de Prince y el vanguardismo de Pet Shop Boys, hasta uno de los géneros más emblemáticos que surgieron en esa década: el thrash metal.

Uno de los representantes de aquel movimiento cultural y musical fue Metallica, quienes a través de sus riffs le dieron vida a una bestia sonora de velocidad, distorsión y agresividad llamada Master Of Puppets. Tres años antes, su álbum debut Kill ‘Em All contenía rastros de hardcore en su naturaleza discursiva y Ride The Lighting de 1984 fue su primera experimentación orquestal producida por Flemming Rasmussen.

En su tercer material, la paranoia se muestra como elemento principal del concepto del álbum; “Battery” es el principio de un machacante decreto del final de los tiempos, un manifiesto que preludia una paranoia cerebral provocada por las drogas.

Según James Hetfield, fueron las sustancias adictivas las que inspiraron el nombre del álbum, debido a los efectos secundarios que causaban. A través de “Disposable Heroes“, la fórmula musical de una composición de acordes sublimes con una constante progresión de velocidad, cuenta la historia de un soldado enajenado por los albores de la guerra que visualiza un cementerio en donde todos sus amigos de escuadrón yacen; la portada del álbum, diseñanda por Peter Mensch, reflejó este sueño neurótico con las manos del “maestro” sujetando con hilos un valle seco infestado de lápidas en forma de cruces.

Master_Of_Puppets

La catástrofe mental llega con la canción que le da nombre al disco “Master Of Puppets“, una pieza que se compone de 3 momentos estructurales en donde el aliento de sus inspiraciones como Led Zeppelin, Deep Purple y Motörhead, se inscriben en su esencia: un preludio hipnótico, un solo de guitarra emblemático y un puente melódico en el que la canción “Andy Warhol” de David Bowie, podría asemejarse con la rítmica compuesta por Hetfield.

Leper Messiah” fue una crítica directa hacia la publicidad religiosa en una alegoría bíblica en la que el siglo XX, vomitaba a través de la distorsión el discurso de los negocios dentro de la fe humana. La lepra del consumismo le fue contagiada al mismísimo Mesías.

Master Of Puppets es la última producción de la agrupación con su alineación original, pues pocos meses después, el bajista Cliff Burton fallecería en un accidente automovilístico. En su último testamento, Burton dejaría como legado “Orion“, uno de los tracks instrumentales más apreciados en el universo del thrash por la nostalgia contenida en el mismo. El álbum fue grabado en el estudio en ocho semanas, en el verano de 1985, un tiempo récord de grabación para una banda que dedicaba su tiempo a beber alcohol y a escuchar hard rock.

A 31 años de su publicación, Metallica está consciente del éxito del thrash metal como un género que se ha popularizado a lo largo del tiempo y regresa a nuestro país con Hardwire…To Self Destruct.

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Los mejores solos de Jimmy Page


En su cumpleaños número 73, celebramos al fundador de Led Zeppelin con sus mejores solos.


POR Priscila Núñez  



Los mejores solos de Jimmy Page

Jimmy Page no es sólo uno de los grandes maestros de las seis cuerdas, también es uno de los innovadores de la guitarra que más han destacado.

Inició su carrera como músico de sesión participando en grabaciones de The Who, The Rolling Stones, Van Morrison, entre otros. Sintió desde muy pequeño el llamado musical cuando se encontró con su primer guitarra en la casa a la que se acababa de mudar en 1952. Fue casi como un acto de magia: el destino llamando a Page para que comenzara su formación autodidacta. Con el tiempo lograría cumplir su sueño de derribar barreras musicales.

A simple vista, su gloria radica principalmente en ser el fundador de Led Zeppelin, una de la fuerzas más poderosas del rock; pero lo cierto es que a lo largo de su carrera (que se ha expandido durante seis décadas), Jimmy Page ha llevado el arte de tocar la guitarra a un nivel completamente nuevo, no sólo como instrumento, sino como un traductor emocional que no necesariamente tiene que ser perfecto.

El músico nacido en Middlesex, Inglaterra, cumple hoy 73 años de edad y para celebrarlo hemos seleccionado sus diez mejores solos de guitarra:

10. “Communication Breakdown” – Led Zeppelin (1969)

El primer álbum de Zeppelin, estaba muy adelantado a su época. “Communication Breakdown” tiene la calidad que el punk rock trataría de replicar una década después. El solo es corto, pero mordaz.

9. “Midnight Moonlight” de The Firm- The Firm (1985)

La química entre Page y Paul Rodgers es evidente en este tema que incluye riffs de guitarra perfectamente imperfectos y un buen bajo complementario de parte de Tony Franklin.

8. “Black Mountain Side” – Led Zeppelin (1969)

No cabe duda de que Page es principalmente conocido por su manera de tocar enraizada en el blues, pero en el primer álbum de Led Zeppelin coquetea con el folk en “Black Mountain Side”, donde se nota la influencia del guitarrista Bert Jansch.

7. “Whole Lotta Love” – Led Zeppelin II (1969)

El tiempo no ha conseguido disminuir el asalto de adrenalina que se siente cuando el riff de la guitarra en “Whole Lotta Love” cobra fuerza y juega con la batería de Bonham.

6. “Think About It” de The Yardbirds – Little Games (1967)

Si el solo de guitarra en “Think About It” suena familiar es porque Page lo replanteó un año después al grabar “Dazed and Confused” con Led Zeppelin. Este solo de guitarra es probablemente el más sencillo de identificar dentro del catálogo de The Yardbirds.

5. “Black Dog” – Untitled (1971)

Black Dog” es una canción complicada que se centra en un tortuoso riff y una dinámica que parece pregunta-respuesta entre los instrumentos y la parte vocal. El solo al final de la canción es magia improvisada por parte de Page. El resultado es un ejemplo de la manera en que el músico combina la integridad de una composición con jamming puro.

4. “Achilles Last Stand” – Presence (1976)

En este tema es evidente el interés que tenía Jimmy Page en buscar un sonido orquestral de guitarras, ya que sobrepuso una docena de ellas para hacer de los 10 minutos que dura la canción, algo épico. Page interpretó todas las guitarras en una sola sesión de grabación en Munich.

3. “Heartbreaker” – Led Zeppelin II (1969)

Con este tema del segundo álbum de Led Zeppelin, Page marcó el camino de todo guitarrista que aspira ser parte del género. Incluye un solo de guitarra que fue improvisado por el músico y grabado por separado de la canción original para después ser insertado a la mitad.

2. “Since I’ve Been Loving You” – Led Zeppelin III (1970)

Sin importar cuánto innovó Page, sus raíces siempre se encontrarán en el blues y “Since I’ve Been Loving You” es una muestra de su poder al improvisar en ese género. Drama, dinamismo y destreza son los ingredientes que utilizó para esta creación.

1. “Stairway to Heaven” – Untitled (1971)

Stairway to Heaven” no sólo es el mejor solo de Jimmy Page, también es reconocido universalmente como uno de los mejores –incluso el mejor– solo de guitarra eléctrica en la historia del rock y continúa siendo insuperable. Este solo incorpora todo lo que hace a Page un músico inigualable, como su habilidad melódica para construir un ritmo que crece para terminar en una rápida ráfaga de notas que es indiscutiblemente una de las piedras angulares del rock moderno.

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