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La última entrevista


Tres días antes de su muerte, John Lennon platicó con Rolling Stone durante nueve horas.


POR Staff Rolling Stone México  



Foto: Facebook John Lennon

La última entrevista

Por Jonathan Cott

La tarde del 5 de diciembre de 1980, John Lennon charló con Jonathan Cott, colaborador de Rolling Stone, durante más de seis horas en su departamento del Upper West Side y en el estudio Record Plant, en Nueva York. Tres noches más tarde sería asesinado cuando regresaba del estudio de grabación.

La presente entrevista había sido programada para ser la portada del primer ejemplar que apareciera en 1981, pero tras la muerte de Lennon, Cott decidió escribir un obituario para el músico e implementó sólo unos cuantos fragmentos de esta conversación. De hecho, ni siquiera terminó de transcribir la cinta en la que grabó todo. Ahora, para el 30º aniversario de su muerte, presentamos, por primera vez en la historia, el texto.

Lennon compartió muchas cosas con nosotros aquella noche, mientras preparaba su regreso a los escenarios tras cinco años de privacidad, pasados junto a Yoko y su pequeño, Sean.“¡Bienvenido al santuario!”, dijo John Lennon a manera de saludo y burlándose de toda actitud ceremoniosa. Había hecho mi arribo en la hermosa oficina de Yoko Ono, ubicada en el departamento que ambos compartían en el edificio Dakota.

Era el 5 de diciembre de 1980. Tomé asiento en un sofá, a lado de Yoko. Ella comenzó a contarme cómo surgió la idea para Double Fantasy, el nuevo álbum de la pareja: la anterior primavera, John y su hijo Sean se habían marchado a las Bermudas de vacaciones; ahí pasaron tres semanas mientras Yoko se había quedado en casa.

John le telefoneó desde Las Bermudas para comentarle que había llevado a Sean a un jardín botánico y que ahí habían visto una flor llamada Doble fantasía. “Es un tipo de fresia”, explicaría John más tarde, “pero para nosotros significa que si dos gentes guardan una sola imagen al mismo tiempo, ahí hay un secreto”.

“Me encontraba en una discoteca en Las Bermudas”, interrumpe John mientras toma asiento y Yoko se levanta para traer el café. “En el piso superior tocaban música disco, pero abajo escuché “Rock Lobster”, de The B-52’s, por primera vez en mi vida. “¿Conoces esa canción?” Se parece mucho a la música de Yoko, así que me dije, “¡Es hora de sacar mi vieja hacha y despertar a la señora!”. Ella y John hablaron por teléfono todos los días y cantaron las tonadas compuestas a lo largo de la jornada.

“He estado escuchando Double Fantasy sin cesar”, le dije a manera de preámbulo para otra pregunta. John me miró con una sonrisa que detuvo el tiempo –y la entrevista–.“¿Cómo estás?”, me preguntó. “Estas últimas semanas han sido como una gran reunión. Vimos a Ethan Russell, quien filmará unos videos para dos temas nuevos, y Annie Liebovitz estuvo aquí. Ella tomó la fotografía para mi portada debut en Rolling Stone. Me ha dado mucho gusto verlos a todos de nuevo y volver a las andadas –seguimos vivos–. “¿En qué año nos conocimos?”.

“A ustedes dos los conocí el 17 de septiembre de 1968”, le dije, rememorando el primero de muchos encuentros. Tuve suerte, porque en realidad me encontraba en el lugar indicado justo en el momento indicado. John había decidido volverse más “público” a fin de desmitificar la máscara Beatle tras la que solía esconderse. Él y Yoko, a quien había conocido en noviembre de 1966, se preparaban para las protestas por la paz que realizarían en cama en Montreal y Ámsterdam y estaban a punto de lanzar Two Virgins, el primero de sus discos experimentales, con sus “ruidos, sonidos y dulces aires” estilo Shakespeare.

La portada del disco aparecería en las páginas de la edición de primer aniversario de Rolling Stone. John acababa de descubrir a la entonces muy pobre revista de San Francisco y estuvo de acuerdo en ofrecer una de sus primeras entrevistas “para salir del clóset” a esta publicación. Como “editor europeo”, se me pidió que visitara a John y Yoko y que llevara un fotógrafo (Ethan Russell, quien tiempo después tomó las fotografías del álbum fotográfico que debía acompañar a Let it Be). Así que, nervioso y emocionado, conocí a John y Yoko en el piso que ocuparon temporalmente en Londres.

Las primeras impresiones son casi siempre las más acertadas, y John se mostró gracioso, encantador, exuberante, juguetón y directo; recuerdo que solía escribirse recordatorios, tan absorto como cuando un niño pinta el sol. Tenía que marcharse media hora más tarde para llegar a tiempo a una de las sesiones de grabación del White Album, así que decidimos dejar la entrevista para el día siguiente, pero John y Yoko nos invitaron a los Estudios Abbey Road para presenciar la sesión de la que se desprendería “Birthday” y “Glass Onion”.

Cada nuevo encuentro con John ofrecía una nueva perspectiva. Cierta vez, en 1971, me encontré a John y Yoko en Nueva York. Había ido con un amigo a ver el film Carnal Knowledge, y al final vimos a los Lennon en el lobby. Les acompañaban el activista Jerry Rubin y un amigo de éste, y nos invitaron a comer blintzes a un pequeño local de East Village, en donde una beatífica mujer de largos cabellos se acercó a nuestra mesa y sin decir palabra le entregó a John una tarjeta con una sucinta declaración del yogui Meher Baba.

Rubin dibujó una suástica en la parte posterior de dicha tarjeta, se levantó y se dio la vuelta al hombre. Cuando regresó a nuestra mesa, John lo regañó suavemente, diciendo que de esa forma no se podía cambiar la conciencia de nadie. Tan mordaz y escéptico como solía ser, John Lennon jamás perdió su sentido de la compasión.

Casi 10 años más tarde, me encontraba conversando de nuevo con John, y él seguía siendo tan gracioso e ingenioso como la primera vez. “Creo que los lectores quieren saber lo que llevas puesto, John”, dije. “Déjame ayudarte”, respondió, pero inmediatamente después implementó un tono irónico para decir, “Usted puede ver los anteojos que lleva puestos. Son normales, de plástico, con el armazón azul. No se parecen en nada a los famosos lentes de abuela que Lennon dejó de usar en 1973. Lleva pantalones de pana y las mismas botas vaqueras que mandó a hacerse en Nudie’s en 1973, un suéter Calvin Klein y una camiseta rota de Mick Jagger que consiguió en una gira que los Stones realizaron en 1970 o por ahí. Alrededor de su cuello lleva un collar con un pequeño corazón de diamante dividido en tres que compró como regalo para contentarse con Yoko tras una pelea que tuvieron hace muchos años. Ella se lo devolvió tiempo después en una especie de ritual. ¿Te sirve esto?
Sé que debes entregar tu artículo el lunes. ¡Comencemos de una vez!”.

Double Fantasy es tu primera grabación en cinco años, y para citar un verso de tu canción “The Ballad of John and Yoko”, “It’s good to have the both of you back”( “Es muy bueno tenerlos de vuelta”).
Pero la ilusión de que me volví un antisocial es una broma. Hice lo mismo que todos ustedes hacen. Trabajé de nueve a cinco –cambiando pañales y cuidando al bebé–. La gente me preguntaba, “¿Por qué te has refugiado en el subsuelo? ¿De quién te escondes?”. Pero yo no me escondía. Fui a Singapur, a Sudáfrica, a Hong Kong, a Las Bermudas. He estado en todos lados, he visitado cada rincón del maldito universo. E hice cosas muy normales. Fui al cine.

Pero no escribiste muchas canciones durante esos años.
No compuse nada de nada… Para nosotros, tener un bebé fue algo tremendo; la gente olvida que nos costó muchísimo tener uno; Yoko perdió muchos bebés en el pasado y estuvo a punto de morir… Uno de los bebés nació muerto, de hecho. Tuvimos muchos problemas con las drogas, muchos problemas personales y públicos que nosotros mismos provocamos con la ayuda de nuestros amigos. Pero no importa. Nos hemos colocado en situaciones estresantes, pero por fin tuvimos un hijo, luego de 10 años de intentos frustrados y, por Dios, esta vez no estábamos dispuestos a tirar todo por la borda. No hicimos un solo movimiento durante un año y yo tomé clases de yoga viendo a la mujer de pelo grisáceo que aparece en la televisión (risas).

No se puede ganar. La gente te criticó por no escribir ni grabar, pero a veces se olvidan de que tus tres discos anteriores –Some Time in New York City, Walls and Bridges y Rock’n’Roll– no fueron aclamados por la crítica, sobre todo el provocador Some Time…, que incluía temas como “Attica State”, “Sunday Bloody Sunday” y “Woman is the NIgger of the World”.
Así es. Esa grabación molestó al mundo entero. Yoko le llama “nuestro Bertol Brecht”, pero, como es costumbre, yo no sabía a qué se refería hasta que hace cuatro años me llevó a ver The Threepenny Opera, dirigida por Richard Foreman, y así pude contemplar el disco bajo esa luz. Me irritaba lo apresurado de su sonido, pero mi idea consistía en crearlo como si fuera un periódico, con todo y los errores tipográficos, o los datos y fechas que no siempre están bien, además de la típica actitud de “lo tenemos que tener listo para el viernes”.

Pero he sido atacado innumerables veces… desde el principio. “From Me to You” era considerada algo muy inferior a The Beatles, que no se te olvide. Esa fue lo que la reseña del New Musical Express decía. Santo Dios, perdónenme. Tal vez no era una canción tan buena como “Please Please Me”, no lo sé. Pero tildarla de inferior… Nunca olvidaré ese episodio. ¿Y sabías que las reseñas de los discos de Plastic Ono destrozaron lo que las grabaciones contenían? ¡Nos hicieron trizas! “Un lloriqueo simplista y sumamente egoísta”; ése fue el eje de todos los comentarios. Porque esos discos giraban en torno a nuestras personas y no en torno a Ziggy o Tommy… También detestaron “Mind Games”.

Pero no me pasa solamente a mí. Tomemos a Mick como ejemplo. Mick ha lanzado buenos trabajos a lo largo de 20 años, pero nadie está dispuesto a reconocerle sus esfuerzos. ¿Alguna vez dirán, “Míralo, tiene 36 años, pero ha llegado al número uno con una canción muy hermosa, “Emotional Rescue”?”. Este tema me gustó, y mucha gente ha disfrutado con esa canción. Y que Dios se apiade de Bruce Springsteen cuando las autoridades dictaminen que él ya no es una deidad, nunca lo he visto pero me han dicho que es fabuloso.

Por ahora, sus fans están felices. Les ha hablado acerca de sus borracheras y de las chicas que ha perseguido, de los automóviles y todo lo demás, y su audiencia no le exige nada más elevado. Pero cuando llegue su hora y tenga que confrontar su propio éxito o el paso del tiempo, cuando tenga que repetir su fórmula, le darán la espalda y yo sólo puedo esperar que logre sobreponerse a todo ello. Lo único que tiene que hacer es fijarse en mí, o en Mick. Todo esto es como un subeibaja –claro que así ocurre, pero, ¿acaso somos máquinas? ¿Qué quieren de él? ¿Quieren que se mate sobre el escenario? ¿Acaso desean que Yoko y yo nos matemos sobre el escenario? Pero cuando dijeron que “From Me to You” era un tema inferior en el catálogo de The Beatles descubrí que debes seguir adelante y que hay una especie de sistema que te obligue a subir a la rueda que no debe detenerse jamás.

Viendo las ruedas. ¿Qué son esas ruedas?
El universo es una rueda, ¿no te parece? Las ruedas giran y giran. En gran medida me refiero a mis propias ruedas, pero cuando me observo a mí mismo también observo a los demás. Yo me observo a mí mismo a través de mi hijo.Lo que pasa con este chico es que… la cosa es todavía muy complicada. No soy el mejor padre del mundo, pero hago lo mejor que puedo. Me enojo mucho, me deprimo. Subo y bajo, y el niño ha tenido que lidiar con todo esto me alejo y luego me entrego totalmente, una y otra vez. No sé qué tanto le afectará todo esto más adelante, pero al menos he estado ahí físicamente.

Todos somos egoístas, pero me parece que los así llamados “artistas” son los egoístas más grandes: me agota tener que pensar en Yoko o en Sean o en el gato o en cualquier otra persona antes que en mí mismo. Claro que hay un gusto y un premio por hacer todo esto, pero…

Así que debes luchar contra tu naturaleza egoísta.
Sí, así como debo luchar contra las drogas, contra la comida chatarra o contra la pereza que me impide hacer ejercicio. Así de complicado es darla todo a un niño, no es algo que sea natural. Quizá se deba a nuestra propia crianza, pero me cuesta mucho trabajo pensar en los demás, incluso en mi propio hijo. De verdad pensar en él.

Pero piensas en él cuando escribes canciones como “Beautiful Boy”.
Claro, pero eso es sencillo porque es como pintar. Gauguin se quedó atorado en Tahití, pintando un gran cuadro para su hija –si es que la versión cinematográfica que vi cuenta la verdadera historia–. Él está ahí, en Tahití, pintando un cuadro para su hija, pero ella, que no lo ha visto en 20 años, muere en Dinamarca. Él padece una enfermedad venérea y se está volviendo loco en Tahití –muere y su pintura se quema–, así que nadie pudo contemplar su obra maestra. Siempre pienso en cosas parecidas. Así que escribo una canción para mi hijo, pero quizá hubiera valido más la pena pasar esas horas de creación jugando a la pelota con él. Me cuesta mucho trabajo jugar… todo lo demás lo hago bien.

¿No puedes jugar?
No. Lo intento e invento algunas cosas. Puedo dibujar, puedo ver televisión con él. Soy bueno para todo eso, puedo ver cualquier porquería, siempre y cuando no tenga que moverme demasiado, puedo hablar con él, leerle, salir con él por un café, cosas por el estilo.

Eso es muy extraño, porque tanto tus dibujos como muchas de las canciones que has compuesto son realmente divertidas.
Probablemente eso se deba más a Paul que a mí.

¿Qué hay de “Good Morning Good Morning”? Esa es de tu arsenal. Y es grandiosa; gira en torno a un viejo que da vueltas por el pueblo todas las tardes, una vez terminada la jornada laboral. Él no quiere ir a casa y no tiene nada que decir, pero así está bien.
Ah, pero eso sólo fue un ejercicio. Me quedaba una semana y debía escribir algunas canciones para Pepper. “Good Morning…” fue un comercial para Kellog’s; deseaba componer con desesperación.

Lo que descubrí cuando leí Lennon Remembers (la legendaria entrevista en 1970 por Jann Wenner) o la nueva entrevista en Playboy (hecha por David Sheff entre el 8 y el 28 de septiembre de 1980) fue que siempre me estoy quejando de lo difícil que es componer o de lo mucho que sufro mientras compongo –el hecho de que casi todas mis canciones han sido el producto de una tortura espantosa–.

¿Casi todas han sido una tortura?
Por supuesto. Siempre pienso que ahí no hay nada, que es una mierda, que no está saliendo nada, que es basura… y si al final algo sale, me pregunto, “¿De qué demonios estoy hablando?”.

Eso me suena un tanto… constipado.
Es una estupidez. Yo suelo decirme, ‘Dios, estuvo fuerte. Carajo, me sentí muy mal en esa época (risas)… con excepción de esas 10 canciones que los dioses te regalan y que no provienen de ningún lado.

¿Y las canciones para Double Fantasy llegaron más fácilmente?
No. De hecho me tomó cinco años sacarlas. Estuve constipado durante cinco años, y luego me dio diarrea durante tres semanas (risas)… El acto físico de componer me tomó tres semanas. Existe una historia zen que Yoko me contó alguna vez y me parece que ya lo conté en Lennon Remembers o a Playboy Forgets: un rey envió a su mensajero a visitar a un artista para pedirle una pintura, le pagó al artista y el artista dijo, “Muy bien, vuelve más tarde”. Al cabo de un año, el mensajero volvió para decirle, “El rey espera su pintura”, y él artista le dice, “Ah, espera un segundo”. Toma el lienzo, lo pinta enseguida, lo pone frente al mensajero y le dice, “Aquí está”. El mensajero exclama, “¿Pero qué diablos es esto? ¿El rey te pagó 20 mil dólares por esta mierda que has pintado en cinco minutos?”. El pintor le responde, “Así es, pero pasé 10 años pensando cómo hacerla”. Y yo no hubiera podido componer las canciones para Double Fantasy sin esos cinco años.

Justo en ese momento Yoko entra a la habitación para comentar que una persona que dice ser George Harrison acaba de llamar diciendo que desea visitar a la pareja. “Obviamente no se trata de George”, murmura John. “Quizá tomó ácido”, dice Yoko. “Le dije que quería hacerle unas cuantas preguntas. Pero el tipo me respondió, ‘No, no tengo ganas, Yoko’. Colgué y marqué el número de George y descubrí que, en efecto, George estaba durmiendo”. Comencé a reír. John dijo, “Nosotros también reímos, por Dios. Si no pudiéramos reír nos volveríamos locos, ¿no es cierto?”.

Es muy interesante constatar que ningún otro músico de rock ha grabado discos con su esposa o con cualquier otra persona ofreciéndole además la mitad del espacio.
Es la primera vez que hacemos algo así. Claro que en el pasado grabamos discos juntos, como Live Peace in Toronto 1969, en el que Yoko ocupaba un lado y yo el otro. Pero Double Fantasy es un diálogo, y es que, de alguna manera, hemos resucitado como John y Yoko –no como John el ex– Beatle y Yoko y su Plastic Ono Band. Ahora somos sólo nosotros dos, y nuestra postura es que si el disco no vende, eso significa que los demás no quieren saber nada acerca de John y Yoko. O quizá sólo querían a Yoko, o algo por el estilo. Pero si no nos querían a los dos, nosotros no estábamos interesados. A lo largo de mi carrera he elegido a sólo dos colaboradores longevos y me refiero a Paul McCartney y Yoko Ono. Yo invité a Paul al grupo original, The Quarrymen, él invitó a George y éste a Ringo. Y la segunda persona que me interesó como artista y como una persona con la que yo podría trabajar fue Yoko Ono. No soy malo escogiendo.

Tus dibujos denotan un estilo único y juguetón; pensemos en tu libro In His Own Write o en la portada y en la funda interior del álbum Walls and Bridges o en tus muy peculiares caricaturas “lennonianas”.
Los dibujos de Walls and Bridges los hice cuando tenía 11 años. Pero en la escuela de arte quisieron quitarme todo eso. Trataron de impedir que yo dibujara tal y como lo hago naturalmente, pero yo no lo permití. Pero jamás hice nada más allá de las caricaturas. Alguna vez, alguien dijo que los caricaturistas son gente con un don creativo que tiene miedo de fracasar como pintor, así que todo lo vuelven gracioso. Yo creo que mis caricaturas son como las pinturas japonesas; si no puedes representar nada con una sola línea, mejor tira tus dibujos. Yoko me hizo ver esto cuando nos conocimos, y cuando vio mis dibujos me dijo, “Así los hacen en Japón, no tienes que cambiar nada… ¡Sigue así!”.

Yoko y yo tenemos historiales muy distintos, pero, a grandes rasgos, ambos necesitamos comunicarnos. No me interesan los grupos pequeños elitistas. Quiero comunicar todo lo que tengo que decir o producir sin parar, y el rock & roll es el mejor vehículo, hasta nuevo aviso. Es como mirar el paso de una jirafa por una ventana. La gente sólo ve unos cuantos fragmentos, pero yo quiero verla toda, no sólo en lo concerniente a mi vida, sino también en el plano cósmico, quiero verlo todo. Y de eso se trata, ¿no es cierto? Así que, independientemente de si estoy trabajando con Paul o con Yoko, todo apunta a lo mismo; sea lo que sea: la auto-expresión, la comunicación o la posibilidad de ser como un árbol: florecer y decaer, florecer y decaer.

En Double Fantasy noté que en el tema “Yes I’m Your Angel” Yoko canta, “I’m in your pocket/You’re in my locket/And we’re so lucky in every way (“Estoy en tu bolsillo/tú en mi relicario/Y tenemos tanta suerte”). Y luego entra tu hermosísima “Woman”, que suena un poco como un poema de trovadores escrito para una dama del Medievo.
“Woman” surgió porque, cierta tarde soleada en Las Bermudas, de pronto me di cuenta de lo que las mujeres hacen por nosotros. No sólo lo que mi Yoko hace por mí, a pesar de que sí estaba pensando en términos personales… pero todas las verdades son universales. Descubrí que estoy acostumbrado a creer que muchas cosas ya están dadas. Las mujeres son en verdad la otra mitad del cielo, tal y como murmuro al principio de la canción. Si no hay un “nosotros” no hay nada. Ese tema me recuerda una canción de The Beatles, aunque no intenté hacerla sonar de la misma manera. La compuse tal y como compuse “Girl” hace muchísimos años; me tomó por sorpresa, como una inundación y así salió. “Woman” es la versión para adultos de “Girl”.

Sé que a Yoko le interesa mucho el arte del antiguo Egipto, sobre todo las antigüedades, y que ambos poseen una pequeña colección en su casa. A propósito de la “otra mitad del cielo”, me parece interesante que en la antigua mitología egipcia, el Cielo estaba personificado por una diosa –que nada tenía que ver con la Madre Tierra– mientras que la Tierra era el dominio de un Dios.
Pero si yo suelo llamar “Madre” a Yoko, tal y como nuestro presidente electo (Ronald Reagan) llama “Mami” a su esposa. Y para todos los que no tienen hijos y para los que piensan que estos apodos son muy peculiares, todo se debe a que, en términos generales, cuando hay un niño en casa, uno tiende a referirse a su pareja de esa manera, y viceversa. Yoko me llama “Papi” –puede haber algo freudiano en todo esto, pero también tiene que ver con que Sean me llama “Papi”–. De vez en cuando yo la llamo “Madre” a Yoko, porque antes la solía llamar “Madre Superiora” –si revisas tus malditos discos del cuartero Liverpool encontrarás lo siguiente, “Happiness is a Warm Gun”. Ella es la Madre Superiora, ella es la Madre Tierra, ella es la madre de mi hijo, mi propia madre, mi hija… la relación atraviesa muchos niveles, y así pasa con casi todas las relaciones. Pero no me parece que posea un núcleo de extrañeza.

La gente se pasa la vida juzgándote, criticándote, o centrando toda su atención en el pequeño mensaje de alguno de tus discos o en lo que has dicho en una sola canción, pero para mí, esto es la obra de toda mi vida. Desde los dibujos que hice cuando niño, mi poesía infantil, hasta el día de mi muerte; todo es parte de una gran producción. Y no tengo que anunciar que este disco es parte de un trabajo mucho más amplio: si no te parece obvio, entonces olvídalo. Sin embargo, se me ocurrió colocar una pequeña clave al inicio del nuevo álbum –las campanas en “(Just Like)Starting Over”–. Se trata de una campana para los deseos, propiedad de Yoko. Se parece a lo que ocurre cuando “Mother” comienza. Ese tema, incluido en Plastic Ono, ostentaba lentas campanadas mortuorias. Todo este tiempo ha sido necesario para pasar de las lentas campanadas mortuorias de una iglesia a la dulce campana de los deseos. He ahí una conexión. En mi opinión, todo mi trabajo constituye una sola pieza.

En “Woman” también cantas: Woman, I will try to express/My inner feelings and thankfulness/For showing me the meaning of success” ( “Mujer, trataré de expresar/Mis sentimientos más profundos y mi gratitud/Por haberme mostrado lo que el éxito significa”).
No quiero decir que el éxito que te convierte en un artista o en una estrella famosa no sirva para gran cosa, aunque tampoco quiero dar a entender que es lo más maravilloso del mundo. Nadie captó la ironía en “Working Class Hero”; esa canción no tenía nada que ver con el socialismo, sino que el mensaje era algo así como, “Si quieres pasar por todo eso, llegarás a donde estoy y esto es lo que serás”. Porque he tenido éxito en el arte y he sido feliz e infeliz, y he sido un perfecto desconocido en Liverpool o Hamburgo y eso me ha hecho sentir feliz o infeliz. Pero Yoko me enseñó el sentido del éxito verdadero; el éxito de mi personalidad, de mi relación con ella o con mi hijo, de mi relación con el mundo… y el éxito que consiste en ser feliz cuando uno se levanta de la cama. No tiene nada que ver con picar piedra o con no tener que picar piedra.

¿Qué se supone que debo ser? ¿Un mártir que ha renunciado a su fortuna? Un imbécil escribió algo acerca de mí hace poco, un artículo que apareció en la portada de la revista Esquire (Se refiere al virulento artículo de Laurence Shames, titulado “John Lennon, Where Are You?”, que apareciera en la edición de noviembre de 1980 de dicha revista. En el texto Shames dice que, “Yo buscaba al Lennon bocón, el que podía ofender a todo mundo sin la necesidad de un plan. Mi Lennon era un payaso amargado, un hombre que incurría en equívocos extravagantes y con una increíble capacidad de recuperación, un bebé grandote, un patético buscador de la verdad cuyo paranoico, bobo y concienzudo rostro equivalía al emblema y a la conciencia de su época… El Lennon que encontré se había convertido en un empresario de 40 años de edad que no hace sino ver la televisión, que tiene 150 millones de dólares en el banco, con un hijo al que adora y una esposa que intercepta sus llamadas telefónicas… ¿Es cierto todo esto, John? ¿Te has dado por vencido?”) Este tipo pasó 20 meses mirando los hechos y los pecados cometidos, mirando las vacas, mientras yo me ocupaba grabando un disco. ¿De qué carajos está hablando? ¿Qué tendría que haber comprado –¿putas? ¿esclavos–? (risas). Gracias a sus mentes de cloaca venden revistas, venden los productos caros que la gente no debería comprar, que la gente no necesita pero que tiene que reemplazar cada tres meses… pero a mí me acusan, ¿de qué? Ese tipo es justo la clase de persona que solía amarte –tú sabes a qué me refiero– pero que ahora te odia –un amante rechazado–. Ni siquiera conozco al pendejo, pero ha pasado todo este tiempo buscando una imagen que él mismo fabricó. Al final se molestó mucho porque no la pudo hallar.

Estos críticos han fabricado numerosas ilusiones en torno a los artistas –es como una forma de idolatría–. Como los chicos de Liverpool que sólo nos siguieron porque tocábamos ahí –muchos de ellos nos olvidaron cuando nos volvimos famosos en Manchester, ¿no es cierto?–. Pensaron que nos habíamos vendido. Luego los ingleses se molestaron porque fuimos exitosos en otro país… ¿qué carajos? Sólo les gustan aquellos que comienzan a escalar, pero cuando uno alcanza la cima lo único que se les ocurre es cagarse encima. Yo no puedo emprender el ascenso de nuevo. La gente sólo desea héroes muertos, quieren a Sid Vicious, a James Dean. A mí no me interesa ser un pinche héroe muerto… Olvidémonos de ellos, olvidémonos.

¿Sabes lo que Eugene O’Neill dijo acerca de los críticos? “Amo cada hueso de su cabeza”. La única manera de lidiar con ellos es pasar por encima de sus cabezas y dirigirse directamente al público. Eso fue justamente lo que logramos con las protestas en la cama y con los discos Two Virgins y Plastic Ono. Y ahora hemos vuelto a hacer lo mismo. Nosotros escuchamos lo que dicen los demás. Un chico que vive en Yorkshire nos escribió una carta apasionada, nos dijo que él era oriental e inglés y que por eso se identificaba con John y Yoko. El chico raro de la clase. Muchos chicos así se identifican con nosotros; como una pareja biracial que apoya el amor, la paz, el feminismo y las cosas positivas que el mundo ofrece. Pero la prensa sólo puede ver el cuello de la jirafa cuando ésta pasa por su ventana; así es el juego. No hay manera de que puedan estar realmente al tanto.

Todo ese ridículo resentimiento proviene sobre todo de los críticos de rock de los años sesentas que finalmente han llegado a la etapa en la que el estómago crece a causa de la cerveza y en realidad no poseen las agallas de alguien como John Landau (crítico, productor musical y manager de Bruce Springsteen), quien ha salido al mundo a jugarse el pellejo. Admiro a Lester Bangs, quien además de ser crítico es músico, y estoy seguro de que él se ha cagado en mí, de que Landau se ha cagado en mí, de que ambos me han alabado y detestado. Y tal y como señalé en Lennon Remembers, y tal y como dije soy un creador, no un voyeur… Y no tengo nada que ocultar. ¿Recuerdas esa canción?

“Everybody’s Got Something to Hide Except Me and My Monkey”, una de mis favoritas: “Your inside is out, and your outside is in/Your outside is in, and your inside is out.” (“Tus adentros han salido/tu exterior está adentro…”).
Exacto, pero, ¿qué fue lo que los críticos dijeron?. “Eso es simplista, no evoca ninguna imagen”. Tal vez tendría que haber dicho, “Tu interior es como el jugo de una ballena que gotea desde la baba fermentada de las enfermedades venéreas de la juventud que visita Times Square mientras yo inyecto mi rostro de payaso con heroína y salgo al escenario con pantalones cortos de cuero rojo”. Creo que algo así les gustaría, ¿no es cierto?

Es muy bueno, suena como la poesía de Allen Ginsberg.
Claro, todos podemos imitar a Ginsberg –y eso que a mí me gusta Ginsberg–. Pero intenta rasurarlo todo para quedarte con la grasa esencial; eso es lo que a mí me interesa cuando compongo… salvo ocasionalmente, cuando me da por hacer cosas como “Walrus”. No me interesa describir un puto árbol. Me interesa treparlo o ver qué hay debajo.

Toda tu obra está recorrida por una noción muy fuerte: la idea de inspirar a otros para que se encuentren a sí mismos o para que se reúnan a fin de cambiar las cosas. Pienso en canciones como “Give Peace a Chance”, “Power to the People” y “Happy Xmas (War is Over)”.
Ese eje conductor sigue ahí. Si miras el vinil que rodea el logo del nuevo disco (se refiera al sencillo de doce pulgadas para “(Just Like) Starting Over”) podrás notar que hay algo escrito: “Un solo mundo, una sola clase de personas”. Así que seguimos en eso. “Dale una oportunidad a la paz”, y no “Dispara contra la gente para alcanzar la paz”. “Todo lo que necesitas es amor”: qué difícil, pero creo en ello con todo mi ser.

No fuimos los primeros a los que se les ocurrió decir, “Imagina que los países no existen” o “Dale una oportunidad a la paz”, pero nos han pasado la estafeta, la antorcha olímpica, que va de mano en mano, que va de uno a otro, de un país a otro, que la generación venidera debe aceptar… ése es nuestro trabajo. No se trata de vivir ajustándonos a la idea que otros tienen acerca de cómo debemos vivir; ricos, pobres, felices, infelices, sonrientes, con la ropa adecuada, con la ropa más inadecuada.

No hablo de divinidad. Nunca he dicho que mi alma sea pura. No tengo respuestas definitivas para las preguntas existenciales. Sólo hago canciones y trato de responder honestamente a ciertas cuestiones –ni más ni menos–. Jamás podré satisfacer las expectativas ilusorias de los demás. No puedo ser un punk de Hamburgo o Liverpool porque ya estoy más viejo. Veo el mundo a través de ojos diferentes. Pero aún creo en la paz, en el amor y en la comprensión, como dijo Elvis Costello. ¿Qué tienen de gracioso la paz, el amor y la comprensión? Está de moda ser un buscavidas dispuesto a cortarle la cabeza al vecino con una cruz, pero a nosotros no nos gusta seguir las modas.

Es como lo que dices en la canción “The Word…”
Sí, la palabra era “amor”.
“Why in the world are we here/Surely not to live in pain and fear” (“¿Para qué estamos aquí?/Seguramente no es para vivir con dolor y miedo”) – esa letra pertenece a la canción “Instant Karma”. Y es una especie de resumen del trabajo que has realizado junto a Yoko… como cuando ella canta lo siguiente en el nuevo tema, “Beautiful Boys”: Please never be afraid to cry. . . Don’t ever be afraid to f ly . . . Don’t be afraid to be afraid”. (“Por favor, nunca temas llorar… Nunca temas volar… Nunca tenas temer”). Qué hermoso.
Sí, es muy hermoso. Con frecuencia siento miedo, pero no me da miedo sentir miedo, a pesar de que siempre da miedo. Pero duele más cuando intentas eludir tu propia naturaleza. La gente pasa mucho tiempo imitando a otros y yo siempre he pensado que esto conduce a terribles padecimientos. Quizá hasta te dé cáncer. ¿Te has fijado que muchos tipos duros mueren de cáncer? Wayne, McQueen. Me parece que tiene que ver con –no lo sé, no soy experto– con la noción de estar atrapado durante un buen rato en una imagen o ilusión de sí mismos, obturando otras partes de sus personalidades, ya sea el lado femenino o el costado temeroso.

Me doy cuenta de ello porque yo mismo provengo de la escuela de los machos que fingen. Nunca fui un chico de la calle ni un tipo duro. Me vestía como Teddy Boy y me identificaba con Marlon Brando y Elvis Presley, pero nunca peleé en las calles ni formé parte de una pandilla. Yo no era más que un chico suburbano que imitaba a los rockeros. Pero era muy importante aparentar rudeza. Pasé toda mi niñez con el cuello metido entre los hombros y sin mis lentes porque con ellos parecía mariquita; caminaba siempre con mucho miedo, pero ponía cara de malvado. Me metía en problemas por mi aspecto. Yo quería ser un James Dean mucho más rudo. Tuve que pasar por demasiadas cosas y finalmente dejé de hacerlo, aunque de vez en cuando sigo cayendo en estas trampas, sobre todo cuando me siento inseguro y nervioso. Aún adopto la actitud de un chico de la calle, pero tengo que pasarme la vida recordando que en realidad no soy así.

Esto es justamente lo que Yoko me ha enseñado. No hubiera podido lograrlo solo – una mujer tenía que enseñarme–. Así es. Yoko no se ha cansado de decirme, “Está bien, está bien”. En todas mis fotos puedo ver que me debatía entre Marlon Brando y el poeta sensible –Mi Oscar Wilde interno, el lado femenino y aterciopelado–. Siempre entre esas dos imágenes, optando sobre todo por el lado machista, porque si te atrevías a mostrar tu aspecto femenino, pronto estarías muerto.

Hay otro aspecto en tu obra, tiene que ver con ese constante cuestionamiento de lo que es real y de lo que es ilusorio, como en “Look at Me” o en la nueva “Watching the Wheels” y, por supuesto, en “Strawberry Fields Forever”, en la que dices que “Nada es real”.
En cierto sentido, nada es real cuando te pones a desmenuzar esa palabra. Los hindúes y los budistas dicen que todo es ilusión. Es Rashomon. Todos podemos ver algo, pero toda nuestra vida se basa en una ilusión aceptada socialmente. Y lo más difícil es verte a ti mismo.

Yo pensaba que el mundo se ensañaba conmigo, que el mundo me debía algo, y que los conservadores o los socialistas o los fascistas o los comunistas o los cristianos o los judíos me estaban dañando. Cuando eres un adolescente no puedes evitar pensar así. Pero ahora tengo 40 años y ya no pienso de ese modo porque he caído en la cuenta de que esa mentalidad no funciona. Todo sigue su curso, pero ahí estás tú, masturbándote, gritando por lo que tu mami o tu papi te hicieron… pero creo que es necesario atravesar esa etapa. Me refiero a la gente que se molesta en pasar por algo así; la mayoría son unos imbéciles que sólo aceptan lo que hay y se sumergen en ello, ¿no es cierto? Pero para los pocos que sí nos atrevimos a cuestionar ciertas cosas… bueno, he descubierto que para mí –y quizás no para el resto del mundo– la cosa es aceptar la responsabilidad, y todos ellos también son responsables de sí mismos. Yo soy parte de ellos. No hay separación: todos somos uno, así que desde esa óptica miro las cosas y me digo, “Debo lidiar conmigo una vez más, de la misma forma. ¿Qué es real? ¿Qué clase de ilusión estoy viviendo, o no estoy viviendo?”. Detesto tener que abordar esto todos los días. Son las capas de la cebolla.

Yoko aparece y menciona que tienen que marcharse a los estudios Record Plant –ahora desaparecidos– Pasarán la noche trabajando en los estudios… y, ¿me molestaría acompañarlos? Abandonamos el edificio Dakota a las 10 de la noche y abordamos un carro que espera afuera. Arribamos media hora después, nos adentramos en el estudio principal. John y un servidor proseguimos nuestra conversación. Hasta las cuatro de la mañana. Para entonces, Yoko duerme en el sofá del estudio.

¿Acaso Yoko quiere lanzar un álbum de música disco?
Aún no puedo definir lo que estamos haciendo, porque con Yoko nunca se sabe hasta que termina. Pero es cierto que estamos aquí porque nos hemos propuesto lanzar unas cuantas canciones que podrían ser programadas en los antros disco o en los clubs de rock.

¿Y qué hay acerca de tus nuevas canciones?
No, no han sido pensadas para ese ambiente. Yo no hago esa clase de cosas (risas). Vamos, ¿de qué forma hubiera podido volver a las andanzas? He regresado retomando lo único que conozco a fondo: la actitud menos pretenciosa posible… esta vez sin experimentación, porque me dio gusto poder hacer las cosas tal y como solía hacerlas en el pasado. Mi canción, “(Just Like) Starting Over”… bueno, a ese tema me gusta llamarle “La Elvis-Orbison” (canta: “Only the lonely/Know why I cry/Only the lonely”). (“Sólo los solitarios/saben por qué lloro/Sólo los solitarios”).

La grabación contiene un efecto muy peculiar.
El eco de la cinta es una idea original de la década de los años cincuenta. Muchos de los discos que he grabado ostentan este mismo eco… incluso “Rock ‘N’ Roll Music”. Me encanta. Y mi voz sigue siendo la misma. He vuelto a mis raíces. Como cuando Dylan hizo lo suyo con Nashville Skyline. Pero yo no tengo ningún Nashville, soy de Liverpool, así que he retomado los discos que me influenciaron, Elvis y Roy Orbison, Gene Vincent y Jerry Lee Lewis. De vez en cuando me gusta viajar y hacer cosas como “Revolution 9”, pero mi costado vanguardista ha sido engullido por Yoko.

El primer concierto que hicimos juntos fue en la Universidad de Cambridge, en 1969, porque la habían invitado a hacer algo con unos músicos de jazz. Esa fue la primera vez que aparecí sin mis camaradas. Subí al escenario e hice un poco de ruido atonal con mi guitarra y la gente se enojó mucho cuando me reconoció: “¿Qué hace este tipo aquí?” Todos dicen, “Quédate en tu círculo”. Y cuando ella trató de hacer rock, le dijeron, “¿Qué demonios haces aquí?”. Y cuando fui con ella intentando ser sólo un instrumento y no el proyecto en sí –ser su grupo, como Ike Turner con Tina, sólo que con una Tina diferente, una Tina avant-garde– bueno, incluso algunos de los jazzistas se mostraron hostiles.

Todo mundo guarda imágenes y, según ellos, tú deberías estar a la altura de dichas imágenes. Pero eso equivale a cumplir con las expectativas de tus padres o de la sociedad o de los así llamados críticos que no son más que tipos encerrados en su habitación, que pasan las horas frente a su máquina de escribir, fumando y bebiendo su cerveza y teniendo sueños o pesadillas, como todos nosotros, pero que de alguna manera consiguen hacernos creer que viven en una realidad paralela. No hay problema, pero hay que reconocer que algunas personas sí logran salir del círculo.

(Los ingenieros de sonido programan una versión de “Walking on Thin Ice”, el tema de Yoko.)
Escucha, Jonathan. Creemos que esta canción es tan buena que Yoko podría lanzar su propio sencillo, con algo mío en el lado B. Han pasado tantos años que ahora me gustaría estar en el lado B de un disco exitoso. Y sólo tocando guitarra –en este tema mi guitarra está grabada al revés–. Me daría gusto y no me quejaría. Yoko se lo merece, porque el esfuerzo ha sido enorme. No me enfrascaría en una pelea por algo así.

Hablando de peleas –y esto te hará reír– Andy Warhol propuso alguna vez que Yoko y yo peleáramos en el Madison Square Garden y ¡él lo filmaría!
¿Estas bromeando? ¿Quería que ustedes dos lucharan? ¡Como en un torneo de Sumo!
En cualquier tipo de lucha. Sólo para mostrar a la famosa gente del amor y la paz luchando gustosamente sobre un escenario. ¡Hubiera sido fenomenal!
¿Qué planes tienen ahora tú y Yoko? ¿Tal vez no pelear, pero quizá una gira juntos?

No lo sé, quizá lo hagamos. Podría ser divertido. ¿Nos imaginas a los dos, con estas nuevas canciones? Y podríamos tocar algo del viejo material de Yoko, “Don’t Worry, Kyoko”, “Open Your Box”, “Why”, que viene incluida en el Plastic Ono –sólo su voz, mi guitarra, un bajo y una batería–. Y ahora escucho esos mismos acordes en algunos de los grupos actuales. Puede que lo hagamos. Pero no usaremos bombas de humo, ni maquillaje, ni un impresionante juego de luces. Tendría que ser un show confortable. Y podríamos divertirnos mucho. Somos rockeros renacidos y estamos comenzando de nuevo.

Podrían tener su propio programa de televisión en la barra noctura como Captain & Tenille.
Claro que es posible. Puede que John y Yoko hagan algo así algo algún día. Hablamos mucho acerca de todo eso. Podría ser divertido. Pero aún nos queda tiempo, ¿no es cierto? Mucho tiempo. Ahora nos encontramos en los estudios Record Plant, charlando con Jonathan Cott una vez más, para la revista Rolling Stone… y será muy divertido aparecer en la portada de la revista, ¿no te parece? ¿Comenzar 1981 tal y como empezamos 1968?

“Look out kid/It’s somethin’ you did/God knows when/But you’re doin’ it again”. (“Cuidado, chico/Algo has hecho/Dios sabe cuándo lo hiciste/Pero lo estás haciendo de nuevo”).
Claro. ¿Quién desaparecerá primero? ¿Lennon o Rolling Stone? ¿Quién durará más tiempo? ¿Life, Time, Newsweek, Rolling Stone, Look, Playboy? Seamos honestos, las revistas van y vienen, los ejecutivos de las disqueras van y vienen, las disqueras van y vienen, al igual que los productores cinematográficos. Los artistas van y vienen. ¡Qué vida!

¿Sabes algo? El último álbum que grabé antes de Double Fantasy fue Rock ‘N’ Roll. En la portada aparezco en Hamburgo con una chamarra de cuero. Hacia el final de la grabación, Phil Spector me puso a cantar un tema llamado “Just Because”, que no me sabía muy bien –las demás canciones las había tocado en mi adolescencia, las conocía al derecho y al revés– pero yo no podía hallar el sentimiento. Al final –me encontraba mezclando el disco en una sala contigua al estudio – comencé a conversar, “Y ahora les decimos adiós desde los estudios Record Plant”, y una pequeña voz en lo más profundo de mi mente dijo, “¿Te estás despidiendo en serio?” No se me había ocurrido. Yoko y yo seguíamos separados y el bebé aún no nacía, pero esta voz insistía, “¿Te estás despidiendo de todo este juego?”

Fue como un relámpago –como una premonición–. Sólo unos años más tarde volví a pensar en ello, cuando me di cuenta de que en realidad había dejado de grabar. Vi la foto original que aparece en la portada –mi figura recargada contra una pared en Hamburgo, con una chaqueta de cuero, en 1962– y pensé, “¿Se acabó? ¿Debo comenzar por donde empecé, con ‘Be-Bop-A-Lula?’”. El día que conocí a Paul yo estaba cantando esa canción en vivo por primera vez en mi vida. Hay una foto que viene en todos los libros sobre The Beatles –yo salgo con una camisa a cuadros, tocando una guitarra acústica– y estoy cantando “Be-Bop-A-Lula”, tal y como hice en ese álbum.

Fue una cosa minúscula, inconsciente. Sólo más tarde, cuando comencé a pensar en todo ello… ya sabes, como cuando sueñas –una especie de premonición–, pero en este caso yo estaba despierto. No tenía nada en mente, ninguna intención, pero pensé, “Esto, ¿qué es? ¿Qué significa esta fotografía de mi época en Hamburgo, este ‘Be-Bop-A-Lula’, este adiós desde los estudios de grabación?”. Y sí me estaba despidiendo, ya que la canción ocupa el último lugar en el álbum –y me dio un gusto inmenso poder concluir ese trabajo–.

Es como cuando un astrólogo inglés me dijo una vez que yo no viviría en Inglaterra. No me acordé de eso sino hasta que me vi inmerso en toda esa lucha con las autoridades migratorias de Estados Unidos. De pronto pensé, “¿Qué demonios hago aquí? ¿Por qué tengo que pasar por esto?”. Yo no planeé vivir aquí, pero ocurrió. No empacamos nada de nada –dejamos todo lo que teníamos en nuestra casa en Inglaterra–, sólo queríamos pasar una corta temporada en este país… pero jamás volvimos.

Yo estaba en la corte y la gente decía que yo no era lo suficientemente bueno como para poder vivir aquí, o que yo era un comunista, o cualquier otra tontería por el estilo. Y yo me decía, “¿Por qué estoy haciendo esto?”. Pero entonces recordé lo que el astrólogo de Londres me dijo, “Algún día vivirás en el extranjero”. Y no fue por los impuestos. La versión oficial dice que salí de Inglaterra a causa de los impuestos, pero eso no es verdad. No obtuve ningún beneficio, hice mal las cosas y perdí mucho dinero cuando me marché. No tenía por qué abandonar Inglaterra. No soy uno de esos ingleses que buscan el sol y que huyen al sur de Francia o que se van a Malta, España o Portugal. George siempre nos decía, “Vámonos y vivamos en algún sitio soleado”.

Here Comes the Sun
Exacto, él siempre busca el sol porque sigue viviendo en Inglaterra… Pero de pronto me di cuenta: “¡Santo cielo! ¡Ese tipo predijo que yo abandonaría Inglaterra! A pesar de que cuando me lo dijo yo sólo pude pensar, “¡Me estás tomando el pelo!”.

Algunas veces uno se pone a pensar, de veras a pensar. Sé muy bien que cada quien fabrica su realidad y que gozamos de libre albedrío, pero quizá hay algo de predestinación en todo esto. ¿Existe siempre una bifurcación en el camino, y acaso los dos senderos que se te presentan tienen que ver por igual con el destino? Puede haber cientos de senderos, podemos tomar uno u otro –existe una elección– pero en ocasiones todo es tan raro. Y con esto podemos terminar a gusto nuestra entrevista. Nos vemos. Hasta la próxima.

El colaborador Jonathan Cott hizo la primera entrevista con John Lennon para Rolling Stone en 1968.


La primera edición de Rolling Stone


Hace 50 años, Jann Wenner y un pequeño grupo de creyentes del rock & roll se reunieron en un departamento de San Francisco con grandes ideas y poco presupuesto para crear Rolling Stone.


POR Staff Rolling Stone México  



Foto: Baron Wolman

La primera edición de Rolling Stone

Por Andy Greene

A principios de 1967 una joven empleada de una firma de abogados llamada Angie Kucherenko, llegó a su departamento en San Francisco y encontró al novio de su compañera de cuarto, un desertor de Berkley de 21 años llamado Jann Wenner, acostado en el sillón tocando una guitarra acústica. Tenía una gran idea que no podía esperar a compartir. “Se sentó, puso la guitarra a un lado y dijo ‘quiero empezar una revista de rock & roll”, recordó Kucherenko. “Yo dije ‘¿Rock & roll? ¿No es una fase pasajera?’”.

No para Wenner. Para él, los Beatles, Bob Dylan, los Rolling Stones y las bandas locales como Grateful Dead eran figuras culturales enormes que merecían su propio medio que los tomara en serio. “No había nada llamado periodismo de rock como profesión”, decía Wenner. “Si tomabas Billboard, podías tener alguna idea del negocio de la música, pero no lo pondrías como parte de tu rutina regular si estabas interesado en el rock & roll”.

Un periodista local resultó compartir la pasión de Wenner: Ralph J. Gleason del San Francisco Chronicle. El columnista de 48 años había pasado décadas escribiendo de jazz, pero estaba empezando a otorgarles espacio a artistas como Dylan y los Dead. En octubre de 1965, Wenner se encontraba en un concierto en la bahía de San Francisco organizado por los promotores locales, Family Dog, cuando se le acercó Gleason. “Dijo, ‘Sé quién eres’”, recordó Wenner. “Había estado leyendo lo que yo escribía en el Daily Cal. Nos caímos muy bien y me convertí en un visitante regular de su casa. Toda su familia me acogió”.

Aunque se llevaban más de 30 años, Gleason y Wenner se volvieron cercanos. “Contrario a todos los otros críticos de jazz, él tenía un gran sentido del humor”, decía Wenner. “Amaba a Lenny Bruce y a la política. Tenía una mente abierta y un oído atento. Veneraba a los poetas del rock, pero siempre tuvo perspectiva, que era el nombre de su columna: Perspectives. Cuando yo decía ‘¡Jerry García es el mejor guitarrista del mundo!’ él diría ‘Pero Jann, ¿has escuchado a Wes Montgomery?’”.

Para principios de 1967, San Francisco se había convertido en el epicentro de la contracultura. En el festival Human Be-In, decenas de miles llegaron al Golden Gate Park para tomar ácidos y bailar al ritmo de Grateful Dead, Jefferson Airplane y Big Brother and the Holding Company. “Las bandas estaban inundando el área” dice Kucherenko. “Jann estaba muy, muy entusiasmado. Ninguno de nosotros podía entender cómo, pero había una energía pulsante”.

Wenner comenzó a imaginar una revista que haría crónicas acerca de la creciente escena del rock, y enlistó a Gleason como su socio. El par pensó en muchos nombres, como Electric Typewriter y New Times, pero se decidieron por Rolling Stone. La inspiración llegó en forma de un ensayo que Gleason escribió en el American Scholar llamado Like a Rolling Stone, por la canción interpretada por Bob Dylan. El tema: la importancia del rock y la sabiduría de la juventud. Aún con un gran título, un concepto inteligente y un socio con muchísimos contactos, Wenner no tenía ni un centavo para empezar su revista.

“Cuando se acercó a mí para ser el fotógrafo, yo dije ‘Suena divertido, dime más’”, recuerda Baron Wolman. “Dijo ‘Bueno, primero que nada, ¿tienes $10,000 dólares que te gustaría invertir’”. Wolman no los tenía, pero se le ocurrió una idea en la que él trabajaría a cambio de acciones en la compañía y los derechos de sus fotografías, un trato que pagó dividendos en los años y décadas subsecuentes.

Wenner reunió a un pequeño grupo de inversionistas, inculyendo a los padres de su futura esposa Jane Schindelheim, sus propios padres, Gleason y Joan Roos, un amigo de la universidad (que por casualidad era primo de un joven actor llamado Robert De Niro). Juntos le dieron a Wenner $7,500 dólares. Él y su equipo se mudaron a un pequeño departamento en el número 746 de la calle Brannan cuya renta sería gratis si usaban los servicios de imprenta del dueño. Era tiempo de empezar el trabajo de la primera edición.

En septiembre de 1967, Wenner subió las escaleras de madera del edificio junto a un pequeño equipo de voluntarios que incluía a Kucherenko, Schindelheim, el director de arte John Williams y Michael Lydon, exescitor de Newsweek y Esquire. “Estaba polvoriento y casi no había nada ahí arriba”, dice Lydon. “Tenía este sentimiento de que este era un nuevo comienzo. Estos no era un monton de chicos que empezaron un diario. Eran Jann Wenner y la gente que lo rodeba realizando su sueño”.

“Recuerdo caminar ahí junto a Jann al principio”, dice Kucherenko. “Había un piso de madera y los rayos de luz relucían a través de las ventanas. Todos ayudaban a traer los muebles. Encontramos sillones viejos y todos trajeron cualquier cosa que podían. Es como toda nueva empresa que comienza hoy en día, sin socios capitalistas”.

Wenner tenía grandes planes para la nueva revista. Uno de las primeras tareas que le dio a Lydon, se convertiría en la historia principal de la primera página, hablaba sobre dinero faltante del Monterey Pop Festival. “Jann no quería una revista de fans”, decía Lydon. “Quería un reportaje investigativo”. Muchos artículos – incluyendo a David Crosby siendo despedido de los Byrds y la gran incautación de droga de los Dead – no tenían créditos. “No poníamos nuestros nombres en todo”, comenta Lydon, “porque eso hubiera mostrado cuán poca gente trabajaba para la revista”.

Los puestos de periódico estban llenos de diarios alternativos en ese tiempo, pero eran mayoritariamente asuntos que desaparecían después de unas cuantas publicaciones. ”Jann solía decir que lo que nosotros hacíamos y ellos hacían eran dos cosas diferentes”, recuerda Wolman. “Lo nuestro es totalmente profesional. Quiero que tenga una integridad de primera. Somos serios y nos tenemos que tomar a nosotros mismos seriamente”.

En su columna de inaugural en Rolling Stone, Gleason criticó a las cadenas de televisión por no dedicarle más tiempo a cantantes de soul como Wilson Pickett, Otis Redding y Jackie Wilson. “Son negros” escribió. “Y en America, para el poder que controla estas cosas, el color es una discapacidad”. Jon Landau, un escritor de 20 años originario de Boston, escribió una larga reseña que comparaba Are You Experienced de Jimi Hendrix con Fresh Cream, el debut de Cream. En el centro estaba una entrevista de dos páginas con Donovan la cual hablaba acerca del cantante de folk Bert Jansch, el movimiento hippie y el reciente viaje de George Harrison a Haight-Ashbury. “Aunque era todavía principante”, dice Wenner, “los huesos fundamentales de la revista estaban ahí.

Casi 50 años después, casi todos los involucrados en la primera edición recuerdan la energía de Wenner. “Siempre estaba corriendo” dijo Kucherenko. “Estaba tan conectado que podía estar en el teléfono, hablar con alguien más y saludar a otra persona todo al mismo tiempo. Era extraordinario verlo. Estaba saltando de escritorio en escritorio, como una pelota en el edificio”.

Para encontrar una portada, Wenner escogió de una pila de fotografías publicitarias hasta que llegó a John Lennon posando con su traje de militar de la Segunda Guerra Mundial que utilizó para el rodaje de la película I Won the War de Richard Lester. “Faltaban dos días para la impresión y no sabíamos qué poner en la primera plana”, recordó Wenner. “Era lo mejor que teníamos. Pero era definitivo, ya que abarcaba música, películas y política. Eso fue un afortunado accidente. Pero empezó nuestra asociación con John”.

En la segunda página, Wenner escribió una carta a sus nuevos lectores: “Probablemente te preguntes qué estamos tratando de hacer. Es difícil de explicar, en partes revista y en partes periódico. Los diarios regulares se han vuelto irrelevantes e inexactos y las revistas de fans son anacrónicas. Rolling Stone no es sólo de música, sino también de las cosas y actitudes que la música abarca. Hemos trabajado muy duro en ella y esperamos que les guste. Describirla más sería difícil sin sonar como mierda y la mierda es como llenarse de musgo”.

En octubre del 67 el ejemplar estaba listo para impresión y el equipo bajó las escaleras para verlo en la prensa. “La máquina comenzó a sonar ka-bunk, ka-bunk, ka-bunk”, dijo Lydon. Con cada ka-bunk salía una Rolling Stone, todavía mojada. Destapamos champaña y brindamos”.

Pero mientras Wenner veía su sueño hecho realidad, no pudo evitar sentirse un poco abrumado: “Recuerdo haber pensado ‘Cielos, nunca seremos capaces de superar esto. ¿A dónde iremos después de esto?’”.


La historia de Rolling Stone México: noviembre


En los meses de noviembre.


POR Staff Rolling Stone México  



La historia de Rolling Stone México: noviembre

Muchas felicidades! ¡cumplimos 15 años gracias a ti! Este mes es nuestro aniversario y para festejar, estamos preparando una edición especial acompañada de un gran evento del que pronto tendrás noticias. Serás nuestro invitado de honor, sólo debes de seguir nuestras redes sociales para que te enteres de los detalles de esta próxima celebración. Por lo pronto, te dejamos algunos recuerdos de aquel primer noviembre y los siguientes. ¡A brindar!

2002

La expectativa fue grande pero la motivación mayor. Rolling Stone llegó a México para dar otra cara al mercado editorial. Con entrevistas a Bruce Springsteen, Pedro Almodóvar, Coldplay, David Bowie y hasta a Harry Potter, entre otros, abrimos las hojas a un nuevo panorama de la cultura popular. En esta edición, Jaguares, banda integrada por Saúl Hernández, Alfonso André y César “El Vampiro” López, fueron nuestros padrinos; entrevista realizada por Benjamin Salcedo sobre el álbum El primer instinto y fotografías de Raúl González. En otro extenso artículo sobre quién manda en el cine y la música en México, se citaron varias figuras como Gil Cerezo (Kinky), León Larregui (Zoé), José Manuel Aguilera (La Barranca), Rubén Albarrán (Café Tacvba), Álex Lora (El Tri), Lino Nava (La Lupita), Micky Huidobro (Molotov), Cecilia Suárez y Demián Bichir, entre otros. Además, en la sección de Asuntos Internos, un buen reportaje sobre el narcotráfico realizado por Lynn Fainchtein. Con esta edición iniciamos la aventura editorial de la que actualmente formas parte.

“Hay muchos caminos, los nuevos siempre son frescos. Artísticamente es reconfortante, te reinventa”
Saúl Hernández

2004

Para nuestro segundo aniversario, publicamos dos portadas: Ramones y Duran Duran. Con Ramones tuvimos en nuestras manos la última entrevista a Johnny Ramone, mientras que con Duran Duran, la primicia de su álbum Astonaut. Dos portadas de géneros diferentes para darle gusto a muchos y si de plano no se decidían, tuvimos contenidos exclusivos con Brian May y Roger Taylor (Queen), Franz Ferdinand, Maroon 5, Joss Stone y un suplemento de cine sobre aquella cinta animada, Los Increíbles.

“Ser una celebridad es como estar chiflado, es ridículo”
Andy Taylor (Duran Duran)

2007

Esta elegante portada engalanaba aquel noviembre para festejar cinco años de vida. Además de entrevistas exclusivas con Bob Dylan, Paul McCartney, Keith Richards, Martin Scorsese, Tom Wolfe, Steven Spielberg y Guillermo del Toro, entre otros. Realizamos un estupendo suplemento especial sobre el icónico año 1967: nacimiento de Rolling Stone, Pete Townshend, Grateful Dead, Monterey Pop, Woodstock, arte psicodélico, LPs esenciales y moda.

“Sería un logro que los pueblos en conflicto descubireran que no hay diferencias entre la raza humana”
Paul McCartney

2010

¿Te acuerdas de Gossip Girl? Nunca podremos olvidar esa serie gracias a Blake Lively, quien nos dio muchos regalos por nuestro aniversario y su participación en Linterna Verde. No estaba sola, se acompañó por otras chicas muy guapas. Muchos en la redacción sudaron y se pusieron nerviosos al ver a Rosie Huntington-Whiteley, Leighton Meester, Emma Stone, Taylor Momsen, Kristen Stewart, Nina Dobrev, Emma Watson y Amanda Seyfried.

“No quería defraudar a los fans de Linterna Verde
Blake Lively

2012

¡10 años en México! Y a esta fiesta tuvimos a muchos invitados especiales como Tim Burton, Adele, Pete Townshend, Taylos Swift, Marillion, Kasabian, Nightwish, Billy Corgan, Mumford & Sons, Led Zeppelin, Steven Wilson, Alicia Keys, Enjambre, Hello Seahorse!, Illya Kuryaki & The Valderramas, Café Tacvba, Wes Anderson, Stephanie Meyer, Kristen Stewart, Carlos Bolado y hasta los zombies de The Walking Dead.

“Hacía mucho tiempo que no aparecía alguien de la talla de Adele
Aretha Franklin

2014

U2 estuvo el mes pasado en México, pero ha estado mucho antes como nuestra portada; viejos conocidos con los que hemos realizado varias entrevistas exclusivas. Además del cuarteto irlandés, platicamos con Stevie Nicks, Mick Jagger, Lenny Kravitz y una excelente conversación con el polémico Salman Rushdie.

“La idea de que por nuestras acciones podíamos cambiar el mundo no está presente. Eso es optimismo. Si lo intentas y hay suficientes personas que lo hagan contigo, siempre podremos hacer un cambio”
Salman Rushdie

2016

El año pasado hicimos un reconocimiento a Bob Dylan por su premio Nobel de Literatura. Pero entre tantos festejos tuvimos tiempo de conversar con los miembros de Black Sabbath, The Chainsmokers y el dueto que estuvo bajo los reflectores, Twenty One Pilots. Además, comprobamos que Bellas de noche también son de día y quedaron plasmadas en un documental.

“Estoy feliz de que haya recibido el Nobel. Una cosa buena en medio de una temporada de tristeza y desasosiego”
Stephen King


Escucha la nueva versión de “Bring Me to Life” acompañada de una orquesta


El éxito de Evanescence fue reimaginado para ‘Synthesis’, el próximo álbum de la banda.


POR Priscila Núñez  



Escucha la nueva versión de “Bring Me to Life” acompañada de una orquesta

Evanescence está por lanzar Synthesis, un álbum que reimaginará sus principales éxitos con la ayuda de una orquesta. El día de hoy, la agrupación compartió la nueva versión de “Bring Me to Life“.

En esta versión del tema incluido en Fallen (su disco debut) la voz de Amy Lee destaca gracias a los arreglos realizados por el compositor David Campbell.

“‘Bring Me to Life‘ suena completamente nueva para mí después de 15 años”, comentó Lee a Rolling Stone sobre esta versión. “Es difícil de explicar lo bien que eso me hace sentir, el tener la oportunidad de incorporar cosas que estuvieron en mi cabeza todo este tiempo”.

Escucha el éxito de Evanescence acompañado de una orquesta:


Gana boletos para el concierto de Saint Motel


La banda estadounidense se presentará el lunes 21 de agosto en el Lunario del Auditorio Nacional.


POR Staff Rolling Stone México  



Gana boletos para el concierto de Saint Motel

Después de su exitosa presentación en el festival Corona Capital del año pasado, Saint Motel regresa a la Ciudad de México para ofrecer un show más íntimo en el Lunario del Auditorio Nacional.

Este concierto forma parte de su gira para promocionar saintmotelevision, el álbum más reciente de A/J Jackson y compañía.

Para ganar un pase doble cortesía de OCESA y Rolling Stone, lo único que tienes que hacer es contestar correctamente las siguientes preguntas y compartir la publicación en Facebook o Twitter (obligatorio):

1. ¿Con qué canción cerraron su participación en la pasada edición del Corona Capital?
2. Menciona el nombre de una canción de Saint Motel que cuente con una versión con mariachi.
3. ¿Qué actriz aparece en la portada de nuestra edición de agosto?

Manda tus respuestas a [email protected]

LOS GANADORES SERÁN NOTIFICADOS POR CORREO ELECTRÓNICO.


Gana boletos para el concierto de Los Daniels


La agrupación mexicana se presentará este 2 de septiembre en el Foro Felipe Villanueva del Parque Naucalli.


POR Staff Rolling Stone México  



Gana boletos para el concierto de Los Daniels

Los Daniels se encuentran de gira promocionando su quinto álbum de estudio titulado Inmortal y el próximo 2 de septiembre se presentarán por primera vez en el Foro Felipe Villanueva del Parque Naucalli.

Para ganar un pase doble para su concierto cortesía de Rolling Stone, lo único que tienes que hacer es contestar correctamente las siguientes preguntas:

1. ¿Cómo se titula el primer álbum de estudio de Los Daniels?
2. Menciona uno de los discos latinos que reseñamos en nuestra edición de agosto.
3. ¿Quién apareció en nuestra portada de enero?

Manda tus respuestas a [email protected]

LOS GANADORES SERÁN NOTIFICADOS POR CORREO ELECTRÓNICO.


Rolling Stone y Herschel Supply te equipan para este regreso a clases


Participa en nuestra trivia y gana una de las mochilas que tenemos para ti.


POR Staff Rolling Stone México  



Rolling Stone y Herschel Supply te equipan para este regreso a clases

Rolling Stone y Herschel Supply te equipan para este regreso a clases con una mochila y tú puedes ganar una de ellas.

Lo único que tienes que hacer es contestar correctamente las siguientes tres preguntas:

1. Menciona una película que trate sobre el regreso a clases.
2. ¿Qué actriz aparece en la portada de nuestra edición de agosto?
3. Menciona uno de los libros que recomendamos en nuestra edición de agosto.

Manda tus respuestas al correo [email protected]. Los primeros en contestar correctamente serán los ganadores de una de las mochilas.

LOS GANADORES SERÁN NOTIFICADOS POR CORREO ELECTRÓNICO.


Asuntos Internos: espiados por el poder


Un análisis del espionaje a periodistas y activistas por parte del Gobierno Federal, documentado por ‘The New York Times’ y que suscitó un nuevo escándalo en el gobierno de Enrique Peña Nieto.


POR Jovel Álvarez  



Ilustración: Cam De La Fu

Asuntos Internos: espiados por el poder

Las tazas de café están sobre la mesa, pero los celulares no. La tarde transcurre con tranquilidad en las cercanías del Ángel de la Independencia, en el Paseo de la Reforma, pero resulta imposible afirmar con certeza si estamos siendo escuchados o no por algún pegaso malintencionado que quizás haya poseído nuestros teléfonos.

Frente a la taza de Rolling Stone está la de Jenaro Villamil, periodista de la revista Proceso y conocedor de esas redes oscuras que se tejen al cobijo del poder y de los medios de comunicación más importantes del país. Nos reúne en esta ocasión un tema tan amplio como escabroso: el espionaje, ese vicio que ha seducido a la clase política mexicana desde hace décadas, y que hoy vuelve a ser noticia.

Según lo publicado por el diario The New York Times a partir de una investigación de Citizen Lab de Canadá, hay elementos suficientes para inferir el uso de malware por parte del gobierno mexicano para espiar a periodistas, defensores de derechos humanos, activistas anticorrupción e incluso a un adolescente.

Este software malicioso de nombre “Pegasus” fue desarrollado por la empresa israelí NSO Group y funciona mediante un SMS que contiene un enlace que en caso de ser abierto infecta de manera silenciosa el teléfono, dando control absoluto sobre la información contenida en el aparato a la entidad que ejerce el espionaje, facultándole incluso para activar la cámara y micrófono del dispositivo sin que su dueño o dueña se percate de ello.


La historia de Rolling Stone México: agosto


En los meses de agosto.


POR Staff Rolling Stone México  



La historia de Rolling Stone México: agosto

En nuestro 15 aniversario seguimos bailando, algunos chambelanes no nos aguantaron el paso, pero afortunadamente estamos al pie de la pista disfrutando el ritmo de la música. La fiesta continúa y seguramente tendremos chilaquiles y mariachis. A lo largo de cada mes de agosto, reunimos grandes personalidades en diversos artículos. Te dejamos una probada de este camino recorrido.

2003
En una portada oscura con tinta metálica, se asomaba Chris Martin, de Coldplay, su regreso fue esperado por muchos. Además, tuvimos una interesante plática con uno de los directores de culto más reconocidos: David Cronenberg.

“No hay ningún lado negativo en estar en una banda exitosa”
Chris Martin

2004
Avril Lavigne era la competencia de Britney Spears en el mundo del pop. Un gran especial estuvo en esta edición: “Los Inmortales”. Reunimos a varios músicos para que escribieran sobre sus ídolos. Es así que tuvimos colaboraciones de Bono, Marilyn Manson, Dave Grohl y Eddie Vedder, entre otros.

Elvis Presley, entre más caía al suelo, más representaba
un Dios para sus fans. Era rock & roll: la grandeza, la liberación sexual y la controversia”
Bono

2007
La música siempre ha estado con nosotros, pero la TV, cine, política y viajes nos han brindado grandes temas para artículos. En este número hicimos un listado de las 20 bellas razones para no despegarte de la TV, y claro, encabezada por Evangeline Lilly cuando protagonizaba Lost. Además, el periodista Carlos Loret de Mola realizó un reportaje sobre Chichén Itzá, la nueva maravilla del mundo.

“Tengo sobre Chichén Itzá similares privilegios a los que tú puedes tener sobre el jardín de tu casa”
Hans Jurgen Thies Barbachano

2008
Recordamos esta portada como una de las más divertidas ya que en la sesión de fotos hicimos que los integrantes de Babasónicos fueran arrollados por una gran esfera de espejos. Además, Jorge Fernández Menéndez y Ana María Salazar realizaron un interesante reportaje sobre el narcotráfico en México.

“No siento mucho miedo. Hay tanta ansiedad que no tengo miedo. Si hay una cola para la muerte, entro primero”
Adrián Dárgelos

2010
Con una portada polémica de Lady Gaga, publicamos el artículo “El general fuera de control”, que por sus declaraciones y críticas realizadas, Stanley McChrystal, comandante de EE.UU. en Afganistán, tuvo que renunciar ante Barack 
Obama. Este texto fue escrito por el joven Michael Hastings, quien falleció tres años después.

Obama no sabía nada de él, ni quién era. Aquí está el tipo que iba a dirigir su guerra”
–Asesor de McChrystal

2012
El punk fue protagonista de este año. Un artículo con los grandes exponentes de ese género: Sex Pistols, Ramones y The Clash, entre otros. Además, entrevistas exclusivas con Yes, Dash Berlin, Armin Van Buuren, James Murphy (LCD Soundsystem), Patti Smith y DeadMau5.

“Si quisiera, podría poner un archivo .wav y quedarme parado ahí alzando el puño toda la noche”
Joel Zimmerman (DeadMou5)

2013
Muse llegaba a México y platicamos con ellos sobre su espectáculo piramidal. Por otro lado, Julio Patán colaboró en Asuntos Internos sobre la violencia magisterial y Fernando Rivera Calderón hizo una radiografía de los robos en la Ciudad de México.

2016
Jared Leto presumió figura en esta edición para promocionar su actuación como The Joker en la cinta Escuadrón Suicida. A muchos nos dio el ejemplo de que una buena alimentación y ejercicio ayuda bastante para quitarnos las llantitas. También tuvimos entrevistas exclusivas con RHCP, Diplo, Beck, Grimes, Prophets of Rage, Drake, Gwen Stefani, y Stephen King.
“Si The Joker te hiciera esta entrevista, definitivamente
te hubiera castrado”
Jared Leto


Mira el nuevo video de Troker, “One Thousand Million Eyes”


Para esta canción, la banda tapatía colaboró con Renee Mooi.


POR Priscila Núñez  



Mira el nuevo video de Troker, “One Thousand Million Eyes”

Troker estrenó en exclusiva para Rolling Stone el video de “One Thousand Million Eyes“, primera canción en la que la banda tapatía de jazz rock experimenta con la voz.

Para este tema, la agrupación decidió colaborar con la cantante Renee Mooi. Además, se trata del primer adelanto de su próximo álbum de estudio que podría estrenarse a finales de agosto.

“Juramos ser una banda instrumental y lograron clavarnos la espina de la duda con la misma pregunta una y otra vez: ‘¿cómo se escucharía Troker con vocalista?’. Estábamos negados a esto, hasta que una noche compartimos escenario con una mexicana de voz potente y espíritu libre”, comentó Troker sobre su colaboración con Mooi.

El video de “One Thousand Million Eyes” fue dirigido por Calavera Estudio y muestra a la banda interpretando la canción en distintas locaciones con imágenes de Mooi proyectándose al fondo.

De acuerdo con la banda, esta canción celebra su diversidad musical y el encuentro con el otro a través del arte: “Es un recuerdo de que al final, todos somos iguales”.

Mira a continuación el nuevo video de Troker:


Screaming Headless Torsos estrena video


“Running Black Water” es el nuevo sencillo de la banda neoyorquina y cuenta con la colaboración de la reconocida pianista Hiromi.




Screaming Headless Torsos estrena video

Screaming Headless Torsos estrenó en exclusiva para Rolling Stone el video de “Running Black Water”. Este nuevo sencillo fue compuesto por Daniel Sadownick y cuenta con la participación de la prestigiada pianista Hiromi.

El visual muestra la sesión de grabación en la que SHT e Hiromi interpretan la canción. En entrevista con Rolling Stone, David Fiuczysnki, Daniel Sadownick y Freedom Bremner comentaron que “Running Black Water” nació de un sueño en el que el agua se convertía en un líquido oscuro.

“Lo importante es romper la estructura de lo establecido musicalmente hablando. Cuando tocas jazz o cualquier estilo tienes que soltarte y hacer una fiesta de viernes con los instrumentos”, menciona Fiuczysnki. “Siempre hay un lugar en el que puedes desprenderte de lo que a uno le dictan en la escuela de música”, declara Bremmer, vocalista de la banda.

En su estilo existe una conexión entre la música de Jimi Hendrix, James Brown y Bernie Worrell (tecladista de Parliment Funkadelic y Talking Heads): “Nuestra experiencia al tocar con Bernie fue única e increíble, imagina que el tipo solamente movía los dedos y hacía magia. En mi caso, Funkadelic cambió mi vida, era verdadero rock aunque no sea clasificado así su estilo musical y existe una parte de Hendrix en cada uno de nosotros”, aclara el vocalista.

Mira a continuación el nuevo video de Screaming Headless Torsos:


Brian May asegura que la película de Freddie Mercury está cada vez más cerca


Después de 12 años de preproducción, podría comenzar el rodaje de la cinta biográfica del vocalista de Queen.


POR Priscila Núñez  



Brian May asegura que la película de Freddie Mercury está cada vez más cerca

Brian May, guitarrista de Queen, aseguró que la película biográfica de Freddie Mercury se encuentra cada vez más cerca de llegar a la pantalla grande.

“Está sucediendo”, dijo May a Rolling Stone. “Hemos estado en este viaje por 12 años, pero creo que ya estamos muy cerca de hacer un anuncio oficial, lo que significa que Fox ha dado luz verde para producir el proyecto”.

Rami Malek, actor conocido por protagonizar Mr. Robot, se encargaría de interpretar al legendario cantante. Aunque el rodaje no ha comenzado, May expresó su confianza en el talento del ganador del Emmy para interpretar a Mercury en la pantalla grande. “Tiene mucha presencia y está comprometido con el proyecto”, dijo el guitarrista. “Hemos pasado un tiempo con él, ya vive y respira como si fuera Freddie“.

Además, el músico aseguró que el productor Graham King ha reunido un gran equipo y que finalmente tienen un guion “maravilloso”.

May concluyó la entrevista resaltando que, tanto él como Roger Taylor quieren que la cinta sea exitosa: “Solo tenemos una oportunidad para hacerle justicia a Freddie“.


La historia de Rolling Stone México: julio


En los meses de julio.


POR Staff Rolling Stone México  



La historia de Rolling Stone México: julio

En este segundo semestre del año seguimos con muchos festejos. Han sido 15 años llenos de sorpresas editoriales. A través de entrevistas, sesiones fotográficas, eventos y lanzamientos de productos, te hemos compartido el ADN de Rolling Stone. Nuevamente agradecemos el que formes parte de esta gran familia, que hoy en día nos sigas por nuestras redes sociales y que opines sobre lo que hemos hecho. No ha sido fácil, pero nuestro ánimo nunca decae. Y ante todo lo que sucede en nuestra sociedad, sólo nos queda repetir aquellas palabras de Freddie Mercury: “The show must go on”.

2004
En la portada donde Robert Smith [de The Cure] se nos queda mirando fijamente por la entrevista exclusiva que le hicimos, publicamos un artículo a todo color sobre Andy Warhol. El artista Ernesto Lozano realizó una pintura de gran formato para esta nota y el reconocido autor de varios libros, David Dalton, colaboró con nosotros.

“Todo tenía una imagen. Andy puso el mundo al revés”.
David Dalton

2005
En este año se cumplieron 20 de la separación de The Police y para eso, contactamos a Andy Summers y Stewart Copeland para que hablaran. Sting no participó. Por otro lado, platicamos con Robert Plant, Jaguares, Héroes del Silencio, System of a Down, Audioslave, Oasis y George A. Romero, entre otros. Además, abrimos algunos expedientes de la desaparecida Ruta 100 en Asuntos Internos.

“El Sindicato Único de Trabajadores de Ruta 100 entró con su lana [a la campaña de Cuauhtémoc Cárdenas], entre 5 y 10 millones de pesos”.
Leonel Villafuerte [Secretario general del SUTAUR]

2007
¿Qué más podíamos pedir en este mes después de tener entrevistas con Pink Floyd, Radiohead, Linkin Park, Arcade Fire e Iggy Pop? Pues artículos que seguramente Donald Trump nunca leyó: “El cambio climático en México” y “El mundo se sigue calentado…”.

David Gilmour y yo peleábamos como gatos y perros”.
Roger Waters

2008
Esta revista tenía un formato mayor a la que estás leyendo. Y en su portada revelamos quién es Batman. En ese año era Christian Bale y platicamos con él sobre la cinta El caballero de la noche. No sólo nos conformamos en tener en las páginas a Tim Burton, Charlize Theron o Ray Davies, sino que también publicamos las fotos de una gran fiesta Rolling Stone en la que tocó Babasónicos, Fobia, Ximena Sariñana y La Barranca.

“Estuve entrenando mi papel con sólo una playera negra y me di cuenta de que era completamente inútil”.
Christian Bale

2012
Unos jóvenes músicos estuvieron en nuestra portada. La alineación clásica de The Rolling Stones por el festejo número 50 de su formación. También hicimos un tributo a Adam Yauch, de Beastie Boys, por su muerte. Y platicamos con Charlie Sheen en sus cinco sentidos. Sí, aunque no lo creas.

“Sí me meto una droga. Se llama Charlie Sheen y no es asequible, porque si la pruebas una vez, mueres”.
–Charlie Sheen

2013
Liam Gallagher nos platicó en exclusiva todo sobre Beady Eye y Katy Perry sobre la cinta Pitufos 2. Y como sabemos que no todo es música, cine, política y moda, también publicamos un artículo titulado “Protección permanente” sobre vacunas, con la colaboración de Enrique Gánem Corvera mientras que Antonio Navalón se hacía la pregunta “¿Alguien sabe en dónde está el gasto público?”.

“Crecí en un ambiente estricto, ya que mis padres son muy religiosos”.
Katy Perry

2014
¿Quién dijo que los excesos eran malos? Bueno… sí lo son y muchos lo sabemos. Hasta Freddie Mercury vivió una rapsodia trágica. En ese año, iniciaron los patrullajes del ejército y la marina en la Ciudad de México, por lo que hicimos un análisis periodístico. Al leer las notas sobre Foo Fighters y St. Vincent, le subimos el volumen a sus éxitos.

“Mucha gente descalificó ‘Bohemian Rhapsody’, ¿pero con qué puedes compararla?”.
Freddie Mercury

Estos han sido los artistas que han estado en el Número Uno de nuestras listas:
Avril Lavigne (2004)
Simple Plan (2005)
Maroon 5 (2007)
Arctic Monkeys (2011)
Aerosmith (2012)
Beady Eye (2013)
Jack White (2014)
Stars (2015)
Beck (2016)


Rolling Stone México: el medio digital de música más influyente de habla hispana


Style of Sound reveló su lista con los sitios musicales más influyentes a nivel mundial.


POR Staff Rolling Stone México  



Rolling Stone México: el medio digital de música más influyente de habla hispana

El sitio Style Of Sound reveló esta semana su lista con los 100 medios musicales más influyentes a nivel mundial y colocó a Rolling Stone México en la posición número 37, situándonos como la plataforma de cultura musical más destacada de habla hispana. Los primeros 36 lugares los ocupan medios estadounidenses, británicos y un australiano.

Los criterios de selección se enfocaron en el periodo 2016-2017 y se basaron en la selección de contenidos musicales, el impacto del medio en redes sociales y el engagement con los consumidores.

Para poder ser incluido en el Top 100 de Style Of Sound, el contenido de un medio debe ser compartido más de 240 mil veces.

En Rolling Stone México agradecemos la confianza de todos nuestros seguidores y reafirmamos nuestro compromiso por entregar el mejor contenido día con día, con el objetivo de ofrecerles la mejor experiencia en internet. Todos hacemos Rolling Stone México.

Este enlace te dirigirá al conteo de Style Of Sound.

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Gana un kit de ‘Baywatch’


Con motivo del estreno de la cinta, Rolling Stone y Paramount Pictures prepararon kits para la playa.


POR Priscila Núñez  



Foto: Cortesía de Paramount Pictures

Gana un kit de ‘Baywatch’

Baywatch es la nueva película protagonizada por Dwayne “The Rock” Johnson, Zac Efron, Alexandra Daddario y Kelly Rohrbach basada en la serie de televisión de 1989.

Foto: Cortesía de Paramount Pictures

Con motivo de su estreno, Rolling Stone y Paramount Pictures prepararon kits especiales que incluyen una pelota de playa, un salvavidas, un termo y una hielera.

Lo único que tienes que hacer es contestar correctamente las siguientes preguntas:

1. ¿Quién es el director de la cinta?
2. ¿Cómo se llama el personaje que interpreta Zac Efron?
3. ¿Cuántos años cumple el álbum que aparece en la portada de nuestra edición de junio?

Manda tus respuestas al correo [email protected]. Los primeros en contestar serán los ganadores de uno de los kits y serán notificados por correo electrónico.


Toronto: plagada de arte y diseño


La emblemática ciudad canadiense nos muestra sus bondades, algunas sorprendentemente poco conocidas más allá de sus fronteras.


POR Benjamín Salcedo  



Toronto: plagada de arte y diseño

La capital de Ontario y la 4a ciudad más importante de Norteamérica (desbancó de ese puesto a Chicago) se erige también como la capital económica de Canadá. Sin duda su construcción más reconocida es la CN Tower (Canadian National Tower) que con sus 553 metros de altura aloja una de las atracciones turísticas más importantes. Cuenta con un mirador, pero lo más atractivo es sin duda su restaurante giratorio llamado 360, de cocina internacional y uno de los mejores de la ciudad. Tiene una vista espectacular situada al lado del majestuoso lago Ontario y del Rogers Center, casa de su equipo de beisbol, los Blue Jays.