Archivo de la etiqueta: Splatoon

Campus RS marzo 2017


Un espacio para la difusión de ideas universitarias.


POR Staff Rolling Stone México  



campusSWITCH

Campus RS marzo 2017

Un caballo de Troya

Nintendo finalmente anunció el Nintendo Switch, del que se especulaba desde hace meses bajo el nombre de NX

Por Sebastián Valencia Chávez

univPanamericana-1

Todos los rumores eran ciertos: Es una plataforma híbrida, con el poder de una consola casera pero la versatilidad de una portátil, controles desmontables y cartuchos. Pero con esta consola llega un cambio importante para Nintendo. Estamos en 1985 otra vez.

En 1985 se lanzó el Nintendo Entertainment System (NES) en América, conocido como Famicom en Japón. Esta consola fue vendida como un sistema de entretenimiento porque América estaba harto de los videojuegos después de la crisis de 1983 por la saturación del mercado. El NES era un lobo disfrazado de oveja que tomó al mundo por sorpresa, demostró que los videojuegos no estaban muertos y salvó a la industria entera. Hoy, más de 30 años después, Nintendo lo vuelve a hacer, con una consola familiar que no va por las familias.

En el video del Nintendo Switch no vemos a un solo niño o persona mayor, todos son adolescentes. El estilo es totalmente distinto al del anuncio del Wii o Wii U, en el que tonos saturados pintaban a una familia disfrutando del dispositivo. El anuncio de Switch fue sobrio, más elegante y con un objetivo muy claro: Atraer a los millennials. Pero entonces, ¿Nintendo se está olvidando de su nicho de siempre, abandonando al mercado familiar? Para nada.

Nintendo dejó la marca Wii, dirigió su anuncio a una audiencia joven y presentó algunos juegos complejos como Skyrim o NBA 2K, pero es claro que la base seguirá siendo Super Mario, The Legend of Zelda, Splatoon y todas las familiares propiedades intelectuales de la gran N. Lo que sucede es que Nintendo por fin entendió que para llegar a las familias, específicamente a los niños, no tienes que dirigir el producto a ellos. La estrategia es similar a la de PlayStation: Véndele a un mercado mayor, idealiza el concepto del hardcore y pronto llegarán los más pequeños, ansiando parecer mayores por jugar Call of Duty.

El Switch parece ser una fórmula para el éxito: Una campaña publicitaria que pinta para dirigirse al mercado que tanto critica a Nintendo, la del autoproclamado hardcore gamer; exclusivas fuertes; apoyo de compañías third-party y un concepto nunca antes visto que girará cabezas cuando esté en un anaquel. ¿Por qué mercado va Nintendo? Va por todo, pero de una forma distinta a como ya lo logró con el Wii. Va por ti, jugador clavado que quiere tener Skyrim para llevar; va por ti, papá que verá un concepto totalmente nuevo y atractivo; va por ti, niño que anhela crecer y jugar títulos maduros; va por ti, fan de Nintendo que tiene dinero en mano antes de cada anuncio de la compañía. El Nintendo Switch es un caballo de Troya, una consola familiar lista para invadir tu hogar. Y, al igual que el artilugio de la obra de Homero, el Switch es la última esperanza del imperio de ganar la guerra. Ten por seguro que si la propuesta es inteligente y Troya canta victoria, el grande estará de regreso.

____________________________________________________________

En la cárcel, pero con un Óscar

¿Debemos respetar la obra de un artista problemático?

Por Sebastián Valencia Chávez

univPanamericana-1

campus1

En la edición de 2016 de Sundance debutó una película llamada The Birth of a Nation. Recibió el Premio de la Audiencia y del Gran Jurado. “Si esto no es un contendiente para los Óscares, no sé qué es”, comentó Kristopher Taply de Variety una semana después del festival. ¿Entonces por qué no figuró en las nominaciones de este año? Su productor, escritor, director y protagonista, Nate Parker, se vio envuelto en una controversia grande. Resurgió un escándalo de abuso sexual de 1999 y el suicidio de la acusadora en 2012. La cinta fue ignorada por la Academia y ni siquiera se estrenó en México.

¿Por qué es justo eso? Ya sea hablemos de Nate Parker, Mel Gibson u Orson Scott Card; lo que haga un autor no debería influenciar la apreciación de una obra. Esto es más fácil decirlo que hacerlo, muchas veces no los podemos separar. Vemos Manhattan y recordamos las acusasiones hacia Woody Allen, o la misma The Birth of a Nation, en la que el personaje de Nate Parker busca venganza por la violación de su esposa. Sí, puede ser muy difícil, pero deberíamos tratar de ver a una obra de arte como un bebé que no tiene la culpa de las acciones de sus padres.

Patricia Townsend, artista y psicoanalista, realizó un gran artículo llamado “A Life of It’s Own”, en el que entrevista a diversos artistas sobre su proceso creativo. Encontró similitudes muy interesantes entre la creación de una obra de arte y la crianza de un hijo. Tenemos la etapa de “génesis” en la que el artista entra en un periodo de gestación que involucra memorias, impresiones y sentimientos mezclándose inconscientemente antes de ‘hacer click’ y resultar en una idea. Luego sigue el “desarrollo”, en el que el artista crea un ambiente propicio para el crecimiento del proyecto y entra en una relación intensa con este. Y finalmente llega la “separación”, que es la que más nos interesa. Aquí, un tercero entra a la relación: la audiencia. La obra actúa con autonomía en los demás, sin necesidad del autor. La responsabilidad del artista ha terminado, así como cuando el hijo finalmente deja el nido para buscar su propia vida.

Pero al seguir con el paralelismo, encontramos un problema. Un hijo con malos padres puede ser reconocido porque tiene uso de razón, es una persona pensante que toma sus propias decisiones, sin importar las acciones de los que lo criaron; pero cuando hablamos de una obra, sus méritos siempre te remitirán al autor, al menos cuando sea hora de premiarla; porque aunque conectes con The Birth of a Nation, al final el Óscar se lo tendrías que dar a Nate Parker. Y aunque en las regulaciones de los Óscares dice que los miembros deben basar sus decisiones solo en méritos artísticos y técnicos, es difícil imaginar a alguien no virtuoso recibiendo un premio. Pero tal vez tengamos que hacerlo, por respeto a la obra. Tal vez alguien llegará a tener un Óscar esperándolo en libertad condicional. De algo sí estoy seguro: “La Cabalgata de las valquirias” es una obra maestra, sin importar si Wagner era un antisemita adorado por Hitler o no.

____________________________________________________________

Patrick Miller

Entre el surrealismo del high energy.

Andrea Calderón Velázquez

univPanamericana-1

Foto: Andrea Calderón

Foto: Andrea Calderón

La incógnita
“Está muy random, como surrealista” “¿O sea, está cool?” “Cool no sería mi definición, no sé, tienes que ir para poder definirlo, no creo que exista una palabra que pueda describir lo que vives en el Patrick Miller”.
Con esta conversación fue como, por primera vez en mi vida escuché a una amiga cercana hablar sobre el Patrick Miller, un antro que se ha vuelto icónico en la Cuidad de México y presume ser uno de los mejores y más excéntricos lugares para pasar la noche en la capital metropolitana.

Un día después de tener dicha conversación con mi amiga decido googlear el nombre y lo primero que me salta en los resultados es un video de la banda mexicana de indie rock, Hello Seahorse! titulado “La Flotadera.” Le doy play y en él se observa a gente bailando, sudados, al ritmo de luces de colores, atuendos de los años ochenta y una bola plateada de disco colgada del techo. Termina el video y mi curiosidad por el Patrick Miller aumenta. Decido salir a conocer el lugar. Llamó a unas amigas y les platico del lugar, vendiéndoselos como toda una experiencia nueva y emocionante, solo dos de ellas aceptan acompañarme.

El primer encuentro
Nos arreglamos y decidimos no ir muy formales, unos tenis para estar cómodas y bailar si así lo queríamos. Al llegar a la calle Mérida de la colonia Roma, en la zona centro de la Cuidad de México comenzamos a ver mucho movimiento. Justo en medio de la calle hay lo que parece ser un estacionamiento abandonado, lo que después nos enteraríamos que era la entrada del Patrick Miller. Conforme nos acercamos al número 17 de dicha calle podemos ver una fila enorme, que parece no tener fin. “No manchen, ¿ya vieron?”, dice una de mis amigas. “¿Ésta es la fila?, si está así debe estar buenísimo el lugar”. Decidimos preguntar al señor del vallet parking. “Hola, buenas noches, ¿ésta es la fila para el Patrick Miller? “Sí damita, ésta es. Se ve muy larga pero pasan rápido, no se preocupen”. Supongo que el señor dijo esto porque vio en nuestras caras mucha preocupación. Bajamos del coche, le damos $50 al señor y él se encarga de estacionar la camioneta.
Decidimos formarnos, avanzamos por la fila, viendo a todo tipo de personas, desde fresas con camisas marca Polo hasta darks con labios negros y faldas de tul. Avanzamos un poco más y la fila daba la vuelta hasta la Avenida Cuauhtémoc. Volteo a ver a mis amigas, las dos tienen una cara de incertidumbre. La fila está con-formada fácilmente por 50 personas y dobla toda la esquina de la calle. Llegamos al final y nos formamos. Enfrente de nosotros hay un chico con una falda larga, una chamarra de cuero y el pelo verde, una de mis amigas me lo señala sorprendida. Conforme pasa el tiempo vamos viendo como llegaban al lugar todo tipo de personas y se forman atrás de nosotros, en menos de 20 minutos ya habíamos avanzado la mitad de la calle. Nos quedaba muy poco para entrar al lugar.

Llegamos a la entrada del mismo, nos piden nuestra identificación, nos revisan las bolsas y justo enfrente de nosotros están las taquillas. Me preparo para pagar el cover, sacando un billete de $200. Para mi sorpresa el cover es sumamente barato, “Son 30 varos” me dice la señorita de la taquilla. Me sorprendo y le gritó a mis amigas que aún les seguían revisando la bolsa en la entrada. “¡Son $30!”, la señorita se ríe. A cambio de mis $30 me da una ficha azul con un número. Entramos a un túnel con luces fosforescentes azules, verdes, rosas y amarillas, levanto la mirada y veo a mucha gente, puedo escuchar la música y una persona me pide mi ficha. Habíamos entrado.

Bienvenidos
Todo estaba sumamente obscuro, de vez en cuando los flashes de las luces te dejaban ver algo pero en realidad lo único que puedes distinguir son figuras humanas. La música, fuerte y de los años noventas. Éxitos en español coreados por toda la gente. El lugar es enorme, con un segundo piso desde el cual todas las personas observan a los de abajo. El volumen de la música apenas me deja escuchar a una de mis amigas. “¿Vamos por algo de tomar?”, “Sí, pregunta que en dónde”. Mi amiga le toca la espalda a una persona, voltea y resulta ser un señor como de 50 años, que fácilmente podría ser mi papá. Esto me sorprendió, “¿no se supone que este lugar es para jóvenes?”, pienso. Nos señala la fila para comprar cerveza, esta misma tiene fácil 30 personas. Nos formamos y observamos alrededor con el tiempo suficiente para estudiar el lugar y la gente presente. Hay señores adultos, parejas gays, heterosexuales, lesbianas e incluso gente extranjera.

Enfrente de nosotros hay un chico de unos 20 años bailando en la fila, no pierde ni un segundo para enseñar sus mejores pasos. Avanzamos y casi al llegar a la barra un chico decide que es buena idea colarse a la misma. “¿Qué te pasa güey? Estamos formados hace 15 minutos, no te metas”, le dice el que estaba formado atrás de él. El mismo chico le habla al que sirve en la barra. “No le vendas compa, se metió y todos lo vimos”. En menos de un segundo toda la fila comienza a gritar. “¡Fuera, fuera, fuera!” Al chico colado no le quedó más que salirse de la fila sin nada que tomar.

Es como estar bailando en el infierno
Ya con nuestras bebidas decidimos subir al segundo piso, donde permaneceríamos por el resto de la noche. De mi lado izquierdo se observa al DJ, realmente metido en su música, lo observo por unos cinco minutos seguidos para ver si logra voltear a verme pero nunca lo hace. Jamás despega lo ojos de sus discos y cuando lo hace sólo cierra los ojos para sentir la música. Nos asomamos para mirar el primer piso. Hordas de gente, todas sudando, pegadas, bailando sin parar, muchas de ellos besándose, tomados de las manos y cantando todas las canciones con entusiasmo. Escucho a una chica decir: “Hace un calor horrible ,es como estar bailando en el infierno”. Nada podría describir mejor el lugar.
Justo al lado de nosotros hay una pareja de lesbianas besándose, a una de mis amigas le quedan justo a sus espaldas. Empiezan a gritar emocionadas, en el fondo suena “Solo se vive una vez” de la cantante española Mónica Naranjo. Todo el lugar se vuelve loco, bajo la mirada y observo como se empiezan a formar círculos en donde una sola persona en el centro baila al ritmo de la música, siendo aplaudido por el resto del círculo. “Esto es como en las películas”, le digo a mis amigas. Una de ellas se emociona y decide grabarlo todo. Justo abajo de mí se ve a una pareja de unos 40 años bailando al compás de “100% Pure Love” de Crystal Waters. Puedes ver la felicidad en su rostro, solo se miran el uno al otro, sin importarles el exterior. Y así las siguientes tres horas, éxitos en español y mucha gente bai-lando. Dan las 3 am y el ambiente en ligar de decrecer sigue en aumento. Duelos de baile por donde veas. Gente realmente emocionada por el ritmo de la música.

Para las 4am, la hora que en la página de internet oficial del lugar dice cerrar la fiesta parece no terminar. Cuando por fin decidimos irnos del lugar suena el inicio de “Beat It” de Michael Jackson, al minuto todo el segundo piso se mueve. Literalmente. Del movimiento emitido por el suelo de abajo, el segundo piso empieza a tambalearse. Empiezo a observar como se les abre pista en cada círculo a los mejores bailarines, todos recreando los mejores pasos del fallecido “Rey del pop”. Me llama la atención un chico que podía realizar el “moonwalk” de la mejor manera, del otro lado una chica capaz de reproducir el paso clásico del video de “Smooth Criminal” y así sucesivamente, todos involucrados en la música, en sus pasos, en su ritmo, en su sentimientos. Olvidando por un segundo la vida exterior y los problemas que les rodean.
A final de eso se trata la música, de sentirla, de vivirla, de experimentarla. De envolverte tanto en ella que olvides que te están mirando, que olvides como te ves, de donde eres y si eres suficiente. La noche termina y tengo un zumbido en el oído. Salgo con un dolor de piernas brutal, la cabeza me duele un poco, mi blusa bastante sudada y mi alma contenta, muy contenta.

BANNER APP 166


Nintendo presenta su nueva consola: Nintendo Switch


Mira aquí las primeras imágenes y características del nuevo dispositivo desmontable.


POR Staff Rolling Stone México  



Nintendo-Consolas-Videojuegos_del_ano-Dispositivos_moviles-Tecnologia_164496446_19469695_1706x960 (1)

Nintendo presenta su nueva consola: Nintendo Switch

Nintendo ha presentado su nueva generación de consolas. Nintendo Switch es un novedoso dispositivo que pretende romper con todos los convencionalismos del sector, al ser un dispositivo con el que se podrá jugar en todo momento y en todo lugar.

El concepto es bastante simple: Switch contiene dos mandos desmontables llamados Joy-Con, una base para conectarla a una pantalla que unifica en un solo producto lo que normalmente Nintendo cubría con dos consolas, una portátil y una sobremesa.

Nintendo_Switch_2.0.0

Switch funcionará con cartuchos en lugar de discos. Entre los primeros juegos confirmados para la plataforma, aparecen una nueva versión de Super Mario en 3D, Mario Kart, Splatoon y The Elder Scrolls V: Skyrim. A su vez, también fue confirmado el lanzamiento del cartucho compatible de The Legend of Zelda: Breath of the Wild, uno de los juegos más esperados de la compañía.

El dispositivo también está preparado para consumir títulos multijugador cara a cara. Con una pantalla táctil capaz de extraer una resolución de 720 píxeles, la consola ofrecerá tarjetas gráficas y llegará en marzo del próximo año, aunque aún faltan más detalles por revelar.

BANNER 2


‘Splatoon’: ¿El ‘Call of Duty’ para niños?


Más divertido que el gotcha.




Call of Duty

‘Splatoon’: ¿El ‘Call of Duty’ para niños?

Por: Juan José Vélez (Video-Juegos.com)

Nintendo estrenó hace unos días una de sus nuevas franquicias, nada que ver con Mario Bros. ni con Pokémon, sino algo completamente nuevo. Se trata de un juego de disparos, donde no encontraremos balas ni pólvora, sino tinta de colores de los chicos calamares que protagonizan el juego.

¿Calamares de colores? ¡Eso suena como para niños! Pues aunque no lo crean, muchos jugadores adultos, incluso hasta expertos en el tema, están fascinados con el juego, por su excelente jugabilidad y balance, así como una grata experiencia de juego. Irónicamente lo que está sucediendo es que, mientras los niños prefieren jugar Call of Duty, un juego para audiencias maduras, los adultos no paran de jugar Splatoon.

El juego contiene elementos ingeniosos para tomar ventaja del terreno de batalla, como por ejemplo, al ir disparando la tinta y pintar el entorno de tu color, se puede transformar en calamar (ya que originalmente el personaje es medio humano) y entonces sumergirse en esa tinta y avanzar más rápido y de forma oculta, o bien, pintar el suelo y la pared y mediante la tinta, subir esa pared. Sin duda el uso oportuno de estos trucos, dan la ventaja en el campo de batalla.

La realidad es que es un juego para todos, al probarlo nos hemos divertido mucho y es recomendado para jugadores de todas las edades, sobre todo los modos de multijugador.

Te presentamos el tráiler de Splatoon:

BANNER APP 145