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Escucha la grabación de Navidad perdida de Paul McCartney


‘Unforgettable’ es el titulo de este material, el cual ha sido lanzado después de más de 60 años desde su creación.


POR Andrea Calderón  



Escucha la grabación de Navidad perdida de Paul McCartney

Unforgettable, el álbum de Navidad perdido de Paul McCartney, ha sido recuperado y lanzado después de más de 60 años desde de su creación. Era 1965 y Paul McCartney le hizo un regalo de Navidad a sus compañeros de banda, el presente era un disco casero producido para ellos que consta de canciones de prueba y bocetos originales.

Con sólo tres copias hechas, Unforgettable se encuentran entre las colecciones más exclusivas de The Beatles. Si bien estos discos de acetato se agotaron, recientemente y para fortuna de los fanáticos del grupo ha surgido un segmento de 18 minutos de Unforgettable.

“Al escucharlo me di cuenta que tenía un sonido peculiar. John, Ringo y yo lo escuchamos y nos dimos cuenta que Paul estaba aprendiendo algo nuevo. En ese momento, Paul nos hizo comprender que hay muchos sonidos por investigar”, mencionó George Harrison.

El disco no presenta material nuevo ni original de McCartney o The Beatles, pero se pude escuchar a Sir. Paul McCartney interpretando variados temas de artistas como The Rolling Stones, Elvis Presley y Nat King Cole.

Escucha a continuación un fragmento de la grabación de Navidad de Paul McCartney:


La última entrevista


Tres días antes de su muerte, John Lennon platicó con Rolling Stone durante nueve horas.


POR Staff Rolling Stone México  



Foto: Facebook John Lennon

La última entrevista

Por Jonathan Cott

La tarde del 5 de diciembre de 1980, John Lennon charló con Jonathan Cott, colaborador de Rolling Stone, durante más de seis horas en su departamento del Upper West Side y en el estudio Record Plant, en Nueva York. Tres noches más tarde sería asesinado cuando regresaba del estudio de grabación.

La presente entrevista había sido programada para ser la portada del primer ejemplar que apareciera en 1981, pero tras la muerte de Lennon, Cott decidió escribir un obituario para el músico e implementó sólo unos cuantos fragmentos de esta conversación. De hecho, ni siquiera terminó de transcribir la cinta en la que grabó todo. Ahora, para el 30º aniversario de su muerte, presentamos, por primera vez en la historia, el texto.

Lennon compartió muchas cosas con nosotros aquella noche, mientras preparaba su regreso a los escenarios tras cinco años de privacidad, pasados junto a Yoko y su pequeño, Sean.“¡Bienvenido al santuario!”, dijo John Lennon a manera de saludo y burlándose de toda actitud ceremoniosa. Había hecho mi arribo en la hermosa oficina de Yoko Ono, ubicada en el departamento que ambos compartían en el edificio Dakota.

Era el 5 de diciembre de 1980. Tomé asiento en un sofá, a lado de Yoko. Ella comenzó a contarme cómo surgió la idea para Double Fantasy, el nuevo álbum de la pareja: la anterior primavera, John y su hijo Sean se habían marchado a las Bermudas de vacaciones; ahí pasaron tres semanas mientras Yoko se había quedado en casa.

John le telefoneó desde Las Bermudas para comentarle que había llevado a Sean a un jardín botánico y que ahí habían visto una flor llamada Doble fantasía. “Es un tipo de fresia”, explicaría John más tarde, “pero para nosotros significa que si dos gentes guardan una sola imagen al mismo tiempo, ahí hay un secreto”.

“Me encontraba en una discoteca en Las Bermudas”, interrumpe John mientras toma asiento y Yoko se levanta para traer el café. “En el piso superior tocaban música disco, pero abajo escuché “Rock Lobster”, de The B-52’s, por primera vez en mi vida. “¿Conoces esa canción?” Se parece mucho a la música de Yoko, así que me dije, “¡Es hora de sacar mi vieja hacha y despertar a la señora!”. Ella y John hablaron por teléfono todos los días y cantaron las tonadas compuestas a lo largo de la jornada.

“He estado escuchando Double Fantasy sin cesar”, le dije a manera de preámbulo para otra pregunta. John me miró con una sonrisa que detuvo el tiempo –y la entrevista–.“¿Cómo estás?”, me preguntó. “Estas últimas semanas han sido como una gran reunión. Vimos a Ethan Russell, quien filmará unos videos para dos temas nuevos, y Annie Liebovitz estuvo aquí. Ella tomó la fotografía para mi portada debut en Rolling Stone. Me ha dado mucho gusto verlos a todos de nuevo y volver a las andadas –seguimos vivos–. “¿En qué año nos conocimos?”.

“A ustedes dos los conocí el 17 de septiembre de 1968”, le dije, rememorando el primero de muchos encuentros. Tuve suerte, porque en realidad me encontraba en el lugar indicado justo en el momento indicado. John había decidido volverse más “público” a fin de desmitificar la máscara Beatle tras la que solía esconderse. Él y Yoko, a quien había conocido en noviembre de 1966, se preparaban para las protestas por la paz que realizarían en cama en Montreal y Ámsterdam y estaban a punto de lanzar Two Virgins, el primero de sus discos experimentales, con sus “ruidos, sonidos y dulces aires” estilo Shakespeare.

La portada del disco aparecería en las páginas de la edición de primer aniversario de Rolling Stone. John acababa de descubrir a la entonces muy pobre revista de San Francisco y estuvo de acuerdo en ofrecer una de sus primeras entrevistas “para salir del clóset” a esta publicación. Como “editor europeo”, se me pidió que visitara a John y Yoko y que llevara un fotógrafo (Ethan Russell, quien tiempo después tomó las fotografías del álbum fotográfico que debía acompañar a Let it Be). Así que, nervioso y emocionado, conocí a John y Yoko en el piso que ocuparon temporalmente en Londres.

Las primeras impresiones son casi siempre las más acertadas, y John se mostró gracioso, encantador, exuberante, juguetón y directo; recuerdo que solía escribirse recordatorios, tan absorto como cuando un niño pinta el sol. Tenía que marcharse media hora más tarde para llegar a tiempo a una de las sesiones de grabación del White Album, así que decidimos dejar la entrevista para el día siguiente, pero John y Yoko nos invitaron a los Estudios Abbey Road para presenciar la sesión de la que se desprendería “Birthday” y “Glass Onion”.

Cada nuevo encuentro con John ofrecía una nueva perspectiva. Cierta vez, en 1971, me encontré a John y Yoko en Nueva York. Había ido con un amigo a ver el film Carnal Knowledge, y al final vimos a los Lennon en el lobby. Les acompañaban el activista Jerry Rubin y un amigo de éste, y nos invitaron a comer blintzes a un pequeño local de East Village, en donde una beatífica mujer de largos cabellos se acercó a nuestra mesa y sin decir palabra le entregó a John una tarjeta con una sucinta declaración del yogui Meher Baba.

Rubin dibujó una suástica en la parte posterior de dicha tarjeta, se levantó y se dio la vuelta al hombre. Cuando regresó a nuestra mesa, John lo regañó suavemente, diciendo que de esa forma no se podía cambiar la conciencia de nadie. Tan mordaz y escéptico como solía ser, John Lennon jamás perdió su sentido de la compasión.

Casi 10 años más tarde, me encontraba conversando de nuevo con John, y él seguía siendo tan gracioso e ingenioso como la primera vez. “Creo que los lectores quieren saber lo que llevas puesto, John”, dije. “Déjame ayudarte”, respondió, pero inmediatamente después implementó un tono irónico para decir, “Usted puede ver los anteojos que lleva puestos. Son normales, de plástico, con el armazón azul. No se parecen en nada a los famosos lentes de abuela que Lennon dejó de usar en 1973. Lleva pantalones de pana y las mismas botas vaqueras que mandó a hacerse en Nudie’s en 1973, un suéter Calvin Klein y una camiseta rota de Mick Jagger que consiguió en una gira que los Stones realizaron en 1970 o por ahí. Alrededor de su cuello lleva un collar con un pequeño corazón de diamante dividido en tres que compró como regalo para contentarse con Yoko tras una pelea que tuvieron hace muchos años. Ella se lo devolvió tiempo después en una especie de ritual. ¿Te sirve esto?
Sé que debes entregar tu artículo el lunes. ¡Comencemos de una vez!”.

Double Fantasy es tu primera grabación en cinco años, y para citar un verso de tu canción “The Ballad of John and Yoko”, “It’s good to have the both of you back”( “Es muy bueno tenerlos de vuelta”).
Pero la ilusión de que me volví un antisocial es una broma. Hice lo mismo que todos ustedes hacen. Trabajé de nueve a cinco –cambiando pañales y cuidando al bebé–. La gente me preguntaba, “¿Por qué te has refugiado en el subsuelo? ¿De quién te escondes?”. Pero yo no me escondía. Fui a Singapur, a Sudáfrica, a Hong Kong, a Las Bermudas. He estado en todos lados, he visitado cada rincón del maldito universo. E hice cosas muy normales. Fui al cine.

Pero no escribiste muchas canciones durante esos años.
No compuse nada de nada… Para nosotros, tener un bebé fue algo tremendo; la gente olvida que nos costó muchísimo tener uno; Yoko perdió muchos bebés en el pasado y estuvo a punto de morir… Uno de los bebés nació muerto, de hecho. Tuvimos muchos problemas con las drogas, muchos problemas personales y públicos que nosotros mismos provocamos con la ayuda de nuestros amigos. Pero no importa. Nos hemos colocado en situaciones estresantes, pero por fin tuvimos un hijo, luego de 10 años de intentos frustrados y, por Dios, esta vez no estábamos dispuestos a tirar todo por la borda. No hicimos un solo movimiento durante un año y yo tomé clases de yoga viendo a la mujer de pelo grisáceo que aparece en la televisión (risas).

No se puede ganar. La gente te criticó por no escribir ni grabar, pero a veces se olvidan de que tus tres discos anteriores –Some Time in New York City, Walls and Bridges y Rock’n’Roll– no fueron aclamados por la crítica, sobre todo el provocador Some Time…, que incluía temas como “Attica State”, “Sunday Bloody Sunday” y “Woman is the NIgger of the World”.
Así es. Esa grabación molestó al mundo entero. Yoko le llama “nuestro Bertol Brecht”, pero, como es costumbre, yo no sabía a qué se refería hasta que hace cuatro años me llevó a ver The Threepenny Opera, dirigida por Richard Foreman, y así pude contemplar el disco bajo esa luz. Me irritaba lo apresurado de su sonido, pero mi idea consistía en crearlo como si fuera un periódico, con todo y los errores tipográficos, o los datos y fechas que no siempre están bien, además de la típica actitud de “lo tenemos que tener listo para el viernes”.

Pero he sido atacado innumerables veces… desde el principio. “From Me to You” era considerada algo muy inferior a The Beatles, que no se te olvide. Esa fue lo que la reseña del New Musical Express decía. Santo Dios, perdónenme. Tal vez no era una canción tan buena como “Please Please Me”, no lo sé. Pero tildarla de inferior… Nunca olvidaré ese episodio. ¿Y sabías que las reseñas de los discos de Plastic Ono destrozaron lo que las grabaciones contenían? ¡Nos hicieron trizas! “Un lloriqueo simplista y sumamente egoísta”; ése fue el eje de todos los comentarios. Porque esos discos giraban en torno a nuestras personas y no en torno a Ziggy o Tommy… También detestaron “Mind Games”.

Pero no me pasa solamente a mí. Tomemos a Mick como ejemplo. Mick ha lanzado buenos trabajos a lo largo de 20 años, pero nadie está dispuesto a reconocerle sus esfuerzos. ¿Alguna vez dirán, “Míralo, tiene 36 años, pero ha llegado al número uno con una canción muy hermosa, “Emotional Rescue”?”. Este tema me gustó, y mucha gente ha disfrutado con esa canción. Y que Dios se apiade de Bruce Springsteen cuando las autoridades dictaminen que él ya no es una deidad, nunca lo he visto pero me han dicho que es fabuloso.

Por ahora, sus fans están felices. Les ha hablado acerca de sus borracheras y de las chicas que ha perseguido, de los automóviles y todo lo demás, y su audiencia no le exige nada más elevado. Pero cuando llegue su hora y tenga que confrontar su propio éxito o el paso del tiempo, cuando tenga que repetir su fórmula, le darán la espalda y yo sólo puedo esperar que logre sobreponerse a todo ello. Lo único que tiene que hacer es fijarse en mí, o en Mick. Todo esto es como un subeibaja –claro que así ocurre, pero, ¿acaso somos máquinas? ¿Qué quieren de él? ¿Quieren que se mate sobre el escenario? ¿Acaso desean que Yoko y yo nos matemos sobre el escenario? Pero cuando dijeron que “From Me to You” era un tema inferior en el catálogo de The Beatles descubrí que debes seguir adelante y que hay una especie de sistema que te obligue a subir a la rueda que no debe detenerse jamás.

Viendo las ruedas. ¿Qué son esas ruedas?
El universo es una rueda, ¿no te parece? Las ruedas giran y giran. En gran medida me refiero a mis propias ruedas, pero cuando me observo a mí mismo también observo a los demás. Yo me observo a mí mismo a través de mi hijo.Lo que pasa con este chico es que… la cosa es todavía muy complicada. No soy el mejor padre del mundo, pero hago lo mejor que puedo. Me enojo mucho, me deprimo. Subo y bajo, y el niño ha tenido que lidiar con todo esto me alejo y luego me entrego totalmente, una y otra vez. No sé qué tanto le afectará todo esto más adelante, pero al menos he estado ahí físicamente.

Todos somos egoístas, pero me parece que los así llamados “artistas” son los egoístas más grandes: me agota tener que pensar en Yoko o en Sean o en el gato o en cualquier otra persona antes que en mí mismo. Claro que hay un gusto y un premio por hacer todo esto, pero…

Así que debes luchar contra tu naturaleza egoísta.
Sí, así como debo luchar contra las drogas, contra la comida chatarra o contra la pereza que me impide hacer ejercicio. Así de complicado es darla todo a un niño, no es algo que sea natural. Quizá se deba a nuestra propia crianza, pero me cuesta mucho trabajo pensar en los demás, incluso en mi propio hijo. De verdad pensar en él.

Pero piensas en él cuando escribes canciones como “Beautiful Boy”.
Claro, pero eso es sencillo porque es como pintar. Gauguin se quedó atorado en Tahití, pintando un gran cuadro para su hija –si es que la versión cinematográfica que vi cuenta la verdadera historia–. Él está ahí, en Tahití, pintando un cuadro para su hija, pero ella, que no lo ha visto en 20 años, muere en Dinamarca. Él padece una enfermedad venérea y se está volviendo loco en Tahití –muere y su pintura se quema–, así que nadie pudo contemplar su obra maestra. Siempre pienso en cosas parecidas. Así que escribo una canción para mi hijo, pero quizá hubiera valido más la pena pasar esas horas de creación jugando a la pelota con él. Me cuesta mucho trabajo jugar… todo lo demás lo hago bien.

¿No puedes jugar?
No. Lo intento e invento algunas cosas. Puedo dibujar, puedo ver televisión con él. Soy bueno para todo eso, puedo ver cualquier porquería, siempre y cuando no tenga que moverme demasiado, puedo hablar con él, leerle, salir con él por un café, cosas por el estilo.

Eso es muy extraño, porque tanto tus dibujos como muchas de las canciones que has compuesto son realmente divertidas.
Probablemente eso se deba más a Paul que a mí.

¿Qué hay de “Good Morning Good Morning”? Esa es de tu arsenal. Y es grandiosa; gira en torno a un viejo que da vueltas por el pueblo todas las tardes, una vez terminada la jornada laboral. Él no quiere ir a casa y no tiene nada que decir, pero así está bien.
Ah, pero eso sólo fue un ejercicio. Me quedaba una semana y debía escribir algunas canciones para Pepper. “Good Morning…” fue un comercial para Kellog’s; deseaba componer con desesperación.

Lo que descubrí cuando leí Lennon Remembers (la legendaria entrevista en 1970 por Jann Wenner) o la nueva entrevista en Playboy (hecha por David Sheff entre el 8 y el 28 de septiembre de 1980) fue que siempre me estoy quejando de lo difícil que es componer o de lo mucho que sufro mientras compongo –el hecho de que casi todas mis canciones han sido el producto de una tortura espantosa–.

¿Casi todas han sido una tortura?
Por supuesto. Siempre pienso que ahí no hay nada, que es una mierda, que no está saliendo nada, que es basura… y si al final algo sale, me pregunto, “¿De qué demonios estoy hablando?”.

Eso me suena un tanto… constipado.
Es una estupidez. Yo suelo decirme, ‘Dios, estuvo fuerte. Carajo, me sentí muy mal en esa época (risas)… con excepción de esas 10 canciones que los dioses te regalan y que no provienen de ningún lado.

¿Y las canciones para Double Fantasy llegaron más fácilmente?
No. De hecho me tomó cinco años sacarlas. Estuve constipado durante cinco años, y luego me dio diarrea durante tres semanas (risas)… El acto físico de componer me tomó tres semanas. Existe una historia zen que Yoko me contó alguna vez y me parece que ya lo conté en Lennon Remembers o a Playboy Forgets: un rey envió a su mensajero a visitar a un artista para pedirle una pintura, le pagó al artista y el artista dijo, “Muy bien, vuelve más tarde”. Al cabo de un año, el mensajero volvió para decirle, “El rey espera su pintura”, y él artista le dice, “Ah, espera un segundo”. Toma el lienzo, lo pinta enseguida, lo pone frente al mensajero y le dice, “Aquí está”. El mensajero exclama, “¿Pero qué diablos es esto? ¿El rey te pagó 20 mil dólares por esta mierda que has pintado en cinco minutos?”. El pintor le responde, “Así es, pero pasé 10 años pensando cómo hacerla”. Y yo no hubiera podido componer las canciones para Double Fantasy sin esos cinco años.

Justo en ese momento Yoko entra a la habitación para comentar que una persona que dice ser George Harrison acaba de llamar diciendo que desea visitar a la pareja. “Obviamente no se trata de George”, murmura John. “Quizá tomó ácido”, dice Yoko. “Le dije que quería hacerle unas cuantas preguntas. Pero el tipo me respondió, ‘No, no tengo ganas, Yoko’. Colgué y marqué el número de George y descubrí que, en efecto, George estaba durmiendo”. Comencé a reír. John dijo, “Nosotros también reímos, por Dios. Si no pudiéramos reír nos volveríamos locos, ¿no es cierto?”.

Es muy interesante constatar que ningún otro músico de rock ha grabado discos con su esposa o con cualquier otra persona ofreciéndole además la mitad del espacio.
Es la primera vez que hacemos algo así. Claro que en el pasado grabamos discos juntos, como Live Peace in Toronto 1969, en el que Yoko ocupaba un lado y yo el otro. Pero Double Fantasy es un diálogo, y es que, de alguna manera, hemos resucitado como John y Yoko –no como John el ex– Beatle y Yoko y su Plastic Ono Band. Ahora somos sólo nosotros dos, y nuestra postura es que si el disco no vende, eso significa que los demás no quieren saber nada acerca de John y Yoko. O quizá sólo querían a Yoko, o algo por el estilo. Pero si no nos querían a los dos, nosotros no estábamos interesados. A lo largo de mi carrera he elegido a sólo dos colaboradores longevos y me refiero a Paul McCartney y Yoko Ono. Yo invité a Paul al grupo original, The Quarrymen, él invitó a George y éste a Ringo. Y la segunda persona que me interesó como artista y como una persona con la que yo podría trabajar fue Yoko Ono. No soy malo escogiendo.

Tus dibujos denotan un estilo único y juguetón; pensemos en tu libro In His Own Write o en la portada y en la funda interior del álbum Walls and Bridges o en tus muy peculiares caricaturas “lennonianas”.
Los dibujos de Walls and Bridges los hice cuando tenía 11 años. Pero en la escuela de arte quisieron quitarme todo eso. Trataron de impedir que yo dibujara tal y como lo hago naturalmente, pero yo no lo permití. Pero jamás hice nada más allá de las caricaturas. Alguna vez, alguien dijo que los caricaturistas son gente con un don creativo que tiene miedo de fracasar como pintor, así que todo lo vuelven gracioso. Yo creo que mis caricaturas son como las pinturas japonesas; si no puedes representar nada con una sola línea, mejor tira tus dibujos. Yoko me hizo ver esto cuando nos conocimos, y cuando vio mis dibujos me dijo, “Así los hacen en Japón, no tienes que cambiar nada… ¡Sigue así!”.

Yoko y yo tenemos historiales muy distintos, pero, a grandes rasgos, ambos necesitamos comunicarnos. No me interesan los grupos pequeños elitistas. Quiero comunicar todo lo que tengo que decir o producir sin parar, y el rock & roll es el mejor vehículo, hasta nuevo aviso. Es como mirar el paso de una jirafa por una ventana. La gente sólo ve unos cuantos fragmentos, pero yo quiero verla toda, no sólo en lo concerniente a mi vida, sino también en el plano cósmico, quiero verlo todo. Y de eso se trata, ¿no es cierto? Así que, independientemente de si estoy trabajando con Paul o con Yoko, todo apunta a lo mismo; sea lo que sea: la auto-expresión, la comunicación o la posibilidad de ser como un árbol: florecer y decaer, florecer y decaer.

En Double Fantasy noté que en el tema “Yes I’m Your Angel” Yoko canta, “I’m in your pocket/You’re in my locket/And we’re so lucky in every way (“Estoy en tu bolsillo/tú en mi relicario/Y tenemos tanta suerte”). Y luego entra tu hermosísima “Woman”, que suena un poco como un poema de trovadores escrito para una dama del Medievo.
“Woman” surgió porque, cierta tarde soleada en Las Bermudas, de pronto me di cuenta de lo que las mujeres hacen por nosotros. No sólo lo que mi Yoko hace por mí, a pesar de que sí estaba pensando en términos personales… pero todas las verdades son universales. Descubrí que estoy acostumbrado a creer que muchas cosas ya están dadas. Las mujeres son en verdad la otra mitad del cielo, tal y como murmuro al principio de la canción. Si no hay un “nosotros” no hay nada. Ese tema me recuerda una canción de The Beatles, aunque no intenté hacerla sonar de la misma manera. La compuse tal y como compuse “Girl” hace muchísimos años; me tomó por sorpresa, como una inundación y así salió. “Woman” es la versión para adultos de “Girl”.

Sé que a Yoko le interesa mucho el arte del antiguo Egipto, sobre todo las antigüedades, y que ambos poseen una pequeña colección en su casa. A propósito de la “otra mitad del cielo”, me parece interesante que en la antigua mitología egipcia, el Cielo estaba personificado por una diosa –que nada tenía que ver con la Madre Tierra– mientras que la Tierra era el dominio de un Dios.
Pero si yo suelo llamar “Madre” a Yoko, tal y como nuestro presidente electo (Ronald Reagan) llama “Mami” a su esposa. Y para todos los que no tienen hijos y para los que piensan que estos apodos son muy peculiares, todo se debe a que, en términos generales, cuando hay un niño en casa, uno tiende a referirse a su pareja de esa manera, y viceversa. Yoko me llama “Papi” –puede haber algo freudiano en todo esto, pero también tiene que ver con que Sean me llama “Papi”–. De vez en cuando yo la llamo “Madre” a Yoko, porque antes la solía llamar “Madre Superiora” –si revisas tus malditos discos del cuartero Liverpool encontrarás lo siguiente, “Happiness is a Warm Gun”. Ella es la Madre Superiora, ella es la Madre Tierra, ella es la madre de mi hijo, mi propia madre, mi hija… la relación atraviesa muchos niveles, y así pasa con casi todas las relaciones. Pero no me parece que posea un núcleo de extrañeza.

La gente se pasa la vida juzgándote, criticándote, o centrando toda su atención en el pequeño mensaje de alguno de tus discos o en lo que has dicho en una sola canción, pero para mí, esto es la obra de toda mi vida. Desde los dibujos que hice cuando niño, mi poesía infantil, hasta el día de mi muerte; todo es parte de una gran producción. Y no tengo que anunciar que este disco es parte de un trabajo mucho más amplio: si no te parece obvio, entonces olvídalo. Sin embargo, se me ocurrió colocar una pequeña clave al inicio del nuevo álbum –las campanas en “(Just Like)Starting Over”–. Se trata de una campana para los deseos, propiedad de Yoko. Se parece a lo que ocurre cuando “Mother” comienza. Ese tema, incluido en Plastic Ono, ostentaba lentas campanadas mortuorias. Todo este tiempo ha sido necesario para pasar de las lentas campanadas mortuorias de una iglesia a la dulce campana de los deseos. He ahí una conexión. En mi opinión, todo mi trabajo constituye una sola pieza.

En “Woman” también cantas: Woman, I will try to express/My inner feelings and thankfulness/For showing me the meaning of success” ( “Mujer, trataré de expresar/Mis sentimientos más profundos y mi gratitud/Por haberme mostrado lo que el éxito significa”).
No quiero decir que el éxito que te convierte en un artista o en una estrella famosa no sirva para gran cosa, aunque tampoco quiero dar a entender que es lo más maravilloso del mundo. Nadie captó la ironía en “Working Class Hero”; esa canción no tenía nada que ver con el socialismo, sino que el mensaje era algo así como, “Si quieres pasar por todo eso, llegarás a donde estoy y esto es lo que serás”. Porque he tenido éxito en el arte y he sido feliz e infeliz, y he sido un perfecto desconocido en Liverpool o Hamburgo y eso me ha hecho sentir feliz o infeliz. Pero Yoko me enseñó el sentido del éxito verdadero; el éxito de mi personalidad, de mi relación con ella o con mi hijo, de mi relación con el mundo… y el éxito que consiste en ser feliz cuando uno se levanta de la cama. No tiene nada que ver con picar piedra o con no tener que picar piedra.

¿Qué se supone que debo ser? ¿Un mártir que ha renunciado a su fortuna? Un imbécil escribió algo acerca de mí hace poco, un artículo que apareció en la portada de la revista Esquire (Se refiere al virulento artículo de Laurence Shames, titulado “John Lennon, Where Are You?”, que apareciera en la edición de noviembre de 1980 de dicha revista. En el texto Shames dice que, “Yo buscaba al Lennon bocón, el que podía ofender a todo mundo sin la necesidad de un plan. Mi Lennon era un payaso amargado, un hombre que incurría en equívocos extravagantes y con una increíble capacidad de recuperación, un bebé grandote, un patético buscador de la verdad cuyo paranoico, bobo y concienzudo rostro equivalía al emblema y a la conciencia de su época… El Lennon que encontré se había convertido en un empresario de 40 años de edad que no hace sino ver la televisión, que tiene 150 millones de dólares en el banco, con un hijo al que adora y una esposa que intercepta sus llamadas telefónicas… ¿Es cierto todo esto, John? ¿Te has dado por vencido?”) Este tipo pasó 20 meses mirando los hechos y los pecados cometidos, mirando las vacas, mientras yo me ocupaba grabando un disco. ¿De qué carajos está hablando? ¿Qué tendría que haber comprado –¿putas? ¿esclavos–? (risas). Gracias a sus mentes de cloaca venden revistas, venden los productos caros que la gente no debería comprar, que la gente no necesita pero que tiene que reemplazar cada tres meses… pero a mí me acusan, ¿de qué? Ese tipo es justo la clase de persona que solía amarte –tú sabes a qué me refiero– pero que ahora te odia –un amante rechazado–. Ni siquiera conozco al pendejo, pero ha pasado todo este tiempo buscando una imagen que él mismo fabricó. Al final se molestó mucho porque no la pudo hallar.

Estos críticos han fabricado numerosas ilusiones en torno a los artistas –es como una forma de idolatría–. Como los chicos de Liverpool que sólo nos siguieron porque tocábamos ahí –muchos de ellos nos olvidaron cuando nos volvimos famosos en Manchester, ¿no es cierto?–. Pensaron que nos habíamos vendido. Luego los ingleses se molestaron porque fuimos exitosos en otro país… ¿qué carajos? Sólo les gustan aquellos que comienzan a escalar, pero cuando uno alcanza la cima lo único que se les ocurre es cagarse encima. Yo no puedo emprender el ascenso de nuevo. La gente sólo desea héroes muertos, quieren a Sid Vicious, a James Dean. A mí no me interesa ser un pinche héroe muerto… Olvidémonos de ellos, olvidémonos.

¿Sabes lo que Eugene O’Neill dijo acerca de los críticos? “Amo cada hueso de su cabeza”. La única manera de lidiar con ellos es pasar por encima de sus cabezas y dirigirse directamente al público. Eso fue justamente lo que logramos con las protestas en la cama y con los discos Two Virgins y Plastic Ono. Y ahora hemos vuelto a hacer lo mismo. Nosotros escuchamos lo que dicen los demás. Un chico que vive en Yorkshire nos escribió una carta apasionada, nos dijo que él era oriental e inglés y que por eso se identificaba con John y Yoko. El chico raro de la clase. Muchos chicos así se identifican con nosotros; como una pareja biracial que apoya el amor, la paz, el feminismo y las cosas positivas que el mundo ofrece. Pero la prensa sólo puede ver el cuello de la jirafa cuando ésta pasa por su ventana; así es el juego. No hay manera de que puedan estar realmente al tanto.

Todo ese ridículo resentimiento proviene sobre todo de los críticos de rock de los años sesentas que finalmente han llegado a la etapa en la que el estómago crece a causa de la cerveza y en realidad no poseen las agallas de alguien como John Landau (crítico, productor musical y manager de Bruce Springsteen), quien ha salido al mundo a jugarse el pellejo. Admiro a Lester Bangs, quien además de ser crítico es músico, y estoy seguro de que él se ha cagado en mí, de que Landau se ha cagado en mí, de que ambos me han alabado y detestado. Y tal y como señalé en Lennon Remembers, y tal y como dije soy un creador, no un voyeur… Y no tengo nada que ocultar. ¿Recuerdas esa canción?

“Everybody’s Got Something to Hide Except Me and My Monkey”, una de mis favoritas: “Your inside is out, and your outside is in/Your outside is in, and your inside is out.” (“Tus adentros han salido/tu exterior está adentro…”).
Exacto, pero, ¿qué fue lo que los críticos dijeron?. “Eso es simplista, no evoca ninguna imagen”. Tal vez tendría que haber dicho, “Tu interior es como el jugo de una ballena que gotea desde la baba fermentada de las enfermedades venéreas de la juventud que visita Times Square mientras yo inyecto mi rostro de payaso con heroína y salgo al escenario con pantalones cortos de cuero rojo”. Creo que algo así les gustaría, ¿no es cierto?

Es muy bueno, suena como la poesía de Allen Ginsberg.
Claro, todos podemos imitar a Ginsberg –y eso que a mí me gusta Ginsberg–. Pero intenta rasurarlo todo para quedarte con la grasa esencial; eso es lo que a mí me interesa cuando compongo… salvo ocasionalmente, cuando me da por hacer cosas como “Walrus”. No me interesa describir un puto árbol. Me interesa treparlo o ver qué hay debajo.

Toda tu obra está recorrida por una noción muy fuerte: la idea de inspirar a otros para que se encuentren a sí mismos o para que se reúnan a fin de cambiar las cosas. Pienso en canciones como “Give Peace a Chance”, “Power to the People” y “Happy Xmas (War is Over)”.
Ese eje conductor sigue ahí. Si miras el vinil que rodea el logo del nuevo disco (se refiera al sencillo de doce pulgadas para “(Just Like) Starting Over”) podrás notar que hay algo escrito: “Un solo mundo, una sola clase de personas”. Así que seguimos en eso. “Dale una oportunidad a la paz”, y no “Dispara contra la gente para alcanzar la paz”. “Todo lo que necesitas es amor”: qué difícil, pero creo en ello con todo mi ser.

No fuimos los primeros a los que se les ocurrió decir, “Imagina que los países no existen” o “Dale una oportunidad a la paz”, pero nos han pasado la estafeta, la antorcha olímpica, que va de mano en mano, que va de uno a otro, de un país a otro, que la generación venidera debe aceptar… ése es nuestro trabajo. No se trata de vivir ajustándonos a la idea que otros tienen acerca de cómo debemos vivir; ricos, pobres, felices, infelices, sonrientes, con la ropa adecuada, con la ropa más inadecuada.

No hablo de divinidad. Nunca he dicho que mi alma sea pura. No tengo respuestas definitivas para las preguntas existenciales. Sólo hago canciones y trato de responder honestamente a ciertas cuestiones –ni más ni menos–. Jamás podré satisfacer las expectativas ilusorias de los demás. No puedo ser un punk de Hamburgo o Liverpool porque ya estoy más viejo. Veo el mundo a través de ojos diferentes. Pero aún creo en la paz, en el amor y en la comprensión, como dijo Elvis Costello. ¿Qué tienen de gracioso la paz, el amor y la comprensión? Está de moda ser un buscavidas dispuesto a cortarle la cabeza al vecino con una cruz, pero a nosotros no nos gusta seguir las modas.

Es como lo que dices en la canción “The Word…”
Sí, la palabra era “amor”.
“Why in the world are we here/Surely not to live in pain and fear” (“¿Para qué estamos aquí?/Seguramente no es para vivir con dolor y miedo”) – esa letra pertenece a la canción “Instant Karma”. Y es una especie de resumen del trabajo que has realizado junto a Yoko… como cuando ella canta lo siguiente en el nuevo tema, “Beautiful Boys”: Please never be afraid to cry. . . Don’t ever be afraid to f ly . . . Don’t be afraid to be afraid”. (“Por favor, nunca temas llorar… Nunca temas volar… Nunca tenas temer”). Qué hermoso.
Sí, es muy hermoso. Con frecuencia siento miedo, pero no me da miedo sentir miedo, a pesar de que siempre da miedo. Pero duele más cuando intentas eludir tu propia naturaleza. La gente pasa mucho tiempo imitando a otros y yo siempre he pensado que esto conduce a terribles padecimientos. Quizá hasta te dé cáncer. ¿Te has fijado que muchos tipos duros mueren de cáncer? Wayne, McQueen. Me parece que tiene que ver con –no lo sé, no soy experto– con la noción de estar atrapado durante un buen rato en una imagen o ilusión de sí mismos, obturando otras partes de sus personalidades, ya sea el lado femenino o el costado temeroso.

Me doy cuenta de ello porque yo mismo provengo de la escuela de los machos que fingen. Nunca fui un chico de la calle ni un tipo duro. Me vestía como Teddy Boy y me identificaba con Marlon Brando y Elvis Presley, pero nunca peleé en las calles ni formé parte de una pandilla. Yo no era más que un chico suburbano que imitaba a los rockeros. Pero era muy importante aparentar rudeza. Pasé toda mi niñez con el cuello metido entre los hombros y sin mis lentes porque con ellos parecía mariquita; caminaba siempre con mucho miedo, pero ponía cara de malvado. Me metía en problemas por mi aspecto. Yo quería ser un James Dean mucho más rudo. Tuve que pasar por demasiadas cosas y finalmente dejé de hacerlo, aunque de vez en cuando sigo cayendo en estas trampas, sobre todo cuando me siento inseguro y nervioso. Aún adopto la actitud de un chico de la calle, pero tengo que pasarme la vida recordando que en realidad no soy así.

Esto es justamente lo que Yoko me ha enseñado. No hubiera podido lograrlo solo – una mujer tenía que enseñarme–. Así es. Yoko no se ha cansado de decirme, “Está bien, está bien”. En todas mis fotos puedo ver que me debatía entre Marlon Brando y el poeta sensible –Mi Oscar Wilde interno, el lado femenino y aterciopelado–. Siempre entre esas dos imágenes, optando sobre todo por el lado machista, porque si te atrevías a mostrar tu aspecto femenino, pronto estarías muerto.

Hay otro aspecto en tu obra, tiene que ver con ese constante cuestionamiento de lo que es real y de lo que es ilusorio, como en “Look at Me” o en la nueva “Watching the Wheels” y, por supuesto, en “Strawberry Fields Forever”, en la que dices que “Nada es real”.
En cierto sentido, nada es real cuando te pones a desmenuzar esa palabra. Los hindúes y los budistas dicen que todo es ilusión. Es Rashomon. Todos podemos ver algo, pero toda nuestra vida se basa en una ilusión aceptada socialmente. Y lo más difícil es verte a ti mismo.

Yo pensaba que el mundo se ensañaba conmigo, que el mundo me debía algo, y que los conservadores o los socialistas o los fascistas o los comunistas o los cristianos o los judíos me estaban dañando. Cuando eres un adolescente no puedes evitar pensar así. Pero ahora tengo 40 años y ya no pienso de ese modo porque he caído en la cuenta de que esa mentalidad no funciona. Todo sigue su curso, pero ahí estás tú, masturbándote, gritando por lo que tu mami o tu papi te hicieron… pero creo que es necesario atravesar esa etapa. Me refiero a la gente que se molesta en pasar por algo así; la mayoría son unos imbéciles que sólo aceptan lo que hay y se sumergen en ello, ¿no es cierto? Pero para los pocos que sí nos atrevimos a cuestionar ciertas cosas… bueno, he descubierto que para mí –y quizás no para el resto del mundo– la cosa es aceptar la responsabilidad, y todos ellos también son responsables de sí mismos. Yo soy parte de ellos. No hay separación: todos somos uno, así que desde esa óptica miro las cosas y me digo, “Debo lidiar conmigo una vez más, de la misma forma. ¿Qué es real? ¿Qué clase de ilusión estoy viviendo, o no estoy viviendo?”. Detesto tener que abordar esto todos los días. Son las capas de la cebolla.

Yoko aparece y menciona que tienen que marcharse a los estudios Record Plant –ahora desaparecidos– Pasarán la noche trabajando en los estudios… y, ¿me molestaría acompañarlos? Abandonamos el edificio Dakota a las 10 de la noche y abordamos un carro que espera afuera. Arribamos media hora después, nos adentramos en el estudio principal. John y un servidor proseguimos nuestra conversación. Hasta las cuatro de la mañana. Para entonces, Yoko duerme en el sofá del estudio.

¿Acaso Yoko quiere lanzar un álbum de música disco?
Aún no puedo definir lo que estamos haciendo, porque con Yoko nunca se sabe hasta que termina. Pero es cierto que estamos aquí porque nos hemos propuesto lanzar unas cuantas canciones que podrían ser programadas en los antros disco o en los clubs de rock.

¿Y qué hay acerca de tus nuevas canciones?
No, no han sido pensadas para ese ambiente. Yo no hago esa clase de cosas (risas). Vamos, ¿de qué forma hubiera podido volver a las andanzas? He regresado retomando lo único que conozco a fondo: la actitud menos pretenciosa posible… esta vez sin experimentación, porque me dio gusto poder hacer las cosas tal y como solía hacerlas en el pasado. Mi canción, “(Just Like) Starting Over”… bueno, a ese tema me gusta llamarle “La Elvis-Orbison” (canta: “Only the lonely/Know why I cry/Only the lonely”). (“Sólo los solitarios/saben por qué lloro/Sólo los solitarios”).

La grabación contiene un efecto muy peculiar.
El eco de la cinta es una idea original de la década de los años cincuenta. Muchos de los discos que he grabado ostentan este mismo eco… incluso “Rock ‘N’ Roll Music”. Me encanta. Y mi voz sigue siendo la misma. He vuelto a mis raíces. Como cuando Dylan hizo lo suyo con Nashville Skyline. Pero yo no tengo ningún Nashville, soy de Liverpool, así que he retomado los discos que me influenciaron, Elvis y Roy Orbison, Gene Vincent y Jerry Lee Lewis. De vez en cuando me gusta viajar y hacer cosas como “Revolution 9”, pero mi costado vanguardista ha sido engullido por Yoko.

El primer concierto que hicimos juntos fue en la Universidad de Cambridge, en 1969, porque la habían invitado a hacer algo con unos músicos de jazz. Esa fue la primera vez que aparecí sin mis camaradas. Subí al escenario e hice un poco de ruido atonal con mi guitarra y la gente se enojó mucho cuando me reconoció: “¿Qué hace este tipo aquí?” Todos dicen, “Quédate en tu círculo”. Y cuando ella trató de hacer rock, le dijeron, “¿Qué demonios haces aquí?”. Y cuando fui con ella intentando ser sólo un instrumento y no el proyecto en sí –ser su grupo, como Ike Turner con Tina, sólo que con una Tina diferente, una Tina avant-garde– bueno, incluso algunos de los jazzistas se mostraron hostiles.

Todo mundo guarda imágenes y, según ellos, tú deberías estar a la altura de dichas imágenes. Pero eso equivale a cumplir con las expectativas de tus padres o de la sociedad o de los así llamados críticos que no son más que tipos encerrados en su habitación, que pasan las horas frente a su máquina de escribir, fumando y bebiendo su cerveza y teniendo sueños o pesadillas, como todos nosotros, pero que de alguna manera consiguen hacernos creer que viven en una realidad paralela. No hay problema, pero hay que reconocer que algunas personas sí logran salir del círculo.

(Los ingenieros de sonido programan una versión de “Walking on Thin Ice”, el tema de Yoko.)
Escucha, Jonathan. Creemos que esta canción es tan buena que Yoko podría lanzar su propio sencillo, con algo mío en el lado B. Han pasado tantos años que ahora me gustaría estar en el lado B de un disco exitoso. Y sólo tocando guitarra –en este tema mi guitarra está grabada al revés–. Me daría gusto y no me quejaría. Yoko se lo merece, porque el esfuerzo ha sido enorme. No me enfrascaría en una pelea por algo así.

Hablando de peleas –y esto te hará reír– Andy Warhol propuso alguna vez que Yoko y yo peleáramos en el Madison Square Garden y ¡él lo filmaría!
¿Estas bromeando? ¿Quería que ustedes dos lucharan? ¡Como en un torneo de Sumo!
En cualquier tipo de lucha. Sólo para mostrar a la famosa gente del amor y la paz luchando gustosamente sobre un escenario. ¡Hubiera sido fenomenal!
¿Qué planes tienen ahora tú y Yoko? ¿Tal vez no pelear, pero quizá una gira juntos?

No lo sé, quizá lo hagamos. Podría ser divertido. ¿Nos imaginas a los dos, con estas nuevas canciones? Y podríamos tocar algo del viejo material de Yoko, “Don’t Worry, Kyoko”, “Open Your Box”, “Why”, que viene incluida en el Plastic Ono –sólo su voz, mi guitarra, un bajo y una batería–. Y ahora escucho esos mismos acordes en algunos de los grupos actuales. Puede que lo hagamos. Pero no usaremos bombas de humo, ni maquillaje, ni un impresionante juego de luces. Tendría que ser un show confortable. Y podríamos divertirnos mucho. Somos rockeros renacidos y estamos comenzando de nuevo.

Podrían tener su propio programa de televisión en la barra noctura como Captain & Tenille.
Claro que es posible. Puede que John y Yoko hagan algo así algo algún día. Hablamos mucho acerca de todo eso. Podría ser divertido. Pero aún nos queda tiempo, ¿no es cierto? Mucho tiempo. Ahora nos encontramos en los estudios Record Plant, charlando con Jonathan Cott una vez más, para la revista Rolling Stone… y será muy divertido aparecer en la portada de la revista, ¿no te parece? ¿Comenzar 1981 tal y como empezamos 1968?

“Look out kid/It’s somethin’ you did/God knows when/But you’re doin’ it again”. (“Cuidado, chico/Algo has hecho/Dios sabe cuándo lo hiciste/Pero lo estás haciendo de nuevo”).
Claro. ¿Quién desaparecerá primero? ¿Lennon o Rolling Stone? ¿Quién durará más tiempo? ¿Life, Time, Newsweek, Rolling Stone, Look, Playboy? Seamos honestos, las revistas van y vienen, los ejecutivos de las disqueras van y vienen, las disqueras van y vienen, al igual que los productores cinematográficos. Los artistas van y vienen. ¡Qué vida!

¿Sabes algo? El último álbum que grabé antes de Double Fantasy fue Rock ‘N’ Roll. En la portada aparezco en Hamburgo con una chamarra de cuero. Hacia el final de la grabación, Phil Spector me puso a cantar un tema llamado “Just Because”, que no me sabía muy bien –las demás canciones las había tocado en mi adolescencia, las conocía al derecho y al revés– pero yo no podía hallar el sentimiento. Al final –me encontraba mezclando el disco en una sala contigua al estudio – comencé a conversar, “Y ahora les decimos adiós desde los estudios Record Plant”, y una pequeña voz en lo más profundo de mi mente dijo, “¿Te estás despidiendo en serio?” No se me había ocurrido. Yoko y yo seguíamos separados y el bebé aún no nacía, pero esta voz insistía, “¿Te estás despidiendo de todo este juego?”

Fue como un relámpago –como una premonición–. Sólo unos años más tarde volví a pensar en ello, cuando me di cuenta de que en realidad había dejado de grabar. Vi la foto original que aparece en la portada –mi figura recargada contra una pared en Hamburgo, con una chaqueta de cuero, en 1962– y pensé, “¿Se acabó? ¿Debo comenzar por donde empecé, con ‘Be-Bop-A-Lula?’”. El día que conocí a Paul yo estaba cantando esa canción en vivo por primera vez en mi vida. Hay una foto que viene en todos los libros sobre The Beatles –yo salgo con una camisa a cuadros, tocando una guitarra acústica– y estoy cantando “Be-Bop-A-Lula”, tal y como hice en ese álbum.

Fue una cosa minúscula, inconsciente. Sólo más tarde, cuando comencé a pensar en todo ello… ya sabes, como cuando sueñas –una especie de premonición–, pero en este caso yo estaba despierto. No tenía nada en mente, ninguna intención, pero pensé, “Esto, ¿qué es? ¿Qué significa esta fotografía de mi época en Hamburgo, este ‘Be-Bop-A-Lula’, este adiós desde los estudios de grabación?”. Y sí me estaba despidiendo, ya que la canción ocupa el último lugar en el álbum –y me dio un gusto inmenso poder concluir ese trabajo–.

Es como cuando un astrólogo inglés me dijo una vez que yo no viviría en Inglaterra. No me acordé de eso sino hasta que me vi inmerso en toda esa lucha con las autoridades migratorias de Estados Unidos. De pronto pensé, “¿Qué demonios hago aquí? ¿Por qué tengo que pasar por esto?”. Yo no planeé vivir aquí, pero ocurrió. No empacamos nada de nada –dejamos todo lo que teníamos en nuestra casa en Inglaterra–, sólo queríamos pasar una corta temporada en este país… pero jamás volvimos.

Yo estaba en la corte y la gente decía que yo no era lo suficientemente bueno como para poder vivir aquí, o que yo era un comunista, o cualquier otra tontería por el estilo. Y yo me decía, “¿Por qué estoy haciendo esto?”. Pero entonces recordé lo que el astrólogo de Londres me dijo, “Algún día vivirás en el extranjero”. Y no fue por los impuestos. La versión oficial dice que salí de Inglaterra a causa de los impuestos, pero eso no es verdad. No obtuve ningún beneficio, hice mal las cosas y perdí mucho dinero cuando me marché. No tenía por qué abandonar Inglaterra. No soy uno de esos ingleses que buscan el sol y que huyen al sur de Francia o que se van a Malta, España o Portugal. George siempre nos decía, “Vámonos y vivamos en algún sitio soleado”.

Here Comes the Sun
Exacto, él siempre busca el sol porque sigue viviendo en Inglaterra… Pero de pronto me di cuenta: “¡Santo cielo! ¡Ese tipo predijo que yo abandonaría Inglaterra! A pesar de que cuando me lo dijo yo sólo pude pensar, “¡Me estás tomando el pelo!”.

Algunas veces uno se pone a pensar, de veras a pensar. Sé muy bien que cada quien fabrica su realidad y que gozamos de libre albedrío, pero quizá hay algo de predestinación en todo esto. ¿Existe siempre una bifurcación en el camino, y acaso los dos senderos que se te presentan tienen que ver por igual con el destino? Puede haber cientos de senderos, podemos tomar uno u otro –existe una elección– pero en ocasiones todo es tan raro. Y con esto podemos terminar a gusto nuestra entrevista. Nos vemos. Hasta la próxima.

El colaborador Jonathan Cott hizo la primera entrevista con John Lennon para Rolling Stone en 1968.


50 Años de Cultura Pop


Levi’s® y Rolling Stone® México presentan la exposición 50 Años de Cultura Pop, un recorrido por las figuras y sucesos más importantes del último medio siglo.


POR Staff Rolling Stone México  



50 Años de Cultura Pop

Levi’s® y Rolling Stone® México presentan la exposición 50 Años de Cultura Pop para celebrar:

• 50 años de la Trucker Jacket Type III de Levi’s®
• 50 años de la revista Rolling Stone®
• 15 años de la revista Rolling Stone® México

El mundo ha cambiado radicalmente en el último medio siglo. Todo lo que hoy es común, en esos años era imposible tenerlo a nuestro alcance. La música siempre ha estado ligada a la moda, cine, política y tecnología. A través de fotografías, citas, diseños, videos y música reviviremos los temas y sucesos más importantes desde 1967 a 2017. Una línea del tiempo que inicia en 1967, año significativo para Levi’s® y Rolling Stone® en la ciudad de San Francisco, Levi’s® lanza la famosa Trucker Jacket Type III y Rolling Stone® publica su primera edición con John Lennon vestido de militar en su primera plana. Además, Rolling Stone® imprime su primera revista en México en 2002. Década tras década viajaremos por la historia para conocer el surgimiento y evolución de la música, moda, cine, televisión y tecnología.

Para este festejo en conjunto, tendremos la exposición 50 Años de Cultura Pop, una exhibición de fotografías en vivo, imágenes icónicas de Rolling Stone®, videos, playlists de cada década, photo opportunities, colaboraciones de diseños de Trucker Jackets y jeans de Levi’s® realizadas por fundaciones de Harvey Milk y Andy Warhol e intervenciones de Jean Paul Gaultier y Damien Hirst, entre otros. Además de personalidades nacionales de la cultura popular, músicos, diseñadores y actores.

50 Años de Cultura Pop se exhibirá del 7 de diciembre de 2017 al 7 febrero de 2018 en el Foto Museo Cuatro Caminos [Ingenieros Militares 77, Lomas de Sotelo, Naucalpan de Juárez, Estado de México].

¡Vive esta experiencia única donde dos marcas emblemáticas se unen para celebrar la cultura pop! Sigue nuestros enlaces y redes sociales:

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El legado de George Harrison a 16 años de su muerte


Recordamos al virtuoso músico con cinco grandes colaboraciones.


POR Andrea Calderón  



Foto: Facebook George Harrison

El legado de George Harrison a 16 años de su muerte

George tiene un misterio dentro de sí el cual es inmenso. Lo más interesante de este misterio es ver cómo lo va revelando poco a poco. Abriéndose, creciendo, creando cosas maravillosas de la nada”, mencionó John Lennon en una entrevista en 1968 cuando se le preguntó sobre la personalidad de su excompañero de banda.

Cuando The Beatles comenzó a crear un nombre en su natal Inglaterra, George Harrison era el integrante con la personalidad más introvertida del grupo, característica con la que se le identificó el resto de su vida. Silencioso y misterioso, George se mostraba como un experimentado músico a pesar de su corta edad. Con el paso de los años y el éxito rotundo de la banda, Harrison logró acrecentar su talento y empezó a colaborar como cantautor junto a Paul McCartney y Lennon en sus proyectos en solitario.

Si bien sus explosiones de excelencia como cantautor aparecieron en los sesenta en canciones como “Here Comes the Sun”, “Something” y “While My Guitar Gently Weeps”, el talento del músico era innegable. Creando himnos atemporales que permanecen intactos en la memoria colectiva.

Lo cierto es que mientras Harrison formó parte de The Beatles, sus habilidades de composición se limitaron principalmente a proporcionar color para las composiciones de sus compañeros.

Su carrera en solitario revela las profundidades de su introspección y el alcance de su creatividad. Tras la separación de The Beatles, Harrison fue de los primeros en cosechar un éxito como solista. Su álbum en solitario, All Things Must Pass de 1970, es fácilmente su trabajo más elogiado. Su carrera incluye temas que rápidamente se volvieron éxitos como “My Sweet Lord”, “Got My Mind Set On You” y “Give Me Love (Give Me Peace on Earth)”.

Su música lo llevó inspirar a infinidad de artistas y a hacer colaboraciones con personalidades de la talla de Eric Clapton (uno de sus amigos más cercanos) y Bob Dylan. No obstante, a partir de mediados de los setenta, dejó de ser un personaje público y evitó el campo hasta su muerte a causa de cáncer el 29 de noviembre de 2001.

Hoy recordamos a George Harrison, ese chico introvertido que más tarde pareció ser el tesoro oculto más progresivo de una de las bandas más importantes de la historia. A continuación presentamos cinco grandes colaboraciones del virtuoso músico.

Theme For Something Really Important” – Duane Eddy.
Los dos guitarristas se unen para crear esta maravillosa canción del álbum homónimo de Duane Eddy de 1986. El dueto de guitarras enmarca el ritmo suave de la canción, el cual lo convierte en uno de los mejores temas de Eddy.

Roll Away the Stone” – Leon Russell
Esta canción incluida en el primer álbum en solitario de Russell contó no solo con Harrison en la guitarra, sino también con Ringo Starr en la batería, Bill Wyman en el bajo, Chris Stainton en los teclados y Eric Clapton en la guitarra.

Try Some, Buy Some” – Ronnie Spector 
Este sencillo fue compuesto en su totalidad por Harrison, el cual después de debatir si debía o no contribuir en la parte musical finalmente se decidió por tocar la guitarra y grabar la versión de estudio.

King Of Broken Hearts” –Ringo Starr
Harrison colaboró con su excompañero Ring Starr en su disco Vertical Man de 1998. Para este tema, George ejerce el papel de guitarrista principal.

Badge” – Cream
Harrison y Eric Clapton coescribieron este tema juntos. Tiempo después, la canción fue incluida en un disco de Cream, grupo liderado por Eric Clapton.


The Beatles lanzará una nueva colección especial de Navidad


‘Happy Christmas Beatle People!’ incluirá música, escenas detrás de cámara y entrevistas con los integrantes de la banda durante 1963 y 1969.


POR Andrea Calderón  



The Beatles lanzará una nueva colección especial de Navidad

The Beatles y Apple Corps Ltd. anunciaron a través de sus redes sociales que lanzarán un box set de Navidad edición limitada titulada Happy Christmas Beatle People! Esta colección incluirá todas su grabaciones de Navidad recopiladas en siete discos grabados en vinilo de distintos colores, cada uno con un significado específico.

Los siete mensajes navideños fueron titulados:

1. The Beatles Christmas Record (1963)
2. Another Beatles Christmas Record (1964)
3. The Beatles Third Christmas Record (1965)
4. Pantomima – Everywhere It’s Christmas (1966)
5. Christmas Time (Is Here Again) (1967)
6. The Sixth Christmas Record de The Beatles (1968), el cual que incluye una aparición especial de Tiny Tim cantando la canción “Nowhere Man“.
7. The Beatles Seventh Christmas Record (1969)

Esta edición de colección incluye música, escenas detrás de cámara, sketches y saludos de los integrantes de la banda. Además de todo este material, Happy Christmas Beatle People! incluirá el arte original de cada disco y un folleto que contiene material exclusivo como los boletines e ilustraciones que solamente los clubes de admiradores de la década de los sesenta podían tener.

Todo este material fue grabado anualmente entre 1963 y 1969 y a pesar de que uno de estos siete discos vio la luz a través del videojuego The Beatles: Rock Band, esta es la primera vez que los discos están al alcance de todo el público.

Happy Christmas Beatle People! se estrenará el próximo 15 de diciembre, continuando con la celebración del 50 aniversario de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band. Esta colección ya puede ser preordenada a través de la página oficial del grupo:


La historia del rock narrada en una noche


El exBeatle se presentó en México como parte de su gira mundial One On One.


POR Miguel H. Zetter  



Foto: Diego Figueroa

La historia del rock narrada en una noche

La música es tan maravillosa que existen muchas maneras de disfrutarla, incluso se vuelve amiga, compañera y cómplice de los diferentes estados de ánimo del ser humano. Sin embargo, la noche del 28 de octubre de 2017 en la CDMX se convirtió en la forma más extraordinaria de sentir, de vibrar, de vivir y desde luego, de disfrutar la historia escrita con notas musicales. Un abarrotado Estadio Azteca estaba envuelto en una atmósfera que llevó a todos y cada uno de sus asistentes a un viaje a través de un legado que sigue y seguirá pasando de generación en generación.

Foto: Diego Figueroa

Paul McCartney en concierto no se puede limitar a describir un evento artístico más en nuestro país o en el mundo y lo digo con todo respeto para todos los artistas que siguen vigentes y para aquellos que ya no también. Un concierto de Paul McCartney significa un testimonio de la obra musical pop más grande que ha tenido este planeta. Las casi 40 canciones que formaron parte del setlist de esa noche, van acorde al nombre de su gira mundial One On One. Y es que cada tema fue una plática personalizada del beatle con cada uno de nosotros, y uno a uno construimos imágenes, sensaciones e historias que hicimos propias porque reflejaban algo de nuestra vida y no importaba si teníamos ocho o una década de haber nacido. El carisma y todo lo que proyecta en el escenario este caballero inglés, opacan, por mucho, el hecho (evidentemente natural) de que la voz se llega a perder en ciertas notas.

Foto: Diego Figueroa

Recordar a viejos amigos como George Martin anunciando “Love Me Do” como la primera vez que se cantaba en México; “Something y el esperado ukulele para hablar de su “Cuate George”; la carta “Here Today” que se la hiciera a su “Carnal John”; fueron los momentos más emotivos de la noche. Pero detalles como decir varias veces “Fuerza México”; invitarnos con su guitarra al clásico “olé olé olé… Sir Paul, Sir Paul”; y hasta la canción de los 3 conejos que aprendió a los 11 años en Liverpool y por eso habla un poco de español, son algo que no se va a ver en ninguna parte del mundo porque son mexicanos y punto. Éxitos recientes de Paul McCartney (en los que las personas de la vieja escuela aprovechaban para ir al baño o para resurtirse), temas extraordinarios de The Wings y por supuesto parte de la obra maestra de The Beatles, marcaron el ritmo cardiaco del corazón de una ciudad que ya está esperando un próximo regreso del más grande artista de la actualidad, y que reafirma, con hechos, el cierre de su gran concierto, ya que generó y dio amor para recibir y tomar amor.


Ve a Foo Fighters tocar “Come Together” de The Beatles junto a Liam Gallagher y Joe Perry


Los artistas interpretaron este tema en el festival Cal Jam, el cual rindió homenaje a las víctimas del pasado tiroteo en Las Vegas y al fallecido Tom Petty.


POR Andrea Calderón  



Foto: Andy Keilen

Ve a Foo Fighters tocar “Come Together” de The Beatles junto a Liam Gallagher y Joe Perry

Foo Fighters encabezó el festival Cal Jam el pasado fin de semana. La edición de este año tuvo lugar en San Bernardino, California y contó con las presentaciones de Queens of the Stone Age, The Kills, Cage the Elephant, Liam Gallagher, Wolf Alice, Bob Mould, entre otros.

Dave Grohl y compañía fueron los encargados de cerrar el festival con un setlist que incluyó una avalancha de éxitos como “Times Like These“, “All My Life“, “Learn to Fly” y “The Pretender“. “Sabemos que aman el rock & roll, tenemos muchos discos así que prepárense porque será una noche larga”, mencionó el exbaterista de Nirvana.

Momentos antes de terminar su presentación, la banda anfitriona invitó al escenario a Joe Perry, guitarrista de Aerosmith para tocar su éxito de 1977 “Draw the Line“. Momentos después, Liam Gallagher fue invitado a la reunión para interpretar un cover de “Come Together“, tema original de la legendaria banda The Beatles.

Gallagher se apoderó del micrófono e invitó a una de las asistentes a continuar con la pieza, mientras él se lanzaba al público en un crowdsurfing improvisado.

Mira el video de la presentación a continuación:


Portugal. The Man despierta el espíritu rebelde de la música de Woodstock


John Gourley, vocalista y fundador de la banda, nos contó todos los detalles de su más reciente álbum de estudio.


POR Priscila Núñez  



Foto: Maclay Heriot

Portugal. The Man despierta el espíritu rebelde de la música de Woodstock

John Gourley, “el hombre” detrás de Portugal. The Man, contesta el teléfono desde Portland, la ciudad que vio nacer el proyecto que ahora se encuentra promoviendo su octavo álbum de estudio, Woodstock. Del otro lado de la línea, Gourley suena emocionado por la respuesta que ha tenido el disco (especialmente el primer sencillo “Feel It Still“), está orgulloso del trabajo de su banda y feliz de haber decidido arriesgarse a hacer a un lado el material en el que llevaba tres años trabajando para poder componer algo más ad hoc al estatus mundial de hoy en día.

Después del lanzamiento de Evil Friends en 2013 y su respectiva gira de promoción, Portugal. The Man comenzó a trabajar en un material que llevaría por título Gloomin + Doomin, pero siguiendo su manía de pensar las cosas demasiado, pasaron tres años y de pronto se encontraron con poco más de 40 canciones y cada una de ellas tenía hasta siete versiones distintas: “Se volvió ridículo. Aunque había cosas increíbles en esa música, nosotros perdimos la conexión con lo que queríamos transmitir”.

La inspiración que rediccionaría los esfuerzos de la banda fue el momento en que el padre de Gourley les mostró su boleto para el legendario festival Woodstock tras rescatarlo del fondo de una vieja caja de herramientas: “Al ver el boleto nos dimos cuenta de las similitudes que existen en el escenario político y social de ahora con el de esa época. Ese fue nuestro momento de claridad”, comenta el vocalista. “El plantea entero cambió en el transcurso de esos tres años, especialmente Estados Unidos al elegir a Trump como presidente. Yo sentí que si no cambiábamos estaríamos siendo desleales con nosotros mismos”.

Como artista, se tiene el poder de llegar a muchas personas y hacerlos reflexionar para invitarlos a tomar acción, Portugal. The Man siendo consiente de esta responsabilidad, aceptó el reto de comunicar un mensaje más relevante sin importar que tuvieran que hacer a un lado su trabajo de años: “Cuando comencé a trabajar en la nueva idea tenía mucho miedo de lo que los demás iban a pensar y la banda también tenía miedo de deshacerse de todo. Había pequeñas joyas entre esas canciones, pero yo sentía que no había nada relevante para lo que está sucediendo”.

“Tampoco es que quisiéramos hacer un álbum político per se y contrario a lo que mucha gente piensa, Woodstock no lo es. No sé desde cuando el agua limpia, la igualdad de género y la no discriminación se convirtieron en temas políticos, porque no deberían de serlo. Más bien es un álbum que busca hacer reflexionar a la gente. La política y la religión son parte de la vida cotidiana queramos aceptarlo o no y el rock es una de las mejores formas de hacer que la gente se involucre y exprese lo que siente”.

De acuerdo con los valores presentes en la música durante la era de Woodstock, Portugal. The Man decidió hablar sobre “la locura que sucede en las calles”. Un encuentro con los vestigios de lo que fue el apartheid en Sudáfrica juega un rol importante en la canción “Rich Friends”, un potencial asesino hace su aparición en “So Young” y la preocupación por las noticias falsas se hace presente en “Noise Pollution”.

Foto: Maclay Heriot

Esta última problemática de la sobreinformación es algo que agobia particularmente a Gourley: “Me asusta la manera en que las redes sociales han crecido y el uso que la mayoría de la gente les están dando, parece que Twitter les ha dado a la gente el poder de opinar sobre todo y ya no existe un filtro, creo que eso vuelve difusa la realidad. El uso que nuestro presidente da a las redes sociales es un claro ejemplo de que éstas pueden sacar lo peor de nosotros. El mundo se ha convertido en un productor de noticias, pero ya ni siquiera informan, son meras opiniones sin fundamento”.

Gourley también piensa que los medios de comunicación no son los únicos que se han reblandecido con la finalidad de entretener y por ende mantener los ratings y las ventas altas: el rock también lo ha hecho. Atrás quedó la época en la que el rock denunciaba los problemas sociales y se convertía en la voz del pueblo: “Algunos músicos quieren distraer de lo que sucede y está bien, pero eso no significa que deban desentenderse socialmente. Siento que el rock and roll ha sido ‘domado’”.

“El rock and roll fue domado en cuanto a la industria le empezó a importar más el dinero que la música” continúa. “Si acaso hay un género que lo hace bien es el hip hop que ahora ha demostrado ser tan rebelde como lo fue el punk en su momento. ¿Tienes algo que decir? Más te vale comenzar a rapear”.

Foto: Maclay Heriot

“Es como si la mayoría de los artistas se hubieran dejado ganar sin siquiera haber jugado. El hip hop es diferente. Para mí es un género que les ha dado a los artistas la libertad de expresar cómo se sienten”. Con artistas como Kendrick Lamar, A$AP Rocky, Ab-Soul y Tyler, The Creator por mencionar a algunos de los raperos que se encuentran al frente de la escena, es fácil comprender lo que Gourley intenta decir acerca del lado rebelde del hip hop: “Kendrick es increíble, él está cambiando la forma de hacer las cosas, casi me atrevo a decir que lo está haciendo es como lo que hizo The Beatles”.

Ciertamente en Woodstock se percibe ese acercamiento a la música propia del rap y el hip hop, de hecho, ese fue uno de los principales retos que Gourley y compañía enfrentaron como banda al momento de componer: “En esta ocasión tratamos de dejarnos llevar por el impulso y confiar en nuestros instintos, pero fue difícil, teníamos que pensar en no pensar demasiado”. Además, el disco cuenta con la participación de los productores Mike D y Danger Mouse, dos artistas que siempre están dispuestos a correr riesgos y que supieron direccionar a los originarios de Alaska en este, su octavo álbum.

John Gourley, Zach Carothers, Kyle O’Quin, Jason Sechrist y Eric Howk se presentarán el próximo 21 de octubre en el Parque Fundidora como parte del festival Live Out y el día 22 tendrán una presentación en El Plaza Condesa de la Ciudad de México.


La historia de Rolling Stone México: octubre


En los meses de octubre.


POR Staff Rolling Stone México  



La historia de Rolling Stone México: octubre

Es tamos a un mes de la gran celebración. Nos sentimos muy nerviosos, como esa quinceañera sin saber con qué chambelán bailar esa coreografía que se ensayó por varias semanas –y sabiendo que es ridícula, tener que dibujar una gran sonrisa. Mientras seleccionamos las canciones para salir entre humo y movernos de izquierda a derecha, te dejamos más recuerdos editoriales que hemos tenido a lo largo de estos años. ¡Qué el vals comience con sus primeros acordes!

2005

No, no somos la revista oficial de The Rolling Stones. Pero esa gran banda estuvo en nuestra portada para demostrar que su música es eterna sin importar cualquier problema. Una exclusiva más con esta longeva agrupación. Además, recordamos a Janis Joplin, platicamos con The Rasmus, Bon Jovi, Bloc Party y Chris Cornell, entre otros.

“Si trabajas con Mick en la misma habitación, las cosas pueden tornarse muy divertidas”
Keith Richards

2007

Una gran portada con uno de los mejores grupos latinoamericanos: Soda Stereo. Cerati, Charly y Zeta nos abrieron su estudio en Argentina para darnos la única entrevista antes de su regreso a los escenarios. Por otro lado, también estuvimos con The Police por su gira de reunión. Y hasta platicamos con John Lydon de Sex Pistols por el aniversario de Never Mind the Bollocks Here’s the Sex Pistols.

“El concierto final fue muy pesado para mí, por la carga emocional”
Gustavo Cerati

2008

Mientras Wentworth Miller trataba de salir de la cárcel en la serie Prision Break, estuvimos con Mötley Crüe para demostrarnos que sigue siendo salvaje y vulgar. Carlos Loret de Mola escribió sobre los superhéroes contra la impunidad en México. ¿Dónde están cuando más los necesitamos? y hasta publicamos fotografías legendarias de Bob Gruen (sí, el que tomó la clásica imagen en b/n de John Lennon con la playera de New York City). Y modestia aparte, estuvimos con Brian Eno, David Byrne, Joe Satriani y Andrés Calamaro.

Lennon fue más allá de The Beatles, al involucrarse en cuestiones políticas y sociales”
Bob Gruen

2010

Este muro se construyó hace mucho tiempo y también es una crítica política y social. Roger Waters habló con nosotros sobre The Wall. Además, tuvimos entrevistas con varios actores de series de TV como Mad Men, Big Bang Theory y Modern Family. Pero la sesión de fotos que estuvo muy sangrienta y desnuda fue la del trío de True Blood.

“Es muy bueno pensar en el sexo como si éste fuera la búsqueda de un momento compartido”
Stephen Moyer

2011

En esta edición no solamente estuvimos con Noel Gallagher para que nos platicara sobre High Flying Birds, sino que también rescatamos las palabras de George Harrison sobre su vida privada. ¿Te acuerdas de “La Barbie”? No, no la muñeca; sino el narcotraficante Édgar Valdez, publicamos todo lo relacionado a su carrera ilegal y su captura.

Oasis fue una época de mi vida de la que estoy muy orgulloso. Es algo que no voy a volver a conseguir”
Noel Gallagher

2013

Josh Homme de Queens of the Stone Age estuvo en esta edición por aquella visita que hizo a nuestro país, una entrevista exclusiva que hizo uno de sus fans: Pascual Reyes, líder de San Pascualito Rey. Ahora, Homme sigue bailando por el estreno de su álbum Villains. Nos reu- nimos con los integrantes de la legendaria banda Blondie y Debbie Harry nos hizo varias confesiones.

“El fenómeno del ‘download’ ha cambiado un modo u otro la atención. Es como ver solamente un fragmento de la pintura, no tener la fotografía completa de toda la obra musical”
Debbie Harry

2014

La muerte de Gustavo Cerati conmocionó a todo el ambiente musical. Sus grandes obras con Soda Stereo y como solista han sido estandarte del rock latino. En esta luctuosa edición, presentamos una entrevista inédita con él y una crónica de su despedida entre lágrimas, flores y música.

“Después de The Beatles, no hubo otro grupo en producirme la sensación de querer estar ahí como lo hizo The Police
Gustavo Cerati

2016

¿Recuerdas a Green Day? El año pasado nos reencontramos con ellos para confirmarnos su regreso a los escenarios gracias a su álbum Revolution Radio; Billie Joe Armstrong recordó su intenso y depresivo pasado. Y por la parte de cine, platicamos con Tom Hanks y Felicity Jones por la cinta Inferno; Mark Wahlberg que participó en Horizonte profundo y por otro lado, Lady Gaga nos dio una reveladora entrevista por su actuación en American Horror Story: Hotel.

“La otra parte de mi vida se derrumbaba lentamente. La base de mi cuerpo estaba rota. No sé si todavía estaría aquí”
Billie Joe Armstrong


CD: ‘Give More Love’ – Ringo Starr


El baterista más amado del rock vuelve con humor y gracia.


POR Staff Rolling Stone México  



CD: ‘Give More Love’ – Ringo Starr

Give More Love

Ringo Starr

UME

Will Hermes

Ringo Starr es experto en desnudar las cosas hasta regresarlas a su verdadero núcleo de amor y paz. Su enésimo set de solos está perfectamente orquestado, con participaciones de la crema y nata de la música. Paul McCartney toca líneas de bajo y grita al puro estilo de The Beatles en “We’re on the Road Again”, mientras que “King of Kingdom” es una animosa invitación reggae. Ringo captura y reimagina cada uno de sus favoritos, incluyendo una encantadora “Don’t Pass Me By”, que termina con un reprise de “Octupus’s Garden”.


50 años de ‘The Piper At the Gates of Dawn’, álbum debut de Pink Floyd


En agosto de 1967 se estrenó uno de los álbumes seminales de la psicodelia.




50 años de ‘The Piper At the Gates of Dawn’, álbum debut de Pink Floyd

Syd Barrett fue la piedra angular de la psicodelia británica. El primer álbum de Pink Floyd refleja una liberación de ideas y escenarios mentales inexplicables. Esta obra fue resultado de la ebullición cultural de 1967, después del llamado Summer of Love. Barrett se inspiró en la literatura fantástica inglesa para crear el concepto del disco y utilizó su imaginación para convertir sus composiciones en epilepsias musicales con sonidos guturales, distorsiones agresivas y disonancias.

En 1962, Barrett formó The Pink Floyd Sound, una banda con los entonces estudiantes de arquitectura Roger Waters, Nick Mason y Richard Wright. Después de algunos cambios en la alineación, el grupo decidió dejar su nombre simplemente como Pink Floyd luego de firmar un contrato con la discográfica EMI.

Arnold Layne” fue el primer sencillo en la historia del grupo y “See Emily Play” fue un éxito del verano en Gran Bretaña. Estas dos canciones fueron creadas con el propósito de llegar a la radio y acercarse a los jóvenes desinhibidos de la época. A pesar de esto, la fama de la banda residía en la experiencia que causaba su música con el uso de la droga que se popularizó en ese año, el LSD.

En febrero de 1967, Pink Floyd se instaló en los estudios Abbey Road mientras The Beatles trabajaba en su obra maestra Sgt Pepper Lonely Hearts Club Band. Paul McCartney se asombró de los nuevos sonidos que exploró la entonces nueva banda británica. Syd escribió la estructura lírica del álbum inspirado en The Wind In The Willows, obra literaria infantil de Keneth Grahame, la cual retrata la vida de animales de campo vivientes, faunos divinos y criaturas fantásticas.

Astronomy Domine”, “Interstellar Overdrive” y “Bike”, son el comienzo, desenlace y fin de la narrativa catastrófica causada por el LSD en la cabeza del que se convertiría en el legendario “Diamante Loco”. “Matilda Mother” es una petición de un niño a su madre para que le cuente una historia antes de dormir, mientras temas como “Lucifer Sam” y “”Pow R. Toc H.” son los primeros acercamientos a un subgénero conocido como space rock. Con la suma de efectos ambientales, una voz radiofónica y el sonido terrorífico de unos patos al final del disco, la producción fue minuciosa para causar el efecto deseado: un viaje psicodélico a través de una tierra fantástica y una nueva forma de crear arte.


El origen de James Hetfield


El músico se inspiró en lo que vivió durante su niñez y adolescencia para crear grandes himnos con Metallica.




El origen de James Hetfield

Descendiente de una familia de científicos cristianos, James Alan Hetfield se refugió en la música de Aerosmith, Queen, Led Zeppelin y Black Sabbath para soportar el dolor de la muerte de su madre, quien falleció debido al cáncer y a la negligencia médica de la secta religiosa a la que pertenecían sus padres. A los nueve años, James comenzó a tocar el piano y la batería. Poco después aprendió a tocar la guitarra, instrumento con el que se convirtió en uno de los guitarristas más destacados de los últimos años gracias a éxitos como “Enter Sandman”, “Master Of Puppets” y “Nothing Else Matters”.

James siempre estuvo en conflicto con los dogmas y la religión conservadora. Las letras de canciones como “Dyers Eve“, “Mama Said“, “Until It Sleeps” y “The God That Failed” están inspiradas en ese repudio en contra de la religión que su familia profesaba.

El guitarrista formó parte de Obsession, banda con la que tocaba covers de The Beatles, UFO, Aerosmith, Motörhead, Queen y Thin Lizzy. Poco tiempo después, Hetfield formó el grupo Phantom Lord y comenzó a componer sus propios temas. El nombre de la agrupación cambió a Leather Charm y Hetfield comenzó a presentarse en fiestas y logró grabar un demo. Posteriormente, James vio publicado un anunció del baterista Lars Ulrich para crear Metallica con Dave Mustaine. El resto es historia…


LPs esenciales del Summer of Love


Conoce los discos que formaron la banda sonora del verano de 1967.




LPs esenciales del Summer of Love

Uno de los motivos principales de Summer of Love fue la música. Figuras como Jim Morrison, Jimi Hendrix, Syd Barrett, Eric Clapton y más construyeron algunos de los álbumes más representativos de esa época. Conoce la historia detrás de los LPs más importantes de este movimiento:

The Doors
The Doors
El preludio del movimiento cultural comenzó en Norteamérica con uno de los íconos sexules más imponentes de las últimas décadas, Jim Morrison. La represión de una sociedad racista, clasista y pulsional tuvo su catarsis a través del ritmo morboso de “Light My Fire”, “Break On Through (To The Other Side)” y el viaje psicodélico “The End”, fueron el lienzo musical creado por los dedos enérgicos de Ray Manzarek en el órgano y su forma de evolucionar el sonido del Rhythm & Blues a niveles nunca antes explorados.

Jefferson Airplane
Surrealistic Pillow
El sonido vital de las calles de San Francisco fue capturado por Jefferson Airplane. El segundo álbum de la banda fue una de las obras más aclamadas por su personalidad liberal, etérea, espiritual y sobre todo un retrato platónico de los sueños juveniles que se encuentra en la metáfora del título del disco. El ensueño de “Embryonic Journey” y la crónica ácida de “White Rabbit” inspirada en los cuentos de Lewis Carroll, retratan a detalle la vida de un joven estadounidense en el verano de 1967.

Pink Floyd
The Piper at the Gates of Dawn
Syd Barrett fue la piedra angular de la psicodelia británica. El primer álbum de Pink Floyd refleja una liberación de ideas y escenarios mentales inexplicables. Esta obra fue resultado de la ebullición cultural de ese mismo año. Barrett se inspiró en la literatura inglesa fantástica para crear el concepto del disco y utilizó su imaginación sin límites para convertir sus composiciones en epilepsias musicales con sonidos guturales, distorsiones agresivas y disonancias. “Astronomy Domine”, “Interstellar Overdrive” y “Bike”, son el comienzo, desenlace y fin de la narrativa catastrófica causada por el LSD el legendario “Diamante Loco”.

Cream
Disraeli Gears
Inspirados en el blues eléctrico de Chicago, el jazz y una vibra incandescente en las manos de Eric Clapton, Cream abrió una senda colorida en la historia del rock. La exploración sonora del trío británico atrapó la esencia del verano con riffs que se convirtieron con el paso del tiempo en reliquias como la icónica “Sunshine Of Your Love”, cuya frase melódica fue ideada por el bajista Jack Bruce, quien regresó con el tintineo luego de atender a un concierto de uno de sus fanáticos, Jimi Hendrix.

The Jimi Hendrix Experience
Are You Experienced
Jimi Hendrix, Noel Redding y Mitch Mitchell impresionaron al mundo con su virtuosismo utópico en una fusión reverberaciones, ecos y voces que cantaban sobre una depresión maniática y una vida sexual descontrolada como una forma distinta de representar el amor y paz. “Purple Haze” y “Foxy Lady” fueron las principales composiciones en las que Hendrix creó icónicos riffs a través de la distorsión y una técnica dinámica en su Fender Stratocaster, que posteriormente inspiró a guitarristas como como Jimmy Page y David Gilmour. Otras versiones psicodélicas de canciones clásicas de blues como “Hey Joe”, original de Billie Roberts de 1962 y “Manic Depression“, aumentaron las emociones que predominan en el disco: excitación, sensualidad y vitalidad.

The Beatles
Magical Mystery Tour
No conformes con el revolucionario Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band, The Beatles construyó la arquitectura sonora de la psicodelia y un mundo mágico con himnos que reafirmaron su legado como la banda más importante del momento. “All You Need Is Love” reflejó la filosofía de la época, “Strawberry Fields Forever” y “I’m The Walrus” mostraron los sueños infantiles de Lennon y “Penny Lane” musicalizó la añoranza de McCartney por su amada Liverpool.

The Velvet Underground & Nico
The Velvet Underground & Nico
Los personajes más excéntricos de Nueva York se reunieron en el que sería el Estudio 54 para grabar un documento musical que capturó la agresividad y la furia juvenil provocada por los deseos más salvajes. La oscuridad de la obra escrita por Lou Reed, cantada por la enigmática Nico, y promocionada con una de las portadas más memorables de Andy Warhol, retratan la utopía de la escena underground que heredó su ideología nihilista al mundo con canciones como “Sunday Morning”, “I’m Waiting For The Man”, “Femme Fatale” y “Heroin”, una oda que deconstruye la felicidad, el amor y la paz que sigue satisfaciendo a los inconformes.

The Rolling Stones
Their Satanic Majesties Request
Mick Jagger no recuerda nada de la psicodelia. Los Stones ya utilizaban demasiadas drogas y su única rehabilitación fue este álbum conceptual que imaginaba a la banda en alguna tierra fantástica creada por Frank Baum (The Wizard of Oz) o J.R.R Tolkien (The Hobbit, The Lord of the Rings).

The Beach Boys
Smiley Smile
Después del fracaso comercial de Pet Sounds y la demencia que sufrió Brian Wilson, The Beach Boys lanzaron uno de los álbumes más lúcidos de su carrera. Tan sólo un año antes, el primer sencillo, “Good Vibrations” funcionó como un catalizador para la psicodelia con una de las líneas de bajo más icónicas del siglo pasado creadas por Carol Kaye. Wilson y una orquesta se encargaron de crear esta canción, un testamento pop que trascendió una temporada para quedarse en el inconsciente colectivo.

Grateful Dead
The Grateful Dead
Bob Weir y Jerry García fueron los encargados de llevar el estandarte de San Francisco a los oídos de los jóvenes con su mezcla de rock & roll, bluegrass y country. La producción orgánica del disco fue responsabilidad de David Hassinger (productor de “Satisfaction” y Jefferson Airplane), quien orientó el estilo del álbum a un sonido más rudimentario y sin tapujos como en el caso de “Viola Lee Blues” o “Cream Puff War”. Después del lanzamiento del disco, Grateful Dead se convirtió en una de las bandas más populares de Norteamérica y se presentó en casi todos los eventos del verano.

Big Brother & The Holding Company
Big Brother & The Holding Company
Janis Joplin fue ella quien levantó la voz por el género que en aquel entonces no tenía siquiera el derecho a elegir. Big Brother & The Holding Company fue la comunidad con la que la extrovertida Joplin salió a la luz y demostró su coraje y talento con una voz desgarrante a través del blues. El instrumento natural de la estadounidense inspiró a vocalistas como Robert Plant, quien debutaría un año después con Led Zeppelin. “Women is Losers” e “Intruder”, composiciones íntimas de la cantante, formaron parte de la colección de temas que construyeron su carrera.

Love
Forever Changes
El estilo de vida y la sensación latente de protesta fueron descritos en las letras de Forever Changes, un manifiesto musical del verano del amor. La guitarra acústica de Arthur Lee dirigió una orquesta que dibujó flores en el cabello de los que escucharon el disco. El folk rock germinaba en temas como “Alone Again Or”, “Old Man” y “Bummer In The Summer”, auténticas pinceladas de colores en un lienzo social que buscaba un camino diferente al de sus antepasados.

Buffalo Springfield
Buffalo Springfield Again
Buffalo Springfield no sólo será recordada por Neil Young. La producción de su segundo álbum de estudio fue un factor importante para que sus canciones en el soundtrack del año del amor y paz. Jack Nietzche (mano derecha de Phil Spector) creó un collage de folk, rock y sonidos de la época como en “Mr. Soul”, una reminiscencia a The Rolling Stones. En este disco, la agrupación retrata el sonido de California en su máximo esplendor.

Van Morrison
Blowin’ Your Mind
Bob Dylan inspiró a muchos con Highway 61 Revisited en 1965 y uno de ellos fue Van Morrison, que a pesar de ser presionado por su disquera, fue uno de los artistas que logró ser el medio para hacer soñar a los adolescentes americanos de la época como Bruce Springsteen. La metamorfosis de la música tradicional norteamericana se vio reflejada en este disco.

The Byrds
Younger Than Yesterday
The Byrds
expandió su estilo con un álbum que mostró la transición del rock hacia la psicodelia. En febrero de 1967, la banda estrenó Younger Than Yesterday, la obra experimental del country y folk más influyente de los últimos tiempos. El productor Gary Usher incorporó sonidos más electrónicos y reverberaciones nunca antes escuchadas en la música popular del país de las barras y las estrellas.


50 años de “All You Need Is Love” de The Beatles


El tema cumple cinco décadas de haber sido lanzado.




50 años de “All You Need Is Love” de The Beatles

Un día como hoy pero de 1967, The Beatles estrenó “All You Need Is Love”, una de las canciones más emblemáticas del cuarteto de Liverpool. Tan sólo un mes antes (el 25 de junio), The Beatles fueron invitados para aparecer en el programa Our World TV —un show televisivo de dos horas en el que los invitados salían al aire en alrededor de 24 países— donde le mostraron al mundo esta nueva canción en pleno Summer of Love.

Brian Epstein mencionó que representaríamos a Gran Bretaña en cada rincón del mundo”, dijo George Martin. “Teníamos menos de dos semanas para ensamblar la pieza con la orquesta”.

John Lennon se dio cuenta muy tarde: “Oh, Dios, estamos a unas horas. Creo que mejor deberíamos escribir algo”. The Beatles crearon un track base en el estudio, previo a la transmisión en vivo, en el que George Harrison grabó el violín y Lennon el clavecín. Ya en el show, los cuatro miembros cantaron acompañados de una orquesta y un coro que incluía la participación de Mick Jagger, Keith Richards, Marianne Faithfull, Donovan y Keith Moon.

El talento de los británicos se vio reflejado en vivo con arreglos de guitarra de Harrison (quien decoró su instrumento con colores psicodélicos) bajo la dirección de Martin en la orquesta, quien eligió como introducción de la canción “La Marsellesa” (himno nacional de Francia), así como la salida con “Brandenburg Concerto No.2” de Bach, “Greensleeves”, “In the Mood” de Glenn Miller y un coro improvisado de “She Loves You”.

La parte principal de la canción era engañosamente simple. “John tuvo un asombroso timing”, Harrison le dijo a Rolling Stone. “All You Need Is Love” salta de ritmos y cambia de los 3/4 a los 4/4 todo el tiempo. La letra fue todo un reto para McCartney. El tema fue incluido posteriormente en el álbum Magical Mystery Tour.

All You Need Is Love” fue la primera de las canciones escritas por Lennon que tuvieron un título que pudo haberse inventado en la Avenida Madison de Nueva York (como “Give Peace a Chance” y “Power to the People”). “Me gustan los eslogans y la publicidad en general”, dijo Lennon.


The Beatles celebrará el 50 aniversario de ‘Yellow Submarine’ con un cómic


Esta publicación será escrita e ilustrada por Bill Morrison, editor de MAD Magazine.




Foto: Rex

The Beatles celebrará el 50 aniversario de ‘Yellow Submarine’ con un cómic

Con motivo del 50 aniversario de Yellow Submarine de The Beatles, Apple Corporation autorizó la publicación de un cómic inspirado en la película animada de 1968. Esta historieta saldrá a la venta en 2018.

“Estamos emocionados de publicar ‘The Beatles: Yellow Submarine’ para celebrar 50 años de esa fantástica cinta”, comentó Chris Teather, director de Titan Comics.

Bill Morrison, editor de MAD Magazine, será el encargado de escribir e ilustrar la historieta protagonizada por John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr, quienes salvarán a Pepperland de los Blue Meanies.

Las primeras ilustraciones de esta nueva versión ya fueron compartidas. Míralas a continuación:


8 grandes canciones de Ringo Starr con The Beatles


El legendario baterista cumple 77 años.




8 grandes canciones de Ringo Starr con The Beatles

Richard Starkey se unió a The Beatles el 18 agosto de 1962 para remplazar a Pete Best, entonces baterista de la banda. “Comenzamos a pensar que necesitábamos al mejor baterista que existiera en Liverpool y a nosotros nos parecía que ese chico era Ringo Starr“, dijo Paul McCartney.

En los años sesenta, Ringo comenzó su carrera siendo subestimado por la crítica y los fans. A pesar de que no tenía el virtuosismo de bateristas contemporáneos como Mitch Mitchell (The Jimi Hendrix Experience) o Keith Moon (The Who), Ringo hizo una labor sobresaliente dentro de la escena en aquel entonces.

Desde el comienzo del Cuarteto de Liverpool, Ringo compuso beats destacados en canciones como “Boys” o “She Loves You“, uno de los primeros éxitos de la banda británica. También, a lo largo de la discografía de The Beatles, Starr experimentó su talento como vocalista en composiciones de McCartney y Lennon.

A continuación, presentamos ocho canciones en las que Ringo muestra su talento:

Boys” – Please Please Me

Esta fue la primera canción en la que el baterista prestó su voz y que formaba parte de la lista de canciones que la banda tocaba en vivo. “Boys” es un cover del tema compuesto por el grupo The Shirelles lanzado en 1960.

I Wanna Be Your Man” – With The Beatles

En 1963, John Lennon y Paul McCartney escribieron “I Wanna Be Your Man” como un regalo para The Rolling Stones. Más tarde, The Beatles realizó su versión con Ringo en la voz, destacando sus virtudes en los platillos de la batería.

Ticket To Ride” – Help!

En Help!, The Beatles comenzó a experimentar con variaciones melódicas y ritmos. Ringo adereza las guitarras de John y George en “Ticket To Ride“.

Yellow Submarine” – Revolver

En Revolver, uno de sus álbumes más emblemáticos, McCartney y Lennon compusieron una canción específicamente para Ringo. “No tenía idea de como hacerlo. Me gustaba el track“, mencionó el baterista acerca de “Yellow Submarine“.

What Goes On” – Rubber Soul

Para Rubber Soul, la voz de Ringo se ajustó de una manera perfecta a la letra de esta canción: “What goes on in your heart, what goes in my mind”. Con un beat contagioso, el baterista complementa uno de los discos más pop de la banda.

A Day in the Life” – Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band

“La batería de Starr en ‘A Day in the Life‘ es sumamente compleja. Podrías tomar a un baterista de hoy y decirle: ‘Lo quiero así, de esta manera’ y no sabría que hacer”, dijo Phil Collins sobre la canción que cierra uno de los álbumes más importantes en la historia.

With a Little Help From My Friends” – Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band

Uno de los temas más representativos con Ringo en la voz principal. El segundo tema del Sgt. Pepper hace una empatía con las cuerdas vocales de Starr y la temática de la canción.

Octopus’s Garden” – Abbey Road

En la última producción discográfica de los británicos, Ringo deja un testamento musical con “Octopus’s Garden“. De principio a fin, la canción muestra todas las habilidades de Richard Starkey como músico.