septiembre 14, 2021

Álbum de la semana: ‘Songs From the Big Chair’

Ocho universos diferentes dentro de un solo álbum de 1985.

En 1985, los músicos británicos Roland Orzabal y Curt Smith, bajo el nombre de su emblemática banda, Tears For Fears, junto al tecladista Ian Stanley y el baterista Manny Elias, le regalaron al mundo una compilación de 8 temas con carácter de himnos musicales que los propulsó hacia un éxito mundial que ha trascendido toda medida de espacio y tiempo.

Songs From the Big Chair es un símbolo discográfico del new wave y el pop progresivo de los años ochenta, permaneciendo vigente y como fuente de inspiración para actos contemporáneos.

Una explosiva combinación de sonidos poco utilizados y ritmos cambiantes, unidos a una poderosa fuerza lírica que transita por temas desde el amor hasta la guerra, y profundizando en la epítome adorablemente trágica de la existencia misma; Songs From the Big Chair resultó en un victorioso experimento.

Detrás de la melancolía de Songs From the Big Chair

En una entrevista, Curt Smith confesó que el título había sido idea suya, “Es un poco perverso, pero luego tienes que entender nuestro sentido del humor. La idea de ‘Big Chair’ es de esta brillante película llamada Sybil sobre una chica con 16 personalidades diferentes. Había sido torturada por su madre cuando era niña y el único lugar en el que se sentía segura, el único momento en que realmente podía ser ella misma, era cuando estaba sentada en la silla de su analista, se sentía segura, cómoda y no usaba sus diferentes rostros como defensa. Es una especie de ‘jódete’ para la prensa musical inglesa que realmente nos hizo mierda por un tiempo. Estos somos nosotros ahora, y ya no pueden con nosotros”.

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Utilizando la premisa de Sybil, la creación de Tears For Fears consta de ocho elementos que cuentan con una personalidad propia, cada canción se distingue de la otra y te transmite a diferentes lugares que vibran distintivamente.

Como parte de una búsqueda por sentido, siguieron de cerca el trabajo del psicólogo Arthur Janov después de su reconocida publicación, The Primal Scream, que no solo sirvió como inspiración para el álbum, sino que también formó explícitamente toda la identidad artística de Tears For Fears.

Todos quieren dominar el mundo, pero en el ’85 ellos lo lograron

Bajo la influencia del gran Janov, el eterno y universal tema, “Everybody Wants to Rule the World”, es una conmovedora oda hacia la esclavitud que conlleva la libertad de vivir. Los placeres efímeros de la vida, la inherente sed de poder y como a pesar de tener innumerables oportunidades para ser lo que quieres ser, nunca podrás ser todo.

La canción estuvo lista en una semana y fue escrita por Stanley, Hughes y Orzabal durante la época de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la entonces Unión Soviética, marcando aún más el significado —poco sutil— de vivir en un mundo que se mueve gracias a las esferas de poder: tecnológico, financiero, territorial.

Un nuevo intento para buscar su sonido

Durante su primera entrega, The Hurting, Smith y Orzabal experimentaron con ingeniería e instrumentación que tenían enfoque en la tecnología moderna, con el apoyo de magnos sintetizadores que representaron su primer avance musical hasta que llegaron a su segundo lanzamiento. De la mano del productor Chris Hughes, Tears For Fears se atrevió a sumergirse en todo lo que anteriormente rechazaban, principalmente conceptos musicales mucho más americanos a los que estaban acostumbrados en Europa y fue así como nació el representativo sonido que ha caracterizado al duo.

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Juntándose en el estudio del tecladista, Ian Stanley, las primeras sesiones creativas de Songs From the Big Chair fueron prueba y error. Una frustración en su pensamiento divergente llevó a Smith, Orzabal, Hughes y al ingeniero Dave Bascombe a intentar generar algo mágico, imprescindible y casi metafísico con lo que tenían a la mano en el estudio: “Una caja LinnDrum II, una caja de batería Drumulator, un sintetizador Roland Super Jupiter, un sintetizador Fairlight, un teclado DX7, un rack de guitarras, un bajo Steinberger, una Fender Stratocaster y una batería de arce Gretsch”.

Escucha Songs From the Big Chair de Tears For Fears aquí:

https://bit.ly/35NuWfi

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