septiembre 11, 2021

Avándaro: 50 años de legado y mucho rock & roll

El concierto que sentó las bases del rock en México revivirá sus memorias este 11 y 12 de septiembre.

Avándaro marcó un antes y un después para la música en México. Hace 50 años, una enorme explanada se transformó en el escenario perfecto para darle vida al primer festival de gran magnitud en el país. Entre andamios, guitarras y un aforo que se contabilizó en más de 250 mil personas, el Festival Rock y Ruedas se vivió, principalmente, como un acto para celebrar la libertad, la identidad cultural y el rock & roll.

Bandas como Los Dug Dug’s, La División del Norte, Tequila, Bandido, Tinta Blanca, Peace and Love y Three Souls in My Mind —posteriormente conocidos como El Tri—, se presentaron en Avándaro sin saber que, años más tarde, se convertirían en pioneros y leyendas de la música por anticipar, a través de sus voces, una inesperada revolución que sentó las bases del rock en México.

Cinco décadas más tarde, Avándaro se prepara para revivir su innegable impacto en la cultura popular, con un homenaje a las grandes figuras que protagonizaron este acontecimiento histórico. Con la música como su esencia principal, el Festival Avándaro unirá a los festejos múltiples actividades para consolidar las memorias de aquellos que vivieron el evento en carne propia, entre ellas, una exposición pictórica y un bazar de discos.

Alejandra Moreno (Ruido Rosa), Cecy Bastida (Tijuana No), Poncho Figueroa (Santa Sabina), Pascual Reyes (San Pascualito), Erick Neville (DLD) y Jessy Bulbo, serán algunos de los artistas que integrarán el conversatorio especial sobre Avándaro, mientras que Alfonso André, Entre Desiertos, Fuimos Venados, La Lupita, Los Blenders, Los de Abajo y Tijuana No, formarán parte de un concierto vía streaming.

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En entrevista con Rolling Stone México, Mario Track, director musical del Festival Avándaro, reveló todos los detalles detrás de la celebración de Avándaro: 50 años, el pasado y el futuro del festival, así como las iniciativas que buscan impulsar para transmitir el legado de los máximos exponentes del rock en México. Para el músico, quien comenzó a tocar junto a Javier Bátiz y, posteriormente, inició una exitosa carrera por México y Estados Unidos, Avándaro está lleno de historias, nombres y reflexiones en torno a la música.

“Este homenaje es muy importante para el rock mexicano porque Avándaro es y será el concierto más grande que ha habido en el país. Por mi parte, quiero conmemorar a mí amigo Armando Molina, quien fue el que organizó todos los eventos de Avándaro después del de 1971. Él consolidó los conciertos, los arreglos, los venues, todo, durante los años posteriores. Armando murió hace dos años; queremos celebrar a lo grande con invitados de Tijuana, Cancún, Monterrey, Tamaulipas y personas que estuvieron en Avándaro”, cuenta Mario.

Hace 23 años, Canned Heat, Big Brother & The Holding Company, así como las estrellas de Avándaro, entre ellos, Francisco “Kiko” Rodríguez, de Bandido; Sergio “Keko” Figueroa, de Tinta Blanca; Lalo Toral, hoy pianista de El Tri; Mayita Campos, de Los Yaki; Armando Nava, de los Dugs Dugs; y Javier Batiz, se unieron para celebrar los 27 años del concierto más mítico de México. Ahora, a 50 años, Mario Track asegura que se contarán nuevas historias.

El legado de Avándaro

Avándaro fue un concierto que se vivió como un acto de libertad e identidad, pero también como un movimiento cultural que se entretejió con la situación sociopolítica de nuestro país, ¿bajo qué contexto y perspectiva buscan celebrar este homenaje?

Las personas siempre han pensado que Avándaro fue político, pero eso fue porque después del concierto le cerraron las puertas a los rocanroleros pero, realmente, lo que siempre buscamos fue la música, no había otra cosa. Claro que existían pensamientos políticos, pero yo lo considero así porque, desde los inicios del festival he sido director musical de casi todos los eventos de Avándaro y trabajé con Armando Molina. Tras su partida, Arturo Lara tomó la guía del evento. Los músicos siempre hemos buscado espacios para tocar y antes lo hacíamos en prepas y universidades, teníamos conciertos por aquí y por allá, porque eso es lo que verdaderamente nos despierta: subir al escenario.  

Avándaro fue y será puramente musical. Nació a partir de esa idea, de que sería un grupo para un evento de los amigos de Mickey Salas y resultó ser un súper evento que reunió a más de 250 mil personas, otros dicen que 500 mil, un millón, nadie lo sabe realmente.

¿Cómo viviste el festival en 1971?

Javier Bátiz, Mickey Salas y yo formamos un grupo. Comenzamos a tocar en tardeadas, en escuelas y en todos los lugares posibles. En aquel tiempo, a Salas, quien era muy amigo de los organizadores de Avándaro, se le ocurrió hacer una fiesta para conmemorar la carrera de autos, así que decidieron hacer un concierto de rock. Como él conocía a Bátiz, le pidieron sumarlo junto a Baby Bátiz, que en ese entonces apoyaba con los coros. Los organizadores querían conseguir más grupos de la época y contrataron a Armando Molina, a Tinta Blanca, Bandido y a muchos más que se unieron durante esos dos días. Javier Bátiz no llegó al evento porque su limusina se encharcó entre la gente y no pudo tocar.

A 50 años de Avándaro, ¿qué ha cambiado, qué se mantiene y qué se renueva?

Todo. En mi caso, como director musical, me he encargado de darle un toque más moderno. Yo permanecí muchos años dirigiendo en Estados Unidos, trabajé y toqué con Billy Preston. Aquí en México, tuve la fortuna de trabajar con Mario Patrón, el mejor músico que ha dado este país a nivel popular, yo fui su guitarrista y trabajé con muchos artistas, así que de alguna forma tuve la sabiduría de entender cómo manejaba sus arreglos y todo eso lo he podido aplicar con el tiempo.

En Avándaro hemos fusionado arreglos con un esquema apegado al rock y al jazz. Los músicos que sumamos no solo son rocanroleros, también son los mejores jazzistas de México, y esto le ha dado una mayor calidad musical al festival; eso es un cambio y una diferencia. Por supuesto, las bandas originales fueron excelentes, entre ellas, Bandido, Tinta Blanca, Javier Bátiz. Bátiz es y seguirá siendo el maestro del blues en México; lo hemos comprobado a lo largo de los años porque, de alguna manera, tanto para mí, como para los que estuvieron a su alrededor – entre ellos, Carlos Santana – ha sido un gran maestro.

¿Qué significa para ti conmemorar cinco décadas de Avándaro?

Es muy diferente porque no será en Avándaro, sin embargo, las actividades culturales que se presentarán no servirán para vivir algo memorable y homenajear a grandes músicos y cantantes como Norma Valdez, Mayita Campos, Baby Batiz, Maricela Durazo, Marilú Mairfufa, exintegrante de La Revolución de Emiliano Zapata, Los Ovnis, Grupo Ciruela, Ricardo Toral (pianista de Bandidos), Arturo Labastida (saxofonista de Three Souls in My Mind), entre otros.

Por otro lado, Federico Rubli presentará el libro “Yo estuve en Avándaro”, con fotografías de Graciela Iturbide. Adicionalmente, se van a mostrar varias películas y documentales sobre Avándaro, por ejemplo, Que viva el rock and roll en México, Seguir al sol y un filme sobre Álvaro López, por Tomás Utillano.

¿Cuál es el legado de Avándaro y cómo buscan mantenerlo, al ser figuras clave de este movimiento cultural?

El legado de Avándaro son las bases del rock & roll en México; es su historia. Yo siempre parto el rock en dos partes: antes de Avándaro y después de Avándaro. Antes eran Los Rebeldes del Rock, Los Teen Tops, Los Hooligans, Benny Ibarra y muchos grupos más. El parteaguas lo marcó Javier Bátiz, quien cambió todo el esquema y así llegó una oleada de bandas como Bandido, Dugs Dugs, y otras más que marcaron la época dorada del rock en México. Hubo una gran fusión con el jazz, con muchas influencias musicales y, además, era mucho más armónico y melódico.

De repente, aparece Caifanes, Mana o El Tri con Álex Lora, un gran músico y compositor que, sin duda, ha continuado con la bandera del rock en el país y es un gran representante. Para mí, la segunda etapa es la más importante, porque, a decir verdad, no se ha llegado a ese nivel musical en mucho tiempo. Me encantaría que los chavos de hoy tomen ese concepto musical y lo fusionen con algo más. Esto no solo tiene que ser empírico, también se le tiene que poner mucho corazón para que se logre lo que nosotros hicimos en aquella época.  

¿Planean que la identidad de Avándaro se expanda hacia nuevos proyectos musicales en los próximos años?

Esa es la idea. Queremos que Avándaro sea un concierto formal, que le guste a todos y que se haga un asunto fuerte. Yo confió en que se transforme en una plataforma para presentar a más grupos; debemos tener mucha diversidad. En Estados Unidos y en Europa siempre sale gente nueva, están los que están, pero hay cambios.

En Estados Unidos hay épocas marcadas. En un principio, encontramos a Chuck Berry, Little Richard, Aretha Franklin. En Inglaterra surgieron los Rolling Stones, Deep Purple, Led Zeppelin, y todos querían sonar como Jimmy Page. Era una influencia tremenda para todos y siento que esto no pasa en México. Ahí se respeta mucho a su gente, pero también les dan un lugar a las nuevas generaciones. Eso es lo que tenemos que hacer, apoyar nuevos proyectos para que ellos también puedan reconocer el trabajo del pasado y considero que esa cadena puede resultar en algo muy benéfico para la cultura musical en el país. Hay mucho futuro para México en la música, nos merecemos tener personas talentosas que lleguen a un nivel importante.

¿Por qué no nos podemos perder la celebración de estos 50 años? ¿Cuál es el mensaje que tendrá este homenaje?

Definitivamente, el que las personas escuchen lo que hacíamos en la década de los años sesenta y setenta. Buscamos que conozcan nuestro trabajo, pero también a las nuevas generaciones y, sin duda, queremos revivir grandes momentos con los protagonistas y estrellas de Avándaro.

Consulta la cartelera de actividades del Festival Avándaro aquí.

En este articulo: Avándaro
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