septiembre 16, 2020

B.B. King nació un día como hoy

El universo del blues en cinco notas.

Cuando Riley B. King nació –el 16 de septiembre de 1925– la música negra era poco documentada. Esto cambiaría radicalmente gracias, en gran medida, al trabajo imparable, incansable y fenomenal de este guitarrista nacido en una
plantación en Itta Bena, Misisipi. Es bien sabido que B.B., ya en sus setenta, ofrecía durante el año más de 200 conciertos, mucho más de lo que podría aguantar un músico sano y de la mitad de su edad.

B.B. compró su primera guitarra a los 12 años por 15 dólares; hoy en día, las réplicas de su legendaria Gibson “Lucille” rondan los 4 mil 500 dólares y son piezas de colección. B.B. (apodo obtenido por la abreviación de “Blues Boy”), dejó de firmar guitarras a admiradores cuando se generó un mercado negro de instrumentos con su rúbrica valorados en miles de dólares.

Para cambiar el mundo del blues bastaron su voz y cinco notas contenidas dentro de la representativa escala pentatónica que B.B. usó toda su vida. Los elementos característicos de su sonido, el bending (jalar la cuerda para llegar a un tono distinto del que partió) y el vibrato (hacer vibrar la nota con un movimiento de músculos, tendones y huesos de la mano izquierda) forjaron una increíblemente vasta discografía que le valieron más de 15 premios Grammy y un sinnúmero de premios a lo largo de su carrera. El único equipo que usaba para tocar era su guitarra, un cable y un amplificador Fender Twin Reverb o un Lab Series L5. Nada más, nada menos. El nombre “Lucille” le fue dado a su guitarra después de un incendio ocasionado por una riña en un club donde B.B. estaba tocando y en el que casi muere al entrar a rescatar su amado instrumento en medio del fuego.

Te puede interesar: Stevie Ray Vaughan, pasión sobrecogedora

Pocas personas de su público sabían que B.B. era un piloto certificado y que durante parte de su vida él mismo piloteaba los aviones para llegar a sus cientos de presentaciones anuales, cifra que debilitaba sus relaciones personales, culminando en un par de divorcios. B.B. tuvo 15 hijos y para 2004 tenía más de 50 nietos.

Se estrenó B.B. King: The Life of Riley, un documental narrado por Morgan Freeman, dirigido por Jon Brewer y con participaciones de Eric Clapton, John Mayall, Buddy Guy, Keith Richards, Peter Green y muchos otros grandes músicos
dando testimonios de la vida y obra del guitarrista más trabajador en la historia del blues.

México fue testigo, en varias ocasiones, de la magia de B.B.: la primera vez en mayo de 1978 en el Auditorio Nacional y posteriormente en abril de 1992 en el mismo foro, dentro del primer Festival de Jazz y Blues de la Ciudad de México. Los últimos años de la vida de B.B. fueron acompañados por la diabetes tipo II, enfermedad de la cual se volvió vocero para varias asociaciones médicas.

El legado de Mr. King es universal y el blues no sería el mismo si él no hubiese pisado esta tierra. El mundo lamenta su muerte, pero su legado jamás se borrará. Estoy seguro que en este momento él está tocando junto a Robert Johnson, John Lee Hooker y quizá hasta al mismo Frank Sinatra –a quien siempre consideró su cantante favorito– en una bohemia en la que hasta el mismísimo Satanás quisiera estar invitado. ¡Gracias, B.B.!

Mira el documental B.B. King: The Life of Riley:

En este articulo:
Sushi Roll

Te puede interesar

Video