febrero 17, 2021

Ed Sheeran: Un trovador salvaje

Ed Sheeran solía ser incomprendido. Ahora, convertido en una superestrella, lo único que anhela es una vida ordinaria.

EXTRAÍDO DE RS167, ABRIL 2017

“¡Vamos a mi casa!”, grita Ed Sheeran mientras se sube a una camioneta. El reloj marca más de la media noche en Londres. Sheeran pasó la mayoría de su tarde en un bar, pero incluso con su cabellera pelirroja escondida debajo de una gorra, la gente comenzó a reconocerlo. El DJ tocó una de sus canciones y sus amigos inmediatamente lo rodearon, un instinto de protección para que el músico pudiera beber en paz. La ansiedad apareció, por lo que ahora nos encontramos de camino al este de Londres tratando de terminar la fiesta que comenzamos.

Sheeran está celebrando esta noche porque sabe que obtendrá el primer Número Uno en las listas estadounidenses con “Shape of You”, un tema escurridizo y funky que se encuentra en Divide.

Nos acompañan Cherry, su novia, y sus amigos Zack, Nathan y Catherine, quienes lo han visto en el escenario desde que lanzó su primer disco, The Spinning Man a los 13 años. “Estaba estancado”, confiesa Sheeran sobre el LP. “No fue realmente bueno. Vendí 100 copias”. 

Sheeran ha bebido bastante esta noche: martinis de expreso, ron en la cena, ginen el bar. Es día de mi cumpleaños, en un punto de la noche toma una fotografía de nosotros y la sube a mi cuenta de Instagram, titulándola: “¡Es mi cumpleaños, perras!” #londres #hasthag #cree #inspiración #alcanzatusmetas”. 

Llegamos a su casa, un espacio de cinco pisos con estilo industrial, paredes de ladrillo, pisos de madera y varios toques personales: un pokémon de peluche en su cuarto [es Charmander] y un bong que tiene forma de la cabeza de Benny Blanco en la sala. También hay un estudio de grabación, un gimnasio y un bar completo, en donde recientemente estuvieron algunos de los miembros jóvenes del elenco de la serie favorita del cantante, Game of Thrones. Con la posible excepción de Justin Bieber, Sheeran es la estrella pop masculina más grande del momento, pero el refinamiento de un artista de esta clase es algo que repele con todas sus fuerzas. Su vida es una serie de eventos difusos y caóticos, demasiada comida de bar, constantemente son las tres de la mañana en su reloj, muchos juegos de billar, alcohol con la cena y decisiones impulsivas: “Si algún día necesitas una banda para tu boda”, me ofrece al poco tiempo de enterarse que tengo pareja. “Mientras me sirvas de tomar y me des dónde dormir, ahí estaré”. (Durante el tiempo que permanecimos juntos, conocí a tres de sus amigos que han sido testigos de lo que me ofreció, cantó en cada una de sus bodas).

Mientras su fama aumenta, mantener una semblanza de normalidad es importante para él. En los últimos días ha pasado gran parte de su tiempo con amigos del pasado, incluso escribió “Castle on the Hill” como tributo a sus días rebeldes de preparatoria en Suffolk, Inglaterra.

Alrededor de las 4 de la mañana, sube a su cuarto para traer la guitarra y toca por las siguientes dos horas. [Un show mucho más íntimo de lo que serán sus próximas presentaciones, en donde en el escenario, son sólo él, su guitarra acústica y un pedal].

Esta noche toca canciones del nuevo álbum, así como tracks inéditos que advierte funcionarán para proyectos próximos. No se niega a las peticiones, incluso interpreta “Love Yourself”, el éxito Número Uno que escribió con Justin Bieber. “Si sabías que ‘Love Yourself’ en realidad era ‘Fuck Yourself’, ¿verdad?”, bromea antes de cantar la versión original.

Esa es la clave del talento de Sheeran: es una mezcla de trovador de la vieja escuela y un técnico experto en éxitos; un chico que podría perfectamente enloquecer al público en un café, pero que también es uno de los compositores pop más sagaces [rapea sorprendentemente bien].

Su público son chicas adolescentes, en su mayoría, pero las virtudes de Sheeran han sido suficientes para impresionar a artistas de la talla de Elton John, quien lo incorporó a su compañía de management en 2011. “Puede escribir melodías con gran facilidad”, asegura Elton, quien pone como ejemplo el tema “Thinking out Loud”, que ganó un Grammy en 2016 como Canción del Año. “Van Morrison se hubiera sentido sumamente orgulloso de escribir una melodía como esa. Me recuerda a mí en la década de los setenta cuando recién llegué a Estados Unidos. Nada era imposible. Lo desafortunado es que, ahora todos suenan como Sheeran: Shawn Mendes, Justin Biber”.

 “Perdón, estoy un poco borracho”, confiesa el cantante al equivocarse en la letra de un nuevo track. Se toma unos momentos para armar un cigarro y calentar una pizza. Poco después toma asiento y comienza con los acordes de “Perfect”, un vals de su nuevo material que destaca su destreza con las cuerdas. Como muchas de las canciones que escribe recientemente, es sobre Cherry. Se conocieron en la preparatoria, pero hace poco se reencontraron en una fiesta en Nueva York. Mantuvieron su relación en secreto por todo un año, hasta que Taylor Swift los invitó a su fiesta del 4 de julio en Rhode Island y alguien publicó una foto en Instagram que los felicitaba por su aniversario.

“I don’t deserve this, darling, you look perfect tonight”, canta Sheeran.

“Mis lagrimales van a estallar”, dice Catherine.

“Déjame pensar en otra melancólica”, asevera el músico.

“Por favor no”, responde su amiga.

Prepara otro gin. “¿A nadie le falta nada? Yo estoy muy bien”. Alrededor de las seis es hora de dormir.

En los primeros meses de 2016, Sheeran y Cherry se encontraban en las faldas de un volcán en Islandia. El músico ignoró las direcciones del guía de no perderse en el camino. De pronto la tierra debajo de sus pies comenzó a colapsar y sus pies fueron sumergidos en agua hirviendo. Fue la primera vez que Cherry lo escuchó gritar. Le ayudó a remover uno de sus calcetines, pero su piel se desprendió junto con la tela. “Todavía tengo estrés postraumático”, asegura su novia. Tuvo que ser trasladado por aire a un hospital cercano. La pareja debió haber regresado a casa, en lugar de eso, viajaron por seis meses más. El músico realmente necesitaba alejarse de ser una estrella pop por un rato.

El humor de Sheeran es implacablemente positivo, pero admite que de vez en cuando “cae en la espiral”. Esto sucedió en 2013, cuando se mudó a Nashville para unirse a la gira de Taylor Swift. “Estaba en la mejor gira del mundo pero estaba en un país al que no pertenezco, en una ciudad en donde prácticamente no conocía a nadie”. Comenzó a tomar, bastante.

Su usual compañero de composición, Johnny McDaid estaba sumamente preocupado por Sheeran cuando lo vio en Hollywood en 2015. “No paraba”, dice McDaid. “Lo senté y le dije: ‘Mira, diviértete todo lo que gustes, pero ten cuidado por que si el elástico se rompe, podría tomarte mucho tiempo recuperarte”.

Un simple comentario en Twitter podía arruinar su día. “En redes sociales la gente decía cosas como: ‘Ed se está quedando calvo’ y por supuesto que no, pero me convencí a mí mismo de que sí. Es sólo que los pelirrojos tenemos pelo delgado. Por aquel entonces había ganado bastante peso, así que de un día para otro comencé a deprimirme por dos factores que antes no me hubieran quitado el sueño”. También perdió algunos amigos. “La lista de Forbes lo arruinó todo”, asevera, refiriéndose al artículo en el que la revista publicó que ganó 57 millones de dólares en 2015. “Comencé a recibir mensajes con fotos de automóviles y las frases: ‘Me gustaría esto para mi cumpleaños, por favor. Este sólo cuesta un o.6 porciento de tu ingreso anual’”. [Inevitablemente dejó de usar su celular]. Así que después de asistir a los premios Grammy del año pasado y ganar la Mejor Canción del Año, Sheeran se saltó las fiestas y se dirigió a Islandia. Una vez que su pie sanó, la pareja viajó a Japón por un mes, desde Hokkaido hasta Okinawa, en donde pudo caminar con toda libertad y en anonimato. “Comida extraña, sol, primavera y mis esquíes”. El músico dejó de fumar y dejó de tomar considerablemente. En junio pasó tres semanas en Ghana, por invitación del cantante Fuse ODG. Trabajando en la casa de Fuse, pronto comenzó a escribir música influenciada por tintes africanos. “Cuando terminábamos una canción, hacían una fiesta en honor al tema”, relata. “Invitaba a más de 200 personas y tocábamos la canción hasta la madrugada”.

Sólo uno de esos tracks, “Bibia Be Ye Ye”, aparece en Divide pero la libertad que Sheeran sintió durante su viaje, prevalece.

Mientras que x, el disco anterior del cantante, se enfocaba en el amargo final del amor, Divide posee canciones más optimistas. Elton asegura que los viajes de Sheeran “refrescaron su alma”. “Sabe que ha hecho algo magnífico otra vez y el reconectar con sus amigos y familia ha fungido como una especie de ancla para él”, detalla McDaid.

Son las 11 de la mañana, tan sólo unas horas han pasado desde el improvisado concierto que el músico ofreció en su sala. A pesar de haberse desvelado, Sheeran se encuentra en el gimnasio, realizando su rutina de ejercicio en la elíptica. “Sudándolo todo”, advierte.

El estudio está cruzando el pasillo. El músico le pide a quien visite el espacio que firme las paredes. Entre los nombres se encuentran Rick Rubin, Harry Styles y Benny Blanco, así como un dibujo de Damien Hirst, uno de sus artistas favoritos. Sólo hay una pared vacía, excepto por un nombre en particular. “Ese es el de Clapton”, dice Sheeran con una sonrisa. “Elton vendrá la semana que entra y Cherry cocinará, así que voy a destinar un espacio para las leyendas”.

Sheeran y Clapton hablaron por primera vez a través de correo electrónico. Clapton lo invitó al escenario en Japón el año pasado y a veces visita este mismo espacio para cenar. Sheeran sabe que no es favorito entre los críticos, pero asegura: “No me podría importar menos lo que la gente piensa de mí. Cualquier día que alguien tenga un problema conmigo solo pienso: ‘A mis héroes les gusta lo que hago, la gente por la que empecé este viaje disfruta de mi música. Así que, ¿por qué chingados me importaría lo que piense la demás gente?’”.

Comemos en un pub cerca y hablamos sobre su infancia en Suffolk, en donde fue víctima de burlas debido a su color de pelo, a ser malo para los deportes y más que nada, por su tartamudeo. “Los niños pueden ser sumamente crueles. Una vez que sucedió, alguien comenzó a imitarme”. El inglés asegura que rapear al unísono con Eminem en su LP Marshall Mathers le ayudó a dejar de trabarse al hablar.

Su padre le enseñó a ser más fuerte. “El creció padeciendo labio leporino, así que me decía: ‘Si alguien te molesta, pégale lo más fuerte que puedas y te prometo que no se volverá a meter contigo’”.

Su padre aún conserva su carácter. Sheeran cuenta que en una fiesta de Warner Bros. encendió un cigarro en una zona de no fumar, cuando alguien se le acercó a pedirle que lo apagara dijo: “Soy Warner»  y lo dejaron en paz. Su madre es lo opuesto. “Es un ángel” dice el músico.

A pesar de que su padre sugirió la violencia para solucionar sus problemas, Sheeran prefirió el humor. “Mi primer disco se llama Orange, hay una razón para el título, pienso en la broma antes de que alguien más lo haga. Creo que el hecho de haberme convertido en músico fue buscando aceptación”.

Sheeran dejó la escuela en 2007 a los 16 años para mudarse a Londres. Empezó a ofrecer presentaciones en cafés, shows de jazz y bares de hip hop. En 2010, Ben Cook, la cabeza de Asylum Records descubrió un video de Sheeran en internet. Asistió a varias de sus presentaciones.

“Rapeaba y los hombres intentaban seguirle el juego, después empezaba con lo romántico y las mujeres respondían”, recuerda Cook. Le ofreció un contrato poco tiempo después.

La primer gran gira en la que participó Sheeran fue apoyando a Snow Patrol en 2012. “En Orlando habían como 200 personas en primera fila que esperaban para ver a Ed”, asegura McDaid, el guitarrista de Snow Patrol. “Para el final del tour ya eran dos mil personas. Podías ver cómo sucedía frente a tus ojos”. Más tarde conoció a Taylor Swift cuando sus representantes les sugirieron escribir juntos. Terminaron en el jardín trasero de Swift y escribieron “Everything Has Changed”. Cada noche, la cantante invitaba a Ed Sheeran a interpretarla con ella. “Taylor es una celebridad, yo era solamente un chico inglés de 22 años que se preparaba para salir de gira con una de las artistas más grandes del mundo. Fue fácil integrarme pero de pronto me encontraba en situaciones en las que pensaba: ‘¿Cómo sucedió esto?’” (Katy Perry recientemente resumió su éxito con las mujeres: “Todos lo quieren, nadie le tiene medio, todas quieren ser su novia y no es difícil de alcanzar”).

Sheeran habló de todas estas relaciones en su álbum x de 2014, en donde rumores de que la canción “Don’t” fue escrita para Ellie Goulding pronto circularon por la prensa, al igual que titulares asegurando que tenía una relación con Taylor Swfit, lo que negó en varias ocasiones.

La mayoría de sus fines de semana, cuando no se encuentra de gira, Sheeran disfruta de ver  hockey en televisión. Cherry juega profesionalmente en Wimbledon Hockey Club, por lo que vivir con el músico en Londres le vino bien. Durante la semana ella trabaja como consultora financiera. “Es la mujer más linda del mundo, pero en el campo es un animal”, dice con orgullo.

Como primera cita, Sheeran le pidió que lo acompañara a aceptar un premio de La Fundación Americana para la tartamudez. “Fue un evento emotivo”, asevera el inglés. “Para poder asistir a todas estas fiestas tienes que ser bueno con las personas, Cherry se hace amiga de todos por lo que funciona de maravilla”.

La siguiente vez que lo veo ya ha hecho promoción por Europa y Australia. Salimos victoriosos de un incidente en donde varias personas comenzaron a filmar al músico y la ansiedad amenazó con hacerse presente. Dos días después, en su camerino de Saturday Night Live habla sobre su futuro. Actualmente se encuentra haciendo audiciones para una boy band que busca crear. Ya ha escrito varios temas para el grupo. “Voy a juntar a tres o cuatro chicos talentosos y los voy a llevar de gira conmigo”. El próximo tour del cantante terminará antes del 2019 y se llevará a cabo en estadios y recintos grandes, se prepara para cumplir uno de sus sueños: llenar estadios en todo el mundo.

Momentos después hace su aparición en el show y canta “Shape of You” sin ningún calentamiento previo.

“Es increíble conocer gente famosa ­–confirma Sheeran–  pero esa no es vida. Un día todo esto se terminará y la única persona que permanecerá constante es Cherry. Quiero disfrutarlo mientras puedo, pero no quiero que se convierta en mi realidad. Esa no es una realidad en la que quiero vivir”.

Escucha la edición de lujo de Divide:

En este articulo: ed sheeran
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