octubre 27, 2021

Estableciendo los límites con Charlène Favier

La directora francesa nos cuenta sobre su primera película, un relato dislocador acerca de la relación que se establece entre una esquiadora de quince años de edad y su entrenador.

Cuenta la leyenda que luego del éxito de El exorcistala actriz Ellen Burstyn se embarcó en un proyecto llamado Alice Doesn’t Live Here Anymoreacerca de una mujer que debe rehacer su vida luego de la muerte de su pareja con quien llevaba una vida de dependencia. Cuando Martin Scorsese fue propuesto como director, la actriz presentó serias dudas, ya que temía que Scorsese solo pudiera hacer “películas de hombres”. Cuando Burstyn le preguntó que sabía sobre las mujeres, Scorsese respondió: “Nada. Pero me gustaría aprender”. Esa es la misma actitud que un hombre debe asumir cuando se habla del abuso a la mujer. Charlène Favier, una esquiadora convertida en directora, estuvo con nosotros hablando del difícil tema, el cual es el eje central de Al límitesu primer largometraje    

Rolling Stone: En Al límite se evocan elementos de Downhill Racer, la película sobre esquiadores de 1969 protagonizada por Robert Redford. Curiosamente, también se hace presente La vida de Adèlela controversial cinta ganadora de la Palma de Oro en Cannes en el 2013, sobre el despertar sexual de una adolescente. Aparte de estos, ¿Qué otros referentes cinematográficos se tuvieron en cuenta?

Charlène Favier: Tengo presente a Downhill Raceraunque te confieso que no la vi toda. La vida de Adèle me encantó y efectivamente su influencia está presente en mi película. Tengo que confesar que no poseo mucha referencia cinéfila. No asistí a una escuela de cine y vivo en la montaña. Mis mayores referentes tienen que ver con observar a la gente y con la pintura. Mi madre es pintora y ella fue quien me introdujo a los artistas impresionistas y expresionistas. Pero quiero responder a tu pregunta. Hay dos películas que han marcado una fuerte influencia en mí y en mi trabajo, y son La Strada de Fellini y El piano de Jane Campion. 

RS: Ambas hablan sobre relaciones abusivas. 

Charlène Favier: Exactamente.

RS: Ya que estamos hablando de esto, quiero preguntarte: ¿En qué momento Lyz, la esquiadora de quince años, se da cuenta que la relación con Fred, su entrenador, es una relación abusiva?

Charlène Favier: Pienso en el cuento de Caperucita Roja y el Lobo. Poco a poco Fred se va acercando más y más, y gradualmente ella se va dando cuenta de que hay algo que no está bien en su relación. 

RS: Sin embargo, lo realmente perturbador de tu cinta, radica en que todo es ambiguo. Bien podríamos pensar en Al límite como una historia sobre un amor prohibido, al estilo de Cumbres borrascosas o Jane Eyre, de las hermanas Emily y Charlotte Brontë. 

Charlène Favier: Tienes razón. Lyz está enamorada de su entrenador pese a la diferencia de edad abismal. Podríamos pensar en una relación romántica que no llega a funcionar. Pero también es una historia sobre poder y dominio, ya que Lyz cae bajo una red. Ahora bien, de acuerdo con la ley, un adulto y una niña no pueden establecer una relación romántica. Lyz es una adolescente que no tiene control sobre sus emociones y sobre su cuerpo, por esta razón quien tiene el control sobre la relación es el adulto. 

RS: Hablas de Fred como si fuera un monstruo, pero tu película no lo muestra así. 

Charlène Favier: Fred no es un pedófilo y se podría pensar que no es un abusador recurrente. La situación lo embriaga y no puede detenerse. Pero como su entrenador, él tiene poder sobre ella, y ella es una niña. De ahí la cuestión sobre los límites.    

RS: ¿Podríamos decir que los límites tienen que ver con la edad, con el poder, pero también con el papel que ejerce Fred como maestro y como mentor?

Charlène Favier: Te cuento que mi película se está presentando en varias federaciones y clubes deportivos como herramienta pedagógica, en el contexto de los muchos casos de abuso entre entrenadores y sus pupilos que han salido a la luz en varias partes del mundo. Al límite ha servido para alertar y educar tanto a los adultos como a los adolescentes sobre este problema. Me parece maravilloso que mi trabajo suscite el debate y la discusión necesaria para abordar su complejidad. 

RS: Considero a Lyz como una fuerza de la naturaleza. Pero también ella representa lo que son las pulsiones. Cómo las emociones y el instinto se van permeando con el juicio y las reglas dadas por la cultura, mientras se va convirtiendo en adulta.      

Charlène Favier: No es un secreto que esta película cuenta aspectos muy personales de mi vida. Como Lyz, yo también fui abusada. Lyz tiene quince años y se enamora. A los quince años es muy difícil decir que no. A los treinta sí. Yo quería vengarme. 

RS: Uno de los problemas más complejos del abuso infantil, es que para el abusado muchas veces todo se entiende como un juego, como una expresión de lo que llaman “amor”. Pero luego, cuando se llega a la adultez y se adquiere el conocimiento sobre el mundo, es cuando se reconoce lo que sucedió en la infancia. 

Charlène Favier: Tienes razón. Se necesita del tiempo. El abuso se reconoce con el tiempo. 

RS: Tengo la impresión que para Jérémie Renier, encarnar su papel fue en extremo difícil. 

Charlène Favier: Jérémie asumió un verdadero riesgo. Su riesgo fue inclusive físico, ya que para este papel prácticamente alteró su cuerpo para representar a un entrenador de apariencia fuerte y atlética. La personalidad de Jérémie tiene un aspecto muy adolescente, pero también un lado muy sombrío. Lo hemos visto en las películas de los hermanos Dardenne donde ha participado (El niño, La chica desconocida). Asimismo, es un actor muy masculino. Yo tenía miedo de que no se atreviera a participar de esta difícil experiencia, especialmente en lo relacionado con los encuentros sexuales que mantiene con el personaje de Lyz. Pero él aceptó plenamente a la idea y las escenas sexuales se hicieron con sumo cuidado, respeto y sensibilidad (la actriz Noée Albita, quien interpreta a Lyz, tenía veinte años cuando se filmó Al límite). Gracias a Jérémie, se logró que Fred no se presentara como un monstruo, sino como un hombre que cree en su trabajo y que se enfrenta a unos sentimientos contradictorios. Él también se ha enamorado de Lyz. 

RS: Es un amor correspondido, el cual comienza con una fuerte atracción física. Es que ambos son bellos.

Charlène Favier: Así es. Pero como te decía, el abuso tiene que ver con la trasgresión de los límites y el control de los mismos estaba a cargo de Fred. Lyz no tiene una figura paternal fuerte y se encuentra con un entrenador que le exige, que le brinda estructura a su vida, que cree en ella y que es físicamente atractivo. Pero Fred debió haber respetado los límites, sin importar que él también se haya sentido atraído por una joven bella y con un gran talento. Fred es un adulto.

RS: Tienes razón. La decisión está en el adulto. Luego de Al límite¿cuáles son tus planes? 

Charlène Favier: Mi próximo proyecto tiene que ver con FEMEN, el movimiento feminista ucraniano, y sobre Oksana Shachko, una de sus fundadoras. Ella fue una artista y la primera mujer que protestó con el pecho desnudo y las tetas pintadas. Tenía una relación muy particular con su cuerpo, con su identidad y con el arte. Pero también era una mujer con unos profundos conflictos emocionales, que terminó suicidándose en el 2018. Quiero explorar el tema de la desnudez, del activismo y de utilizar el cuerpo como un lienzo. 

RS: Creo que esa historia está en muy buenas manos.

En este articulo: Charlène Favier
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