octubre 26, 2021

Fusionando fronteras con Irepelusa

La compositora y productora venezolana habla sobre sus comienzos en la música, su sonido y algunas de sus perspectivas frente a los géneros urbanos y la mujer en la industria musical.

Irene López o Irepelusa es una artista venezolana que encontró la música desde temprana edad y se ha convertido en una de las exponentes más prometedoras para la escena urbana en Venezuela; sus influencias le permiten combinar el poder y el alcance de los ritmos urbanos para mezclarlos con sonidos autóctonos con un significado personal y orgánico. Desde su hogar en Puerto La Cruz, a unas cuantas horas de Caracas, la cantante habló con Rolling Stone.

Irepelusa comenzó a tocar instrumentos cuando tenía entre 5 o 6 años; su primer acercamiento a la música se dio gracias al violín y posteriormente llegó a su vida una guitarra que le regaló la abuela. Irene formó parte de la Orquesta Sinfónica del Estado Trujillo, en Venezuela, donde obtuvo una instrucción formal. Este aprendizaje sobre música y el lenguaje que la compone fueron vitales para sentar las bases que necesitaría para ir descubriendo su verdadera vocación. No obstante, cuando comenzó, no tenía la certeza de dónde iba a estar hoy en día y cargaba con unas cuantas inseguridades, ya que anteriormente no se había presentado como líder de un proyecto. “Ya ahorita no considero que sea la misma Irepelusa que empezó; sigo teniendo mi esencia, sigo teniendo mi alma, pero siento que he evolucionado, he aprendido, he crecido mucho”, comenta la artista que comenzó su carrera musical formando parte de la agrupación Polyman.

Desde siempre Irepelusa estuvo relacionada con la música de una u otra manera, y a pesar de que tuvo que dejar su formación en la Orquesta Sinfónica porque debió trasladarse, el destino y sus amigos se encargaron de mantenerla en ese círculo cercano a la industria musical. Lastimosamente, algunos de sus familiares más cercanos no se emocionaron mucho con la idea de que la joven se estuviera yendo por ese camino. “El estar rodeada de personas o de familiares que no toman en serio este tipo de cosas, o no las veían como una carrera, como una profesión importante, de cierta manera hacía que yo no creyera y buscaba la música como un escape”, añade.

Irene López estudió Ingeniería de Sistemas en la Universidad de Oriente en Anzoátegui, y aunque en el fondo sabía que no era el futuro que quería para su vida, algunas de las cosas que aprendió allí le han sido de ayuda para su creciente carrera musical. “Me ha servido más que todo de organización, de estructura, de planificación estratégica. Para ver cómo voy a planificarme con mis lanzamientos y mis tiempos”.

Sus amigos desempeñaron un papel clave en la formación musical, pues constantemente la invitaban a conciertos. Para ese momento de su vida la presión de su familia se intensificó, pero esto no la detuvo para graduarse como ingeniera mientras seguía persiguiendo su sueño.

La guitarra fue el instrumento clave para la exploración musical y personal de Irepelusa. “Descubrí todo lo que podía hacer con mi voz, claro, hoy me veo y valió la pena todo esto. Era lo que quería, no lo sabía, lo descubrí, y voy descubriendo cosas cada día”. Son precisamente las experiencias que vive día a día las que le han ido enseñando y sorprendiendo; la música es un camino pedregoso en el que hay que tropezar y levantarse para ir alcanzando algo de reconocimiento, pero si hay algo más cierto que eso es que, quien ama realmente la música, nunca para de innovar y evolucionar.

Ese camino que eligió tomar ya la ha llevado a realizar colaboraciones con artistas como Rawayana, Veztalone y Mangus, en un proceso que ha llevado a Irepelusa a forjar su sonido y demostrar la capacidad que tiene para transformarse sin perder su carácter: “Desde que comencé mi carrera trato de no siempre hacer lo mismo, trato de tener una versatilidad y de mostrarles a las personas que me escuchan que yo puedo hacer lo que yo quiera, sin perder la esencia”, comenta. El folclor venezolano junto con el bolero es una línea musical que le ha llamado mucho la atención, y más que todo, a su familia. “Mi familia no comprende muy bien el estilo de música que yo hago, y buscar hacer algo en la línea folclórica, en la línea de boleros, también era como una manera de regalarle un detalle a mi familia”, añade.

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Durante las primeras sesiones de composición junto a Mangus, la artista no estaba muy segura de qué hacer. Sin embargo, el interés por los boleros –que surgió durante una conversación– produjo ‘Tan Poco’, una especie de “tonada llanera” que su fanaticada ha aclamado. “Me encantó cómo lo recibió la gente, cómo la gente comprendió y entendió mi versatilidad. No sé si más adelante sacar un EP que sea completamente de ese color, bolero folclórico. No lo voy a dejar, voy a seguir haciendo temas así porque creo que me dieron una sensación muy bonita, y me encanta”, comenta López sobre la canción.

Asimismo, Irepelusa contempla el género urbano como un mundo completo para crear nuevos sonidos basados en fusiones creativas, lejos de los estereotipos que han rodeado esta categoría musical. Es más, la venezolana comenta que encajar la música en un solo género es anticuado. “En el género urbano podemos meter un montón de géneros, el R&B, el hip hop, el lo-fi, pero yo particularmente pienso que hablar de géneros en la actualidad es como quedarnos un poquito atrás”, dice.

Su amplia variedad de influencias como Jorja Smith, Natalia Lafourcade y Hayley Williams [Paramore], se ha encargado de alejar su música de las casillas y etiquetas. Aunque los sonidos urbanos estén tomando otro color dentro de la perspectiva global, la artista y productora aún siente que las mujeres no están obteniendo el reconocimiento suficiente dentro de la industria. “Creo que todavía no nos dan el mérito que merecemos, o no nos dan el reconocimiento; sé que hay muchas mujeres productoras en el medio, en la industria, solo que no se dejan ver todavía, quizás. Sé que pronto voy a ir descubriendo, cada día descubro más, y espero poder trabajar con productoras mujeres. Todavía no lo he hecho, espero hacerlo”.

Ella, al igual que otros miles de artistas, se vio profundamente afectada por la pandemia, pero a su vez, la cuarentena le dejó muchas lecciones y le permitió tomarse con calma ciertos procesos dentro de la producción de su próximo trabajo de estudio. “Han sido momentos duros, y de verdad es genial para todos aquellos que lo agarraron de manera beneficiosa, y para quienes no, todavía hay momento. De verdad, yo espero que esto acabe pronto, a todos nos tiene desesperados. No me gustan mucho los conciertos online porque me hace mucha falta sentir la energía de la gente ahí cerquita tuyo, frente a ti, viéndote la cara, viendo de verdad cómo se conectan con tu música”, comenta la artista, quien se encuentra ansiosa de volver a los escenarios tras la pandemia, de visitar Colombia y, sobre todo, de publicar nueva música, una música que para ella demuestra su crecimiento y evolución.

En este articulo: Irepelusa
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