septiembre 8, 2021

Con ‘If I Can’t Have Love, I Want Power’, Halsey demuestra que el amor y el poder pueden coexistir

El álbum que narra los triunfos y desventuras del embarazo y la concepción refleja a una mujer independiente y poderosa sin miedo ante el futuro.
Halsey
If I Can’t Have Love, I Want Power
UMG Recordings

En enero del año pasado, Halsey le mostró al mundo su faceta más vulnerable con el estreno de Manic, su tercera producción discográfica bajo el respaldo de Capitol Records. El material exploró temas como el desamor, la sexualidad, y en lo que se puede considerar como el momento más íntimo del material, el embarazo. “More” describió el deseo de la cantante por traer vida al mundo, ilusión que no logró concretar al sufrir un aborto en 2015; sin embargo, en el conmovedor tema Ashley le hizo saber a su futuro bebé que cuando él o ella decidiera que era tiempo de llegar, ella lo amaría por el resto de su vida. Las estrellas se alinearon a favor de la intérprete, quien reveló a principios de este año que estaba embarazada.

El remolino de emociones que la noticia causó en Halsey fue el principal factor detrás de la creación de lo que se convirtió en su cuarto material de estudio If I Can’t Have Love, I Want Power. En palabras de la cantante, el disco aborda “las alegrías y los horrores del embarazo y el parto”, pero en sus raíces residen otros mensajes como empoderamiento, libertad y el amor que va más allá de la muerte.

El disco abre con “The Tradition”, tema que narra la historia de una mujer que es tratada como un objeto ante el sexo masculino, acciones que parecen justificarse al llamarlas tradicionales; sin embargo, Halsey busca darle esperanza al recordarles que es mejor pedir perdón que pedir permiso, postura que refuerza en “Bells in Santa Fe” al recordarles que todo en esta vida es temporal.

Cabe destacar que, desde los primeros acordes del tema de apertura, es innegable el cambio de dirección sónica que Ashley optó por tomar, una diferente a lo que ha presentado a lo largo de su carrera. La decisión refleja su gusto por el rock alternativo y punk junto con su admiración por exponentes como The Story So Far, The Wonder Years y Nine Inch Nails; este último grupo cobra mayor relevancia ya que Trent Reznor y Atticus Ross fueron los responsables detrás de la producción del material.

Siguiendo con la narrativa de If I Can’t Have Love, I Want Power, “Lilith” da una pequeña muestra del cambio de mentalidad de la cantante quien, tras sufrir por amor, no está interesada en nada que involucre este sentimiento y afirma estar suficientemente enfocada como para distraerse por él. Además de la fuerza lírica de Halsey en el tema, la participación de Pino Palladino y Kariem Riggins lo llevan a un nuevo nivel.

Palladino y Riggins no son los únicos que hicieron mancuerna con la intérprete de “killing boys”, sino que, a lo largo del material, se pueden encontrar nombres de reconocidas estrellas como Dave Grohl (“honey”), Jack Dangers (“Girl is a Gun”), Lindsey Buckingham (“Darling”) y Kevin Martin (“Bells in Santa Fe”), quienes brindaron su talento para hacer que la ya poderosa historia de Halsey desbordara en fuerza.

Como se advirtió en un inicio, el material presenta el tema del empoderamiento propio, pero mostrando los dos lados del espectro, Ashley también incluyó momentos de vulnerabilidad en el material, aquellos en los que estar sentado en el trono no es suficiente para sentirse poderoso.

“i am not a woman, i’m a god” presenta una primera faceta de la cantante, aquella en donde muestra su frente en alto y afirma estar mejor por su cuenta. Por el contrario, “Whispers” refleja a Halsey dejando caer sus muros ante las inseguridades producto de la ansiedad, momento en que las voces en su cabeza le hacen dudar y saboteando aquello que más ama.

Este acercamiento al lado más humano de la cantante se intensifica en tres temas que describen la emoción de Ashley ante la llegada de su hijo, quien nació el pasado 14 de julio. Considerando que el material se culminó previo al arribo de su primogénito, “Darling” funciona como una dulce balada donde le cuenta al ser dentro de su vientre sobre su visión del mundo, una en donde encuentra esperanza al contemplar las flores que crecen en los lugares más melancólicos como los cementerios; por su parte, “1121” narra un futuro cercano en el que Halsey vería por primera vez a su bebé y, desde ese momento, dejará de pensar que es incapaz de morir por amor y que, por el contrario, estará dispuesta a entregarle, y si así lo quisiera, a romper su corazón por él.

Como cierre de la historia y como pieza final de la triada que refleja su amor maternal llega “Ya’aburnee”. El mensaje detrás del tema se describe perfectamente con el significado de la palabra de origen árabe: el deseo que alguien tiene por dejar este mundo antes que sus seres queridos ante lo insoportable que sería la vida sin ellos. Después de años de buscar su felicidad, Halsey por fin la encontró en los ojos de su pareja Alev Aydin y de su hijo Ender, y no está dispuesta a renunciar a ese sentimiento, pero más allá de esta emoción, la presencia de estos dos seres en su vida le demostraron que, en la vida, sí hay lugar para que el amor y el poder coexistan entre sí.

“You asked for this”, sexto tema del material, relata como Ashley emprendió un viaje para demostrarle al mundo y a ella misma que era capaz de lograr grandes cosas a pesar de los miedos y los riesgos que el trayecto le pusiera en el camino; hoy, If I Can’t Have Love, I Want Power sirve como un testimonio de vida, uno donde el miedo se transforma en amor, y con el que deja en claro que su voz tiene más fuerza que nunca.

Escucha el cuarto material discográfico de Halsey abajo.

En este articulo: Halsey
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