mayo 19, 2021

La diversidad, la feminidad y los sonidos latinoamericanos son las grandes armas secretas de Gran Sur

Una charla con la agrupación acerca de su origen, la identidad latinoamericana y su próximo álbum, 'El otro lado'.


Gran Sur es un proyecto mexicano que sella sus cartas de presentación con la unidad y sabiduría de un grupo que pareciera que lleva un siglo de trayectoria, sin embargo, la agrupación apenas debutó con Ay, dolor en 2018. (No obstante, si sumamos los años de experiencia musical de cada uno de los integrantes, encontraríamos un resultado de al menos 100 años). 

Estos integrantes son Sofi Mayen, Javier «Cha» Ramírez, Elohim Corona e Iñaki Vazquez, los últimos tres han trabajando juntos incontables veces en Fobia y Moderatto, los proyectos que les dieron ese siglo de conocimiento, que aunque ellos dicen no ser expertos, demuestran lo contrario con su música, arrastrada por la hipnotizante y profunda voz de Mayen y la incorporación de sonidos totalmente distintos a los que encontraríamos en sus distintas facetas. 

Este año, Gran Sur ha regresado con «Buena suerte» y «Fina condena», dos temas que se desprenden de su siguiente material de estudio, El otro lado, una producción donde la banda busca solidificar su proyecto y demostrarle al mundo que están para quedarse, incorporando sonidos peruanos y escribiendo una carta de amor a los sonidos que van desde el Río Bravo hasta la Patagonia.

El disco fue grabado en los icónicos estudios de Sonic Ranch en la ciudad fronteriza de Tornillo, Texas, en el que es considerado el complejo residencial de grabación más grande del mundo y por donde han pasado artistas como Karen O y sus Yeah Yeah Yeahs, Gerard Way, Band of Horses, Zoé y muchos más. A continuación, los miembros de Gran Sur le cuentan a Rolling Stone México acerca del álbum y la innegable química de su proyecto. 

Dicen que este es «un proyecto que habían soñado por años”, ¿cuál fue la motivación y propósito de Gran Sur?

Cha: Justamente es una idea que teníamos Iñaki y yo, desde hace muchos, muchos años —quince o veinte años— de hacer un grupo que justamente sonara como suena Gran Sur, que se viera como se ve Gran Sur ahora, pero por una cosa u otra no lo habíamos aterrizado bien, la verdad… gran parte, procrastinación, y la parte más importante, sobre todo, es que nos faltaban dos piezas muy importantes, que son precisamente Sofi y Elohim, creo que cuando llegaron estas dos piezas vitales para el proyecto fue que empezó a fluir la música y todo lo que es ahora, porque antes sí hicimos un remix, una canción para una película, cositas muy aisladas, pero ya cuando estuvimos los cuatro juntos, de repente fue como una bola de nieve, empezaron a salir canciones, arreglos, videos, shows y todo eso.

Teníamos ganas de hacerlo y además no lo podíamos hacer en los otros proyectos donde militamos porque no se tratan de eso, y a lo largo de los años hemos aprendido que lo mejor y más sano es enfocar todo, que todas las cosas se traten de algo, entonces todos los proyectos que tenemos los cuatro, como solistas o en bandas, etcétera, tienen algo muy definido, y Gran Sur, también queríamos que fuera algo muy definido. Ya que estuvimos los cuatro juntos fue que amarró al cien.

Sobre todo porque ustedes colaboran bastante fuera de Gran Sur…

Cha: Lo más sano es mantener todo aparte porque así no estás obligando a nadie a hacer algo que no quiere, es también importante porque los proyectos o los grupos no se vuelven un —como decía un director de teatro, si no me equivoco— se vuelven un basurero de ocurrencias, se vuelve algo así como chileconqueso que de repente suena a algo y de repente es otra cosa, y uno está inconforme con eso, entonces mejor que cada cosa esté muy bien definida. Cada cosa muy separada en su cajoncito. Eso es lo más sano, creo yo, y pues a nosotros nos ha funcionado.

Sofi, ¿tú que me puedes decir de esto? Tú que eres la cereza del pastel, sobre todo porque llevas la perspectiva femenina a una banda en que, obviamente, Iñaki, Elohim y Cha colaboran juntos frecuentemente y con puros hombres…

Imaginate, yo estoy aprendiendo de los grandes. Para mí, ellos son unos maestros, grandes amigos y personas en las cuales confío rotundamente y yo creo que por eso somos una muy buena combinación, tenemos mucha confianza y hay mucha química entre nosotros y muchísimo amor, valga la redundancia y pues imagínate, la verdad el que me hayan elegido como vocalista de la banda fue un honor. Al principio, los obligué un poco. La verdad, en un inicio, la propuesta era hacer una colaboración y más adelante, ellos seguir trabajando con más y más chicas, pero fue cómo, ‘¡No, a ver, se me cuadran!’.

Soy muy celosa y se notó en esta ocasión, así fue que los convencí. Les hice manita de puerco y me dejaron en la banda, ha sido un camino bien bonito, creo que todos los días tengo algo diferente que agradecerles y aprenderles, no me dejan de sorprender. Soy muy afortunada de estar en una banda como la que somos.

Obviamente hay un gran contraste entre sus otros proyectos y este, quisiera saber —si es que existe— ¿dónde es que se encuentran estos con el Gran Sur?

Iñaki: Yo creo que, como decía Cha, es importante diferenciar, incluso si tuviéramos solamente un proyecto en nuestra vida, el hecho de que esté diferenciado y digas, ‘Ah, esta banda es la que hace esto’, ‘esa banda es la que se viste así’, ‘esa banda es la que mezcla esto con lo otro’, si tienes varios proyectos, con más razón, y por otro lado, en el tema de compartir la música con las mujeres es una energía totalmente distinta. Yo había tenido el privilegio de estar en otros proyectos con mujeres y la verdad es que sí es una energía muy, muy distinta y muy bonita, de poder coescribir con mujeres, poder producir la música de otra manera, y creo que Sofi, que venía de ser solista, le viene muy bien también estar ahora en una banda, donde se siente cobijada, apapachada y apoyada, pero tan libre como cuando estaba como solista porque finalmente uno a veces confunde la colaboración con una especie de amarre.

Mientras los distintos miembros de un colectivo puedan encontrar su lugar y la parte en la que pueden ser lideres en algún aspecto diferente del proyecto, es donde realmente uno puede ser feliz y puede expresarse mejor. Hay muchas bandas que las rompe la frustración de algunos que sienten que no se están pudiendo expresar, u otros que sienten que van arrastrando a los demás… se dan una serie de relaciones un poco más complejas, pero yo creo que esta es una banda muy balanceada porque hemos encontrado lo que a cada quien le sale mejor.

Cha: Dice Sofi que es afortunada de tocar con nosotros, yo creo que es al revés. Nosotros tenemos la fortuna de poder tocar con ella, nunca habíamos, como dices, trabajado en la música, dentro de la banda, con una mujer, y la verdad que es bien padre, su sensibilidad, su manera de ver las cosas, creo que el trato entre nosotros, a pesar de que compartimos otros proyectos nosotros tres, es muy distinto. Ella llega con una energía diferente que nos apapachar, que nos cuida. La verdad sí es muy bonito, no sé por qué no lo hicimos antes, la verdad.

Elohim: Además, también con el tipo de canciones que llega nos hace realmente mover otra forma de hacer la música con ella. Yo en lo personal aprendo mucho de algo que me faltaba mucho, la música mexicana, era algo que yo no me había puesto a escuchar como fan. Una cosa es escucharlo y buscar el tecnicismo pero realmente con Gran Sur y la música que ella trae, que escuchaba desde muy pequeña de edad, a mí en lo personal me ha ayudado mucho a abrir otro panorama, de no nada más tocar la batería, o sea también cómo va un bajo, un contrabajo, en su caso.

Cómo va una guitarra, una jarana, y su forma de cantar, que tiene mucha proyección y muchas influencias —y las influencias de veras están muy marcadas, porque vienen de un corazón profundo de veras. Yo creo que te das cuenta cuando… digo ahora que están muy de modas los streamings, pues verlo en streaming, pero cuando tengas oportunidad de vernos en vivo, vas a darte cuenta cómo canta para adentro, de una forma en que te sientes hipnotizado, de ver y decir, ‘Ay, gracias por este momento’. Así yo lo veo.

Sofi: ¡Wow! Ya ves porque digo lo que digo.

Pláticame un poco sobre «Fina Condena»…

Sofi: Lo mejor de todo esto es que así como tú escuchaste la canción, es totalmente diferente a cómo llegó al estudio. Y eso es lo bonito de la banda, que no nos vamos al lugar obvio, entonces una canción que posiblemente pudo haberse ido a un reggaetón, se fue a otro lado, nos fuimos al Perú, al Machu Picchu. Para mí fue un reto constante, el ver a mis canciones de una perspectiva diferente y ha sido también algo bien agradable, ver cómo pueden crecer las rolas si las saco del lugar común. Y esta canción habla sobre este poder de seducción, habla sobre la belleza latina que, sabes que se nos da, la verdad somos muy bonitos, somos unos guapos, y habla de un lugar tropical, un lugar feliz lleno de música y cultura, de eso habla «Fina Condena», pero también hay un contexto muy diferente y una historia que cuenta sobre este, ‘te amo, pero te odio, pero hazme daño, pero ¡ay, no tanto!, pero ya te pasaste’, de eso habla.

¿Cómo fue regresar a Sonic Ranch y qué cosas nuevas encontraste en tu persona desde la última ocasión?

Iñaki: Curiosamente, hay una relación muy directa entre Sonic Ranch y el proyecto de Gran Sur. De hecho cuando empezamos a platicar con Sofi de hacerlo, ella estaba también haciendo un disco en Sonic Ranch, su segundo material. Por otro lado, cuando empezamos a hacer el primer disco Ay, dolor yo lo quise ir a mezclar ahí. El primer disco se grabó en México y se mezcló en Sonic Ranch, el segundo disco se grabó en Sonic Ranch y se mezcló en México, los dos tuvieron como procesos inversos, pero ambos pasaron por ahí. Lo que está increíble también es que estar en frontera te hace reflexionar muy bien sobre la realidad latinoamericana contra la realidad norteamericana, cómo finalmente una linea imaginaria puede cambiar mucho la perspectiva, deja tú la xenofobia, la mala onda, el racismo y la supremacia blanca, y todo esto que sí son cosas que están en primer plano y son cosas que tenemos que denunciar y rechazar totalmente, pero hay diferencias sutiles que son, efectivamente, culturales. Por eso nosotros sentimos que el Gran Sur lo llevamos en el corazón, no necesariamente es este espacio geográfico que es del Rio Bravo hasta la Patagonia, sino también lo llevamos en nuestro corazón los mexicanos, los centroamericanos, los sudamericanos, traemos esta alegría y esta melancolía que luego hay veces que hasta los más simpáticos y buena onda gringos o canadienses no le agarran la onda, van y se comen los tacos felices y bailan la música, pero hay algo como que no les hace clic en su mente, no tienen este espíritu latino. Aún así, Sonic Ranch es un lugar lleno de gente de México y otros países, hay muchas gente latinoamericana trabajando ahí, es un lugar muy diverso y que además tiene esta fuerza, esta energía, a veces difícil, de estar directamente en la frontera. Sonic Ranch colinda con México y la migra se mete a los terrenos a buscar migrantes, entonces se siente esa vibra que también es muy fuerte.

Yo escribí una canción que se llama «Mi gran sur», inspirada en el nombre del grupo y en esta sensación que me daba de estar al borde del rio y contemplando estas dos realidades, estos dos mundos, en un solo espacio. Para nosotros, el haber grabado a finales de 2019, irnos todos para allá y concentrarnos en este lugar mágico, crear estas canciones, que ya venían escritas por Sofi pero terminarlas de definir y grabarlas… pensábamos que íbamos a grabar tres o cuatro canciones, y grabamos todo el disco al 85%. Luego en México le hemos ido añadiendo cosas, editando, depurando, y finalmente mezclando y publicando. En el caso de «Fina condena», le añadimos todos estos elementos peruanos ya en México con el maestro Ernesto Anaya que es un folclorista y multinstrumentista talentosísimo, porque queríamos no hacer una apropiación cultural de la música peruana, sino que lo viniera a hacer alguien que sí lo sabe hacer. Yo tengo mi charanguito y mi quena, pero quise que lo hiciera alguien que le sabe muy, muy bien para que sí fuera de verdad, que tuviera ese peso y ese sabor. Creo que el resultado es muy padre. Para la mezcla, yo estuve mezclando todo este disco pero también solté y se lo dimos a mi querido sensei Martin, que es un argentino que vive en Estados Unidos desde niño y que es el que produjo los tres primeros discos de Fobia y coprodujo conmigo hace 25 años el primer disco de Aurora y la academia, hablando de energía femenina. Estamos felices con el resultado, creo que es una canción muy distinta y es un momento muy bueno porque yo creo que esta canción nos puede llevar bailando a ir saliendo gradualmente de esta terrible pandemia.

¿Qué caracterizará a El Otro Lado?

Iñaki: El significado del nombre del disco es que estamos buscando, como músicos que hemos hecho muchas cosas durante muchos años, otras músicas, adentrarnos en otras músicas… también es como un segundo disco afirmando que Gran Sur no fue solo un disco y ya, que no es un proyecto que nos juntamos, lo hicimos y ahí estuvo, sino que sí es ir hacia otro lado, una carrera a futuro con este proyecto, envejecer con este proyecto —más— [ríe]. Y bueno, también estamos explorando, trabajando con otros músicos, como el maestro Anaya; el sencillo pasado de «Buena suerte», en el contrabajo está Luri Molina; Iñaki no está produciendo todo, sino que esta vez coprodujo junto con Martin, en las letras se están explorando otros lados de la sexualidad también, estas cuestiones de frontera… el nombre Gran Sur, de hecho, de eso va, de esta gran cultura latinoamericana que es del Rio Bravo hacia abajo, y como dices tú, ¿por qué tiene que estar separado por una barda? […] Es un poco explorar todo esto y musicalmente hablando, sí es para nosotros un disco muy importante por justamente esto, de demostrar que sí somos una banda, que queremos tener un futuro importante con Gran Sur. Eso es El otro lado, básicamente, como este otro lado de nosotros como músicos, como personas, etcétera.

A 30 años de carrera, ¿cuál es el mayor aprendizaje que han tenido?

Cha: Es curioso, y ahorita todos, al menos los tres señores que ves aquí llevamos muchos años tocando y todos tienen una visión al respecto, pero yo lo que he aprendido es que no he aprendido nada. Me toca ver de repente gente que trabaja en disqueras y dice, ‘Es que yo llevo treinta años en esto’… como que se jactan mucho de esa carrera y yo me doy cuenta que, al contrario, me falta mucho por aprender todavía. Cuando nosotros empezamos a tocar, al menos en el caso mío y de Iñaki con Fobia, y bueno Elohim también cuando era un niño y que tocaba con su papá en Isis, era otro mundo, otro planeta, era otro México, y las cosas han cambiado mucho, más en los últimos cinco, diez años.

La manera de poder grabar en tu casa, poder hacer los diseños en tu casa, cosas que en los despachos antes hacían entre trece y quince personas, ahora lo pueden hacer dos. Tu música también ha cambiado, ya no necesitas ese toque de varita mágica de la disquera que dice, ‘Ah, ya te descubrí’, ya tienes para grabar… ya lo puedes hacer tú, para nosotros en Gran Sur, de hecho es un paso muy importante porque hemos estado toda la vida en disquera grandes y ahora decidimos irnos por el camino independiente, donde nosotros somos dueños de nuestro tiempo, dueños de todo lo que es Gran Sur, y eso es muy bonito. También hacer un grupo nuevo con un concepto y canciones nuevas, con una combinación de personas nuevas y distintas, a esta edad, también lo agradeces mucho.

Iñaki: Sumandole a lo que dice Cha, podría parecer que, ‘Hijole, es que cuánta experiencia te dan 34, 35 años’, pero como dice, cada día empieza todo de cero. Ahorita acabo de descubrir a una chica que se llama Olivia Rodrigo, que se hizo en TikTok, hace un año, y ahorita es la persona que tiene más escuchas. Ya ni siquiera están buscando que los firmen las disqueras, de veras… Billie Eilish y su hermano estaban en su recamara haciendo musica porque les daba la gana y la publicaron porque se les dio la gana… entonces, todo lo que aprendiste en 30 años ya no sirve tampoco, y no por esta razón nos vamos a estresar y ponernos a hacer 30 mil TikToks, vamos a entrarle, a aprender, a ver cómo es este rollo y cómo lo podemos adecuar a lo qué queramos expresar sin tener ningún tipo de expectativa. Cuando empezamos y tocábamos en bares, no esperábamos ni siquiera que las disqueras firmaran a las bandas; cuando Sofi se vino con su guitarra de Zacatecas a la Ciudad de México, pues tenía un sueño y un anhelo, pero tampoco sabia qué iba a pasar.

Nada de lo que está pasando ahorita ni la tecnología que tenemos existía tampoco cuando Sofi se vino, había internet pero no esta nueva revolución de redes sociales. Yo creo que la música sí es antigua como la humanidad, siempre ha habido alguien alrededor del fuego pegándole a un hueso o estirando las tripas de un animal y amarrándoselo a una jicarita, ¿me entiendes? Y yo creo que mientras sigamos haciendo la música porque no podemos no hacerla, porque nos nace del alma, y haya gente que quiera compartirla con nosotros, lo demás es lo de menos.

Elohim: Yo estoy de acuerdo con Cha e Iñaki, no dejas de aprender y me da mucho gusto porque eso también me genera salir del confort y no estresarme mucho, al igual que ellos vengo de una banda que tocaba con mi papá y se hacían las cosas de otra forma en la banda Isis y los grupitos que eran rock, pop y todo eso, aparte también el tener que entrar a una compañía, era muy difícil sacar tu disco… Ahora, la tecnología, por un lado nos ha ayudado a los grupos independientes, y también una forma de valorar como dice Cha, el que estés vivo. Yo lo veo así, es mucho mas fácil ponerte de acuerdo con tu grupo y hacer las cosas que te detengan unos medios porque estas en la fila de algo o con una empresa, y para mí ha sido dificil, pero es padre poder hacer esto para divertirte y si estás alimentado y acompañado de tus amigos para hacer esta música, y el Universo, Dios, te da la oportunidad de estar… dentro del camino, mucha gente se ha ido a otro nivel y nosotros nos dan la oportunidad de empezar un nuevo día y de decir, ‘Ahí va una rola, ¿qué hacemos?’, estamos pensando en nosotros gozar, ese es el mayor éxito, la mayor fortuna que tenemos como banda […] Me da gusto estar día con día aprendiendo con mis compañeros, estar aprendiendo otra forma de tocar, no estar tocando el mismo Rock & Roll, que es padre pero a veces, en lo personal, a mí me ha cansado tanto volumen, tanta fuerza, hay momentos en que hay que acariciar, como cuando dos amantes se aman, se acarician. Yo comparto la misma idea.

En este articulo: Fobia,Gran Sur
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